sábado, 24 de febrero de 2018

¿Dónde te agarró el temblor? y/o De mi investigación sobre las Sizigias

El pasado 19 de septiembre, unos diez minutos antes del terremoto (inició a las 13:14 horas, aproximadamente) y mientras mi computadora se terminaba de cargar, me tomé esta foto en la biblioteca Francisco Zarco, al sur de la ciudad de México (a un costado de la Alberca Olímpica/Gimnasio Juan de la Barrera).



Me disponía a continuar trabajando en el prólogo del libro ¡He descubierto Z! de Luis Ruiz Noguez, proyecto en el que estaba atrasado. Algo que me paralizaba era que deseaba lograr un texto con el cual me sintiera satisfecho, es decir, que no estuviera escrito "al ahí se va" o "para salir del compromiso"... Afortunadamente logré escribir un prólogo que me gustó.

Tuve que permanecer dentro de la biblioteca durante todo el terremoto, pues uno de los encargados nos impidió usar las escaleras. Me sentí frustrado, ya que a los pocos usuarios que nos encontrabamos en el primer (y único) piso nos separaban unos cuantos metros de la salida y, por sus movimientos, me pareció que el edificio podría derrumbarse.

La biblioteca no tiene catálogo electrónico (aún hay que revisar tarjetas en ficheros, ya sea por título o por autor), el orden de los libros muchas veces no es lógico, el material más reciente ni siquiera está clasificado y de la mayor parte del acervo sólo hay un ejemplar (a diferencia de otras bibliotecas que tienen cinco o seis ejemplares de cada título).

A pesar de esos inconvenientes he encontrado material sumamente bueno y que me ha servido en mi investigación sobre las “Sizigias y cuadraturas lunares”, una historia de viaje a la Luna y cuyo personaje se declara newtoniano y anticartesiano, escrita durante la Nueva España.

Una ventaja de esta biblioteca es que, a pesar de que el prestamo a domicilio es sólo por una semana, la encargada no aplica las sansiones correspondientes cuando uno devuelve los libros después de lo señalado (se supone que el castigo consiste en varios días sin poder sacar material). "Se trata de fomentar la lectura, no de desanimar a los usuarios.", me explicó un día y lo agradecí mucho.

Para el prestamo no utilizan algún lector de código de barras. Sacan una tarjeta del libro, en ésta anotan las fechas de préstamo y de devolución. La credencial del usuario y la mencionada tarjeta se quedan en la biblioteca. Los libros tienen una tarjeta pegada, en ésta también se anotan las fechas referidas. Finalmente, en una libreta anotan los datos de los libros, cuándo se prestan y cuándo se devolverán. Al regresarlos ponen sellos en todas las fechas de devolución anotadas.

Una vez que pasó el temblor nos informaron que la biblioteca cerraría sus puertas.

En algún momento de octubre fui a la biblioteca pero aún estaba cerrada. Hacia mediados/finales de noviembre hablé por teléfono y me dijeron que habían abierto desde hacía unas tres semanas.



Las "Sizigias y cuadraturas lunares..." fueron escritas, en la Nueva España, por Fray Manuel Antonio de Rivas hacia 1775. El protagonista construye, gracias a sus conocimientos de física newtoniana, una máquina voladora con la que logra llegar a la Luna (aquí todos mis textos sobre este tema).

Para entender el contexto (científico, histórico, filosófico y literario) en el que fueron escritas me han servido varios libros que pueden consultarse en la mencionada biblioteca. Son los siguientes.






jueves, 8 de febrero de 2018

martes, 6 de febrero de 2018

Salió el número seis de Las aventuras del robot escéptico enmascarado, no lo pida con su voceador, consúltelo aquí

Ya está cerca el día del amor y la amistad. ¿Cómo se la pasará nuestro amigo? Parece que no tan bien. ¿Podrá controlar sus celos o afectarán su relación? Por lo pronto, si a usted le interesa la divulgación científica, visite el canal en YouTube de El robot de Platón (clic aquí). 









viernes, 2 de febrero de 2018

Los escépticos de la homeopatía vistos por un estudiante de homeopatía

Que no se diga que este escéptico seudoescéptico solamente recomienda revistas de charlatanes (o sea publicaciones en las que se hacen críticas a la homeopatía, si vemos desde la perspectiva de los defensores de esa "medicina") o que sólo cita a sus amiguetes. No, señor. En esta ocasión va contracorriente y recomienda y cita el número 706, correspondiente a enero y febrero del año pasado, de la revista La Homeopatía de México (puede consultarse aquí), que incluye un artículo de Luis Ángel Vite-Flores (estudiante de la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía del Instituto Politécnico Nacional) sobre los escépticos de la homeopatía en México. Conozca usted quiénes son, qué dicen, cuáles son sus trampas semánticas y retóricas, y sus actividades para desacreditar esta práctica médica alternativa.



El autor del texto dice de los seudoescépticos (él nunca emplea esta palabra): "Estos grupos de presión identifican a la Homeopatía como una forma de religión o superstición basada meramente en la fe; se presentan con un discurso aparentemente científico e independiente, pero lleno de trampas semánticas y basado en un juicio a priori cuyo postulado central es que la Homeopatía es “pseudociencia, fraude, charlatanería y magia porque carece de lógica pragmática y sentido común” debido a que, sostienen, los medicamentos homeopáticos son simplemente alcohol, agua y/o azúcar (así lo presentan en los llamados “suicidios homeopáticos”) por la inexistencia física de principio activo detectable; así, consideran nula su acción farmacológica y terapéutica, o atribuye cualquier mejoría a un mecanismo psicológico de auto recompensa (efecto placebo). También sostienen que no existe una sola evidencia clínica ni experimental que haya demostrado los postulados de la Homeopatía, y cuando consideran que las hay dicen, sin prueba alguna, que todos esos estudios deben estar mal hechos o sesgados por haber sido publicados en revistas médico homeopáticas, diseñados por médicos homeópatas y/o financiados por instituciones médico homeopáticas. Sin embargo, lo que estos grupos omiten decir es que..."

Si quiere usted enterarse de lo que omitimos, vaya al texto. 

Después de mencionar algunos de los grupos de escépticos y a algunos de sus miembros agrega: "En general, este grupo ha escrito desde los años noventa columnas de opinión sobre la Homeopatía, siempre criticando subjetivamente, rechazando y negando toda evidencia positiva en sus blogs personales y en sus revistas (como Razonamientos y Razonando), así como en periódicos de circulación nacional (Milenio, El Universal, Excélsior, Reforma) y local (Por esto! Yucatán y La Jornada Aguascalientes. Este discurso ha sido reproducido en su formato original o modificado en diarios locales de Baja California, Campeche, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Durango, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas y Zacatecas."

A continuación me referiré solamente a tres de las múltiples actividades que se examinan en el esclarecedor artículo.

No podía dejar de mencionarse el "suicidio homeopático" o "sobredosis masiva homeopática" que organizó Adán Lerma (ver aquí).

También se menciona el ciclo Pseudociencias bajo la lupa (aquí todas las conferencias):


En realidad el ciclo fue en el 2011. Por otro lado ¿por qué Mario Méndez Acosta no me avisó que yo ocuparía la presidencia de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica en 2012?, ¿la sigo ocupando o quién es o fue mi sucesor? Ingeniero Méndez Acosta, le juro que yo nada tengo que ver con lo que publicaron.

Más adelante Luis Ángel Vite-Flores vuelve a meter la pata señala:


En alguna ocasión participé en La mala cabeza, pero el tema fue el escepticismo filosófico. Y jamás he expresado lo que citan. Nunca he formado parte de la SOMIE (así que ni de chiste la he presidido) y las siglas no son SOMIC (como serían en caso de ser la Sociedad Mexicana para la Investigación Científica, como se dice en el escrito). Mario Méndez Acosta sí ha argumentado lo que se dice en las dos primeras citas, pero la última no sé de quién sea. Por otro lado, Méndez no ha sido invitado al programa de Rodrigo Vidal Tamayo y Alfredo Villegas. Cuando en La mala cabeza hablaron de homeopatía no hubo invitado, el programa puede escucharse aquí.

A pesar de esos errores, el artículo es interesante pues señala claramente al enemigo que enfrentan los homeópatas: "Esta guerra mediática sucia es una señal de alarma que debe tomarse en serio, ya que mediante un discurso de retórica falaz que apela a la autoridad escolástica (elaborado en un ejercicio de desinformación, tergiversación y manipulación de información) se ha protocolizado un sesgo ideológico que ha dominado internacionalmente en ciertos sectores académicos y sociales para que se rechace fútilmente cualquier prueba científica favorable a la Homeopatía, mientras se enfatizan y promueven las pruebas que sugieren resultados desfavorables. No debe permitirse que este grupo siente cátedra con su utilitarismo y reduccionismo extremo, a la par de su censura a la libertad de investigación científica. La ciencia es una actividad libre que debe ejercerse con responsabilidad y ética, y que no debe orientarse por los prejuicios de grupos engañosos. La Homeopatía es un modelo médico donde el campo de la investigación científica está creciendo exponencialmente."

Como final, el autor hace un ejercicio de autocrítica. De forma que se cumple lo que dice el editorial: "El autor de la investigación responde con autoridad y conocimiento de causa muchos de los argumentos esgrimidos por este tipo de grupos de presión, al mismo tiempo que realiza una autocrítica en la que señala que hay algunos factores que enriquecen, retroalimentan y robustecen los ataques a la Homeopatía."

En suma, se trata de un artículo con algunos errores, sin embargo éstos no demeritan su análisis de los escépticos de la homeopatía Homeopatía (no escribo "seudoescépticos" porque, como dije más ariba, el autor no emplea ese término). Disfrute usted del artículo y de toda la revista, otros artículos se refieren a los supuestos éxitos de la homeopatía en enfermedades autoinmunes y a la supuesta investigación homeopática moderna. 

Actualización. 9 de febrero.

Daniel Galarza Santiago, el escéptico de Jalisco revisa el artículo de Luis Ángel Vite Flores en Escepticismo (a la mexicana) para homeópatas.