miércoles, 11 de septiembre de 2013

La ley de Clarke y el corolario de Asimov

Ley de Clarke: Cuando un distinguido pero anciano científico afirma que algo es posible, casi siempre está en lo cierto. Cuando determina que algo es imposible, probablemente está equivocado.

Corolario de Asimov: Cuando, a pesar de todo, el público se agrupa a favor de una idea denunciada por distinguidos aunque ancianos científicos y apoya esa idea con gran fervor y emoción, esos distinguidos aunque ancianos científicos, a pesar de todo, probablemente tienen razón.


Sobre su corolario, Asimov explicaba que los seres humanos tendemos a creer en lo que nos conforta. No podemos vivir eternamente, no podemos obtener algo a cambio de nada, no podemos jugar con cuchillos sin cortarnos, no podemos ganar siempre, etc. Quien promete eliminar las desventajas suele ser creído. Además, "poca gente ha tenido la oportunidad de ser educada en la comprensión del significado de la evidencia o en la argumentación racional."

Entonces, ¿qué aceptar y qué rechazar? Asimov prestaba atención no tanto a lo que los científicos "ancianos y distinguidos" consideran falso, sino a lo que los no científicos defienden: "Yo decido que ciertas herejías son ridículas e indignas de crédito, no tanto porque la palabra de la ciencia diga '¡Esto no es así!', sino porque la palabra de la no-ciencia dice '¡Lo es!' con tanto entusiasmo."

Corolario de Asimov (segunda versión): "Si una herejía científica es ignorada o rechazada por el público, existe alguna posibilidad de que sea correcta. Si una herejía científica es apoyada por el público en general, casi seguro que está equivocada."

Agregaba sobre su corolario: "No soy absoluto. Adivino algunas excepciones."

El texto completo aquí.

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