martes, 27 de junio de 2017

Carl Sagan y la ciencia ficción

Primer episodio piloto del podcast "La penúltima verdad", el espacio en el que los miembros de la tertulia de ciencia ficción de la ciudad de México hablan de sus intereses. En esta ocasión platicamos sobre Carl Sagan, divulgador científico y en su momento escritor de ciencia ficción.


domingo, 25 de junio de 2017

El Mercurio volante

El médico José Ignacio Bartolache y Díaz de Posadas (1739-1790) fue profesor sustituto de astronomía y matemáticas en la Real y Pontificia Universidad de México. No hay evidencia de que hubiera leído directamente a Isaac Newton (es seguro que lo hiciera a través de Voltaire), pero sí expuso la metodología newtoniana en sus Lecciones de Matemáticas (1769). En otro artículo alabó la física newtoniana, al tiempo que despreciaba la cartesiana.

En Mercurio Volante con noticias importantes y curiosas sobre física y medicina, una publicación periódica que fundó y que contenía en su mayor parte artículos escritos o traducidos por él mismo, trató de hacer llegar el conocimiento al lector común (en español vulgar). En ésta introdujo los métodos y conocimientos modernos; también se lamentaba de que la ciencia fuera vista con temor supersticioso y que no se divulgara, y que la Nueva España estuviera tan absorta en disciplinas teológicas y jurídicas al grado de no permitir el adecuado desarrollo de las artes y las ciencias.

En 1979, la UNAM publicó por vez primera los textos del Mercurio volante acompañados de una introducción de Roberto Moreno.


Dice Moreno: “El doctor José Ignacio Bartolache, a quien se dedica este tomo, es un caso ejemplar del pensador revolucionario ilustrado de nuestro siglo XVIII. La lectura de sus textos, a doscientos años de distancia, no es solamente un ocio de eruditos, sino una experiencia vital sumamente enriquecedora; en ocasiones amarga, a veces divertida, pero siempre sorprendente por la extrema inteligencia y sensibilidad de nuestro sabio criollo, que todavía logra instruir y hacer reflexionar, que son los rasgos que caracterizan a un buen escritor.”

Para su introducción Moreno utilizó el elogió a Bartolache que a principios de agosto de 1790 publicó José Antonio de Alzate.


De importancia para comprender el contexto en el que Fray Manuel Antonio de Rivas escribió sus Sizigias y cuadraturas lunares son los números 2, 3 y 4 del Mercurio volante.

En el segundo, Bartolache, después de explicar que su publicación va dirigida al público en general y a las mujeres y no a los especialistas, y de criticar los sistemas de enseñanza vigentes en la Nueva España “pasa al tema de lo que es la buena física, entendida ésta como la ciencia que se ocupa del conocimiento de los cuerpos, animados e inanimados, por lo que cabe en ella la medicina. El texto es muy interesante por la postura adoptada contra el peripatetismo. Un botón de muestra: ‘Aristóteles, filósofo muy celebrado y muy digno de serlo con tal que no se regule su mérito por sus ocho libros de Physica auscultatione, que dejó escritos de propósito para que nadie los entendiese…’ Es importante la crítica que hace de Descartes y el elogio al sistema de Newton, para Bartolache, el de aprobación universal.”

En otra entrada revisaremos con más detalle este número del Mercurio volante.

Los siguientes dos números estuvieron dedicados a la construcción de termómetros y barómetros. A decir de Bartolache, los libros europeos no desarrollaban esa información porque los filósofos que necesitaban esos aparatos los adquirían con instrumentistas.

martes, 23 de mayo de 2017

DE LAS SORPRESAS QUE SE LLEVA UN FAN (DE HUESO COLORADO) DE "EL VAMPIRO DE LA COLONIA ROMA"

Como ya comenté, estoy leyendo Cabaretito Safari, digo, Safari en la Zona Rosa (Nitro Press, 2015) de Gonzalo Martré.



Apenas me di cuenta de que al final trae las imágenes de la portada y contraportada de la primera (1979) y la tercera edición.



Además incluye imágenes de la fotonovela que incluía la primera edición, de la que dice Martré: "el árabe me publicó la novela pero con fotografías, fui debil y las acepté". Y es que el árabe en cuestión editaba una colección de revistas eróticas (Kamasutra, Fanny Hill, etc.).


También trae los textos "De cómo escribí Safari en la Zona Rosa" obviamente de Martré, "Sobre Martré y Safari en la Zona Rosa" de René Avilés Fabila (1940-2016), "Martré, un bonzo literario" de Iván Farías, "La opulencia narrativa de Gonzalo Martré" de Víctor del Real y "Las noches de Martré" de Humberto Musacchio. 

Por último, esta edición también muestra imágenes de reseñas aparecidas en la prensa.


Antes de comenzar, tengamos en mente algunas fechas: El vampiro de la colonia Roma se publicó en junio de 1979, dos años antes se publicó la novela El desconocido de Raúl Rodríguez Cetina; ambas protagonizadas por chichifos. Safari en la Zona Rosa fue publicada en 1970. 

Martré narra lo que vivió en el Club Safari (que se ubicaba en Hamburgo y Havre) a medidados de los años sesenta, cuando se volvió confidente de varias lesbianas que le contaron muchas anécdotas. 

¿Y cómo llegó el ecritor al lugar? Un amigo suyo (apodado El pez, por andar siempre en el agua) les platicó de éste. Así, Martré recuerda: "Lo especial del lugar consistía en que era concurrido por homosexuales de ambos géneros quienes ahí se daban cita noche a noche. Deberíamos de visitarlo. Fuimos esa noche empujados por el morbo." 

En el Safari había tres secciones: una para hombres homosexuales, otra para lesbianas y otra más (en el centro) en las que estaban los bugas y un grupo musical. En el lugar no se bailaba. 

Martré cuenta que entre las celebridades homosexuales que asistían al Safari estaba Salvador Novo, de quien narra -en la novela- una escena pachequísima (delirante y divertida) con velorio incluído.


El Safari existía, a pesar de la mojigatería del jefe del Departamento del Distrito Federal: Uruchurtu, porque éste era propiedad del licenciado Fernando Romero, jefe de la policía judicial del DF y de quien se decía que era homosexual. Dice Martré que "De ese modo, el Safari conseguía ser el único centro nocturno para homosexuales en esa inmensa ciudad convertida en rancho." El lugar cerró a la muerte de Romero. 

Voy en la página 80 y me ha sorprendido lo que Martré describe. Las escenas sexuales son mucho más explícitas que en la mencionada obra de Zapata. Recordemos que las buenas conciencias se escandalizaron y llegaron a decir que El vampiro se vendiera en bolsitas de plástico para que no fuera posible hojear ese libro pornográfico. Pues Martré narra que una vez que cerraba el Safari, los clientes iban a seguir la fiesta a otro antro o a alguna casa. En las casas seguían bebiendo, drogándose y terminaban teniendo sexo casual (relaciones hetero y homosexuales). Por esta obra, Martré fue llamado "pornógrafo". 

Comparadas con las que aparecen en Safari en la Zona Rosa, las escenas sexuales en El vampiro de la colonia Roma son un juego de niños. Farías escribe: "En Safari en la Zona Rosa de muchas maneras se vislumbraba la libertad para hablar sin cortapisas sobre la sexualidad en la literatura, libertad que acabaría lográndose años después. No por nada esta novela se volvería objeto de culto entre la comunidad gay, principalmente entre las lesbianas, que veían una historia que hablaba de ellas sin señalarlas. Sería también precursora de aquella otra novela nodal, El vampiro de la colonia Roma". Martré agrega que su obra llegó a ser el libro de cabecera de las lesbianas mexicanas. 

Sin embargo, no recuerdo que se mencione esta obra de Martré en la lista de obras con temática homosexual. No recuerdo, por ejemplo, que se le mencionara en el número 17 de la serie Tema y Variaciones de Literatura (de la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana), que estuvo dedicado a la Literatura Gay (aunque revisaré si mi memoria me traiciona). Puede buscar usted mismo aquí

A pesar de lo anterior, Musacchio considera que la obra de Martré "anuncia la literatura gay, a la que se adelanta toda una década. Es una novela precursora, pero no sólo eso, porque la novela, apenas el segundo libro de Martré, vale por la forma eficaz en que fluye la narración, gracias a una prosa rítmica y ágil, al humor y el agudo sentido de observación del autor, quien es, como diría algún cocainómano, un escritor en toda línea. Por eso hay que leerlo."


Avilés Fabila escribió que los nuevos lectores "descubrirán a un narrador mordaz que no tuvo empacho en usar el lenguaje popular para satirizar a la insufrible burguesía nacional. Con esta nueva edición de su obra inicial, Gonzalo deja constancia de su tenaz trabajo literario que se dejó orientar por su espíritu burlón , al que nada ni nadie pudo frenar. No ha dejado títere con cabeza. Intelectuales afamados, políticos poderosos, críticos mamones, todos han sido sometidos a disecciones agudas." 

Por su parte, Farías dice que Martré, con esta obra, "pasa cuchillo a la mojigata sociedad mexicana que en esa época, merced a los cambios sociales en el mundo, comenzaba a abrir su sexualidad y daba visos de una apertura que a la fecha sigue espantando a muchos." 

¿Cuánto ha cambiado la sociedad mexicana, en cuanto a la aceptación de la diversidad sexual, desde aquellos años del Club Safari hasta hoy? Muchos siguen viviendo en aquella época (saludos al Frente Nacional por la Familia y al que han convertido en su psicólogo de cabecera), la que Musacchio describe así: 

La aparición de tan connotado bar de homosexuales -todavía no entraba la palabra 'gay' a nuestro lenguaje- era vivido ambiguamente por la sociedad, que por una parte expresaba la gana colectiva de quitarse ataduras, pero de igual modo se intimidaba ante el avance de los raros, los diferentes, cuando se creía que la homosexualidad era una enfermedad, como lo asume el propio autor de la novela, quien atribuye esa condición a "problemas de la niñez, traumas, educación deficiente o equivocada, complejos y otros fenómenos individuales", como inclinaciones "que pudieron ser reprimidas y evitadas por un experto" para que el personaje en ese trance "pudiera ser un hombre normal". Era la mentalidad de la época hoy afortunadamente superada, pues sabemos que la sexualidad no es unívoca y que las numerosas expresiones eróticas conocidas son una condición natural en la infinita diversidad de los seres humanos.

martes, 16 de mayo de 2017

Dos novelas con temática homosexual, dos tratamientos distintos

Me encantan mis lecturas para los siguientes días: Los cuarenta y uno: novela crítico-social de Eduardo A. Castrejón y Safari en la Zona Rosa de Gonzalo Martré. 

En el primer trimestre del año 2010, en la UAM-I, llevé como optativa Narrativa mexicana del siglo XX. Un curso que disfruté mucho, leímos a Inés Arredondo, Rosario Castellanos, Carlos Fuentes, Elena Garro, Joaquín Hurtado, Eduardo Antonio Parra y Nadia Villafuerte, entre otros autores. De la novela de Eduardo A. Castrejón (que se publicó en 1906), el profesor, cuyo nombre no recuerdo, dijo que era de baja calidad literaria, pero que si teníamos curiosidad podía prestárnosla. Yo no se la pedí, no volví a verlo después de ese curso. 

Encontré la novela en la biblioteca Vasconcelos, la publicó la UNAM en el 2010, incluye un estudio crítico de Robert McKee Irwin y el prólogo de Carlos Monsiváis. Al fin sabré si es tan mala como nos dijo el profesor. 

Robert McKee Irwin dice que Eduardo A. Castrejón es el seudónimo del general Mariano Ruiz Montañés (1846-1932), quien se dedicó a la milicia y a la política. Otros de sus escritos son "Leyenda histórica del territorio de Tepic" (1914), "Reminiscencias históricas" (1926) "Leyenda histórica de los estados de Michoacán, Jalisco y Nayarit" (1927) y varios poemas (uno de éstos lo dedicó a Porfirio Díaz). 

Aquí más sobre "el baile de los 41".

El único Safari que conocí en Zona Rosa fue el Cabaretito Safari, pero no es sobre ese lugar del que trata la novela de Martré. Martré narra en esta novela lo que vio en el Club Safari. Sobre eso platicó acá



Cabaretito Safari, digo, Safari en la Zona Rosa, publicada por vez primera en 1970, incluye, en la edición de Nitro Press, el prólogo de Carlos Gómez Carro. 

Entre otras cosas, dice: 

Es una novela de tema homosexual, pero con un tratamiento inusual, al menos en nuestro medio. En el 64, Miguel Barbachano Ponce había incursionado con una novela de tema análogo, El diario de José Toledo. La relación amorosa entre dos hombres es su tema, no obstante, tanto en esta novela como en otros relatos que aparecen por aquella época -la novela El norte de Emilio Carballido; los cuentos "Los amigos" (1962), de Juan Vicente Melo, "El viaje de Berenice" (1962), de Jorge López Páez, y "A la víbora de la mar" (1964), de Carlos Fuentes- se puede percibir que se trata de un asunto escabroso, hay una mirada culpable, lo mismo que en la incursión autobiográfica que emprendiera Salvador Novo, La estatua de sal (concluída en 1945, pero publicada hasta 1998). (...) Lo que inaugura la obra de Martré no es, entonces, el tema, sino su tratamiento. No lo ubica como un asunto clandestino o encubierto por la sordidez culpable, sino por un sentido carnavalesco: la obra marteana anula cualquier sentimiento de culpa causada por las relaciones homosexuales de sus personajes masculinos, y lésbicas, de parte de los femeninos. (...) No hay culpabilidad ni castigo, estamos lejos de Sodoma y Gomorra, lo que no deja de ser uno de los afortunados hallazgos de una obra habitada por una cofradía de libertarios de todo género, habitantes de ese Safari, antes que libertinos. 

Y se pregunta el prologuista: "¿Por qué una novela como El vampiro de la colonia Roma (1979), de Luis Zapata, se vuelve una obra especialmente difundida, y que trata el tema de la homosexualidad de una manera abierta y desenfadada -muchos la consideran una obra precursora en este sentido-, a través de su personaje Adonis García (quien deambula por algunos de los mismos pasajes de Safari en la Zona Rosa), lo mismo sucede con El beso de la mujer araña (1976), de Manuel Puig, cuyos personajes también logran trascender las fronteras de la diferenciación hetero y homosexual -incluso política- y no la obra de Martré que las precede?" 

La respuesta del prologuista descúbrala usted y también descubra el mundo que revela Martré en esta novela, como haré yo en los próximos días.

domingo, 7 de mayo de 2017

Estudios sobre religión y religiosidad

El cotidiano. Revista de la realidad mexicana actual es una publicación de la Universidad Autónoma Metropolitana. Su número de septiembre-octubre de 2011 (el 169) lo dedicaron a la religión y los jóvenes. En aquel entonces no pude conseguir la revista (no la tenían en la librería de la UAM Iztapalapa), pero ya puede consultarse aquí.


El número 185 (Mayo-Junio 2014) lo dedicaron al tema "sociedad y religión". Publicaron un artículo titulado "Esoterismo y jóvenes: el reencuentro de un vacío". 

"La autora analiza en este artículo el incremento del esoterismo entre los jóvenes en plena era de la información. Argumenta que, para la juventud, las prácticas mágico-religiosas son un juego de azar y las energías son como la vida. Es determinar el futuro, que en ocasiones es aburrido y tedioso; jugar al azar cambia el sentido de su vida, se arriesga, tal vez se acierte o no. Por tanto, deben observarse las prácticas esotéricas, las cuales seducen a los jóvenes al ofrecerles una vía para entender a la sociedad contemporánea." 


El artículo puede consultarse aquí. Y el número completo aquí

domingo, 23 de abril de 2017

De la institucionalización de la enseñanza de la física en la Nueva España

Vimos en una anterior entrada (ver aquí) que debido al estado en el que se encontraba, al menos desde principios del siglo XVIII, la minería mexicana en cuanto a la extracción de la plata, en 1774 (cerca de la fecha en que Fray Manuel Antonio de Rivas escribiera las Sizigias y cuadraturas lunares) Juan Lucas de Lassaga y Velázquez Cárdenas de León enviaron al rey un documento en el que proponían la creación de un Tribunal de Minería y la fundación de un Colegio o Seminario Metálico en la Ciudad de México.


Argumentaron que la minería podía beneficiarse de la geometría práctica, la estática, la maquinaria y la hidráulica. Fue un paso a favor de la instucionalización de la enseñanza de la física en la Nueva España. 

La Sociedad de ex-alumnos de la Facultad de Ingeniería publicó en 1979 el documento de los dos personajes mencionados, dicha publicación incluye una introducción de Roberto Moreno (1943-1996). 


Moreno aclara lo que se debe entender por "decadencia" cuando se habla de la minería novohispana y describe proyectos anteriores al de Juan Lucas de Lassaga y Velázquez Cárdenas de León. 

El documento de estos últimos es bastante extenso (es un proyecto económico-administrativo bastante completo), las siguientes imágenes corresponden solo a la parte en la que se habla de los estudios de física que podrían beneficiar la explotación de las minas.





Sobre Roberto Moreno y su obra: Opinión del texto La diversidad del siglo XVIII Novohispano y Dedicó Roberto Moreno y de los Arcos su vida a la investigación.

domingo, 16 de abril de 2017

¿Qué tienen que ver Isaac Asimov y Malcolm el de en medio?

En la introducción (segundo 22) de Malcolm el de en medio aparece una imagen de un episodio del programa de televisión Out of the Unknown (1965-1971), dicho episodio está basado en el cuento ¡Embustero! (Liar!) de Isaac Asimov.



La mencionada historia se publicó por vez primera en 1941 en la revista Astounding Science Fiction. Nueve años más tarde apareció en Yo, robot.



Un robot telépata, al seguir la primera ley de la robótica, le dice a las personas lo que desean escuchar con respecto a los pensamientos de los demás. Asimov consideró no solo el daño físico, también tuvo en mente el daño emocional; de tal forma que el robot miente para no lastimar emocionalmente a las personas. La robopsicóloga Susan Calvin termina enfrentándolo al descubrir la verdad.





¡Embustero! fue el segundo episodio de la tercera temporada de Out of the Unknown. Para el episodio siete también adaptaron otra historia de Asimov: The Naked Sun

En la primera temporada adaptaron la novela corta The Dead Past (cuarto episodio) y Sucker Bait (séptimo episodio), ambas historias también de Asimov. En The Dead Past un historiador solicita insistente e inútilmente usar el cronoscopio, un aparato con el que se puede observar el pasado y que funciona con neutrinos. El escritor de ciencia ficción planteaba que las mencionadas partículas podían viajar en el tiempo, de ahí que pudieran captarse las provenientes del pasado.



Para los dos últimos episodios de la segunda temporada también se adaptaron historias del buen doctor: Satisfaction Guaranteed y The Prophet. Aquí la lista con los episodios de las cuatro temporadas.




En el siguiente video (mi fuente para esta entrada) hablan del origen de las diferentes imágenes que aparecen en la introducción de Malcolm el de en medio.


jueves, 13 de abril de 2017

Periodismo científico en el siglo XVIII

No hay evidencia de que José Antonio de Alzate y Ramírez (Ozumba, México; 21 de noviembre de 1737 – Ciudad de México, México; 2 de febrero de 1799) fuera lector directo de Isaac Newton aunque sí lo mencionó en varias ocasiones al escribir sobre los fenómenos ópticos. En “Eclypse de Luna del doce de diciembre de mil setecientos sesenta y nueve” cuestionó la idea newtoniana de la atracción gravitacional (ya que no aceptaba la acción a distancia).



¿Fue un científico moderno José Antonio de Alzate? Marco Arturo Moreno Corral afirma, en el capítulo "Los conocimientos astronómicos de Alzate" del libro Periodismo científico en el siglo XVIII: José Antonio de Alzate y Ramírez (publicado en el año 2001 por la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana), que no lo era tanto como muchos afirman, pues en “Cuestiones teológico-físicas defendidas en la ciudad de Querétaro por el reverendo padre fray José de Soria, en enero de 1768 años”, intentó “conciliar el dogma judeo-cristiano sobre la creación del mundo, con lo entonces establecido por la ciencia.” 



A decir de Moreno Corral, Alzate, a pesar de haber llevado a cabo observaciones astronómicas (incluso hay suficiente evidencia de que construyó sus telescopios), no tenía claros los sistemas del mundo y no tomó partido por alguno de ellos. Sin embargo, María de la Paz Ramos Lara, en el capítulo "Alzate y la física en sus Gacetas de Literatura", dice que Alzate consideró verdadero el sistema heliocéntrico. 



José Antonio Alzate se interesó en la utilidad de la física (consideraba que podía ser usada para alcanzar el progreso y el bienestar social, especialmente con ayuda de máquinas), de igual forma, además de divulgar el conocimiento científico estaba interesado en producirlo. Llevaba a cabo observaciones y experimentos para poner a prueba las ideas científicas tanto de europeos como de novohispanos (aunque sus resultados llegaban solamente a la pequeña comunidad científica ilustrada novohispana). María de la Paz Ramos Lara explica la visión que Alzate tenía sobre esta ciencia: 



“La física contaba con un amplio espectro de elementos que Alzate supo aprovechar al máximo para propiciar cambios de todo tipo, desde científicos y económicos, hasta políticos y culturales. Pretendía verificar el conocimiento que le llegaba de Europa y el que se generaba en las colonias; reportar, él mismo, aportaciones al conocimiento, resolver problemas de todo tipo para el beneficio de la sociedad; cambiar la postura de las instituciones educativas, de escolástica a científica; aumentar la producción en varios sectores; prevenir accidentes; desterrar la ignorancia, las supersticiones y los mitos de la población; hasta entusiasmar a cualquier individuo a acercarse a la ciencia. En otras palabras, buscaba que la población, en general, admirara, amara y respetara todo aquello que constituía su realidad, pero, a través de la ciencia.”

viernes, 7 de abril de 2017

Los no creyentes en la ciudad de México

Video de la conferencia "Los no creyentes en la Ciudad de México". Ponente Dr. Carlos N. Mora, Colegio de México. La conferencia se llevó a cabo (hoy en la mañana) en el Instituto de Investigaciones sociales de la UNAM.

jueves, 30 de marzo de 2017

De cuando los extraterrestres se van de antro o discoteca


"El ex militar de la armada de los Estados Unidos, Graham Bethune, ha filtrado las impresionantes fotografías de un ovni obtenidas en 1989 en Tenessee. Al hacer públicas sus revelaciones ha generado gran controversia." Bueno, es lo que se cuenta en algunos medios ufológicos o del misterio como la revista Año Cero (ver aquí) y T3M NOTICIAS "Las Verdaderas Noticias", el programa de Jaime Maussán. 

Ya en el año 2013, Leopoldo Zambrano había comentado (en su página en Facebook) la explicación a las imágenes: 

-Noticia de un Blog Italiano- 

Jueves, 27 de septiembre 2007 

MISTERIO REVELADO: El OVNI de Nashville es un aparato de luz para una discoteca. 

Exclusiva Nacional 

A mediados de los 90 del siglo pasado, el investigador y militar retirado de Estados Unidos, Wendell Stevens, mostró una serie de fotografías de presuntos OVNIs, entre las que se encontraba aquella famosa astronave alienígena de Nashville (Tennessee), que según Stevens fue tomada el día 27 de septiembre de 1989. No tenía más información sobre ella. 

La foto muestra un aparato que era utilizado en los “Shows de luces" de las discotecas de los años 80 del siglo pasado. La segunda fotografía viene de la revista europea “Style Magazine” de Mayo “M289”; lo mismo para la tercera fotografía. 

El misterio ya había sido revelado en el 2002 por el investigador James Easton, pero extrañamente no se publicó en las revistas o sitios web italianos. Es entonces que por amor a la verdad de la ufología seria lo reportamos en primicia nacional. 

Reporta: Antonio DeComite 
Coordinador del CUT (Centro Ufológico Taranto)

Aquí el texto original. Y aquí y aquí más información.  

A partir de 2:34 del siguiente video los maussanitas presentan estas luces de discoteca como nave extraterrestre (y hablan de militares y secretos y platillos voladores estrellados y recuperados, uyuyuy)




Leopoldo Zambrano agrega: 

Tercer Milenio lo vuelve a hacer. Hoy presenta las fotos de un sistema de luces de discoteca como un verdadero OVNI, adjudicándoselo a la labor comprometida con la verdad de hombres de "MUY ALTO RANGO"... Además de presentar documentos que nada tienen que ver con ese caso, alucinan con sus rollos mareatontos para luego de bañarnos con las circunstancias en que fueron obtenidas esas imágenes, nos las muestran a bombo y, ahora con toda certeza, platillo... Casi escupo el monitor con el café que acababa de sorber. En serio que no tienen límites estos super investigadores de la tele dominguera que no conformes con sus chistes de fin de semana, ahora nos los recetan a diario. Ja, ja, ja... cada vez están más entusiastas que nunca... ¡¡Parecen nuevos!! ¿Dónde está eso de investigación de PRIMER NIVEL con TECNOLOGÍA DE PUNTA?

Actualización. 2 de abril de 2017.

Leopoldo Zambrano ha publicado en su blog un texto en el que, a partir del caso comentado en esta entrada (y algunos otros), reflexiona sobre la nueva generación de ufólogos: Primer nivel con tecnología de punta.

Con antojo de letras diversas...

Hace unos días visité la Biblioteca Francisco Zarco (al sur de la ciudad de México). Tenía antojo de leer cuentos jotos, es decir, cuentos con personajes lgbttti. Encontré el libro que ve usted en las imágenes, en la introducción Hernán Lara Zavala (quien se encargó de la selección) escribió: "Dentro del mismo tema del amor y el erotismo existe otra variante, la de las relaciones homosexuales, que han captado la imaginación de cuentistas como Jorge López Páez, José Joaquín Blanco y Antonio Marquet. Cada uno de éstos refleja un aspecto de este tema que hasta hace relativamente poco constituía todavía un tabú en nuestra literatura." 



"Ahí estaba Elizabeth Taylor" de Jorge López Páez nos cuenta sobre las fiestas organizadas por Álvaro Botello, fiestas, claro, para personas de amplio criterio. 


"Recuerdo de Veracruz" de José Joaquín Blanco es una historia de turistas ebrios, maricones (sin ofender), pequeños mayates y pícaros habituales. 


"Fin de año" de Antonio Marquet habla de cuando la vida como una continua fiesta llega a su fin. 

Las tres historias aparecen en la sección "Amor que no se atrevía a decir su nombre". 


Y en la sección "Negros y policiacos" aparece otro más del tipo de cuentos que estaba buscando: "Nomás no me quiten lo poquito que traigo" de Eduardo Antonio Parra. La historia de una chica trans que se prostituye y a quien buscan con frecuencia, para desfogarse, los azules, los pitufos (de esta historia ya escribí aquí). Resultó un buen libro (de editorial Planeta, por cierto) para satisfacer mi antojo de letras diversas.