martes, 20 de enero de 2015

Mala ciencia

Programa de radio La mala cabeza.
Episodio del 14 de enero: La Mala ciencia.
Conducen: Rodrigo Vidal Tamayo y Alfredo Villegas.
Invitado: Martín Bonfil Olivera.


Para escucharlo dar click aquí.

sábado, 17 de enero de 2015

¿Todo es un compló?

Nicolás Alvarado y Julio Patán hablan de las "teorías de la conspiración" en el programa de televisión Final de partida.


Click aquí para ver el programa.

viernes, 16 de enero de 2015

TEORÍAS DE LA CONSPIRACIÓN

Julio Patán -quien estudió filosofía en la UNAM y es colaborador de publicaciones como La Jornada, Reforma y Gatopardo- es autor del libro Conspiraciones, el número 35 de la colección Croma de Editorial Paidós.

En la contraportada leemos:

"Detrás de las teorías de la conspiración está la idea de que todo cuanto ocurre en la sociedad es el resultado de una planeación meticulosa a cargo de algún poderoso cónclave secreto y maligno. Protagonistas habituales de las teorías del complot son los judíos, los masones, las élites financieras, la ONU, los invasores extraterrestres, y se han explicado como efecto de una conspiración universal sucesos y fenómenos como el asesinato de Kennedy, el sida, la globalización o el 11-S. Tales conspiraciones no existen, y acaso no merecerían atención seria si no fueran tan peligrosas. (...) Podrán parecer estrambóticas y delirantes, pero a juzgar por su popularidad no se necesita estar perturbado para creer en ellas. Han sido fuente de inspiración para ficciones exitosas, como la serie televisiva Los expedientes X, la trilogía fílmica Matrix o la novela El código Da Vinci, pero en ocasiones incluso respetados académicos y politólogos se valen de ellas para interpretar el mundo real."


Julio Patán nos dice en la introducción de su libro que las conspiraciones existen, afirma también que su libro no trata sobre esas conspiraciones reales sino de las que están contenidas en las teorías de la conspiración o teorías del complot, en otras palabras, Patán se ocupa de las falsas conspiraciones.

¿Qué es una conspiración? El autor señala la definición del diccionario de la Real Academia: Unirse algunos contra su superior o soberano. Patán anota: “entonces son conspiraciones los golpes de Estado, como el de Pinochet en Chile; los alzamientos militares, como el de Franco en España; las revoluciones mexicana, bolchevique o francesa; los movimientos independentistas latinoamericanos del XIX, e incluso los fraudes electorales.” Pero el autor no se queda con esa definición: “En la bibliografía especializada en estos asuntos, cuando un autor habla de conspiración suele referirse a algún plan secreto concebido no propiamente para tomar el poder sino para conservarlo, consolidarlo o, más a menudo, extenderlo. Ejemplos de esta forma de la conspiración serían los asesinatos de opositores o incluso las llamadas campañas de desinformación, es decir, las campañas mediáticas destinadas a manipular a la opinión pública mediante noticias falsas. En estos casos, la conspiración es urdida desde el poder, no necesariamente contra éste, y tal puede ser o no el poder político.”

¿Y cuáles son sus características principales?

“Las conspiraciones comparten tres características igualmente obvias, pero que es preciso subrayar. La primera es que son falibles. Toda conspiración es una historia de riesgos asumidos, de saltos al vacío, y también de cálculos errados, torpezas, fallas en la coordinación, traiciones, accidentes. Pocas cosas resultan más difíciles como calcular con buen tino adónde irá a parar un complot. Una traición, un error aparentemente inocuo, un poco de mala suerte, y lo que parecía una conspiración ejemplarmente maquinada concluye con un desastre rotundo, como el fortalecimiento del régimen que se pretendía derrocar o el gasto multimillonario en una campaña mediática que no sirve para nada. La segunda característica común a todas las conspiraciones es su alcance obligadamente limitado. No importa lo ambiciosos que sean sus planes últimos, los conspiradores triunfantes deberán saberse conformar (...) La tercera característica de las conspiraciones es que son perecederas. Un complot puede planearse durante unas cuantas horas, unos cuantos días o unas pocas semanas, si acaso en el lapso de algunos meses. Pasado ese tiempo, es seguro que algo cambiará en el mundo: o el equilibrio de fuerzas dentro del gobierno, o las simpatías populares, o las decisión de seguir adelante de algún conjurado, o la actitud de los países vecinos, incluso el gobierno mismo. Una conspiración se hace con un mínimo de prisas o no se hace”.

Esas son las conspiraciones reales y de las que no se ocupa Patán: las conspiraciones falibles y limitadas en tiempo y espacio.

¿Qué características tienen las falsas conspiraciones? “La primera es que, debido a la capacidad de planeación y ejecución que se atribuye a sus perpetradores y a los medios inagotables con que cuentan, las conspiraciones que describen parecen libres de fallos. Se refieren, en una palabra, a conspiraciones perfectas, o poco menos. En segundo lugar, tratan de conspiraciones de alcance universal, ilimitadas, que dejan señales en literalmente todo el mundo, y que tienen como meta alterar por completo el orden establecido, derrocar todas las instituciones conocidas y poner el planeta entero en manos de los complotistas. Hablamos, pues, de conspiraciones nacidas de una vocación de absoluto, dirigidas hacia la supremacía total. Por último, generalmente tratan de conspiraciones muy antiguas, concebidas hace décadas, siglos e incluso milenios.”

Patán señala otras características de las falsas conspiraciones: su carácter religioso (explican todo lo que ocurre en el mundo), su carga milenarista (invita a involucrarse en una guerra santa, una guerra a todo o nada) y la capacidad infinita de los conspiradores para infiltrarse (están en todas partes, tienen ojos y oídos en todos los lugares; amigos, familiares o compañeros de trabajo pueden ser informadores).


¿Y qué hay sobre el conspiracionista y su forma de pensar y conducirse?

Patán afirma que el conspiracionista está muy lejos de la modestia, es suspicaz –algo necesario para llevar a buen término la tarea que se ha impuesto: sacar a la luz el complot- e inmune a la duda, “pues sabe que la verdad última es que todo es mentira, valga la paradoja. De ese modo, emprende su búsqueda con la firmeza del iluminado y la tenacidad del ignorante. El teórico de la conspiración avanza, inmune al cansancio, como sólo pueden hacerlo quienes se creen elegidos para atravesar el velo de la mentira con la mirada y atisbar la verdad, la verdad, de nuevo, en un sentido universal. Así, una teoría de la conspiración es una herramienta de interpretación del mundo que excluye todas las demás, una herramienta, sí, de naturaleza paranoica. Porque, como el paranoico que relaciona incluso los actos más remotos y ajenos con su propia trama persecutoria, el teórico de la conspiración ve en todos los hechos que se pone a su alcance, desde las grandes decisiones macroeconómicas hasta la muerte de un cantante o un accidente de carretera, elementos de una trama planetaria en la que nada sobra y nada es accidental. El mundo es una mascarada, pero la verdad oculta emite señales y deja pistas que el conspiracionista habrá de saber interpretar”

De igual forma, el conspiracionista nunca termina su labor: “a toda verdad desvelada seguirá una todavía mayor que espera ser desnudada, y luego otra más, y otra, y otra... No hay fin, no hay descanso. El mundo es una sucesión de intrigas cada vez más vastas y complejas, un juego inacabable de círculos concéntricos que uno podría penetrar hasta el infinito y en el que nada está desconectado jamás del todo. Lo dicho: para el teórico de la conspiración no hay hechos aislados; hay, nada más, vínculos que no son aparentes pero que pueden salir a la luz.”

A lo largo de su obra Patán analiza diversos falsos complots (como la conspiración judía mundial y la de los masones), entre ellos el que involucra a los extraterrestres: “el mundo está infiltrado por alienígenas que intentan conquistarlo con la ayuda de varios miembros de alto rango del gobierno, el Ejército y los servicios secretos.”

Enlaces interesantes:

¿Por qué estamos tan ansiosos de abrazar las teorías de conspiración?

Ahora todos somos teóricos de la conspiración.

Cinco cosas que no quieren que usted sepa sobre las teorías de conspiración.

12 millones de estadounidenses creen que la gente lagarto gobierna su país.

Julio Patán habla sobre las teorías de la conspiración:

viernes, 9 de enero de 2015

¿Han sido abducidos?

Una emisión del programa de televisión Final de partida -conducido por Julio Patán y Nicolás Alvarado- estuvo dedicada al fenómeno ovni. El invitado fue el escritor y ex ufólogo Hernán Bravo Varela, quien a los 13 años colaboró en la revista Reporte OVNI, misma que dirigía Zita Rodríguez.


Haga click aquí para ver el programa.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Día del escepticismo y en contra del avance de las pseudociencias

El siguiente artículo se publicó en el número 4449 de Revista de revistas (febrero de 1997), mismo que estuvo dedicado a Carl Sagan y a Marcello Mastroianni. Agradezco al Dr. Rafael Fernández su permiso para reproducirlo. El texto con el que Mario Méndez Acosta participó puede leerse aquí


Sagan el escéptico, el científico, el educador, el hombre
Rafael Fernández Flores

“Me gustaría pensar que cuando muera, viviré nuevamente. Que algún pensamiento o sentimiento, que recuerde una parte de mí, continuará. Pero por más que quiero creerlo —y a pesar de las antiguas y universales tradiciones que aseguran una vida después de la vida— no sé nada que sugiera que esto es algo más que el mero deseo de que así ocurra".

"El mundo es tan exquisito, con tanto amor y profundidad moral, que no hay razón para que nos engañemos con hermosas historias para las que hay tan poca evidencia. Mucho mejor me parece que es, en nuestra vulnerabilidad, mirar a la muerte a los ojos y estar agradecidos cada día por la breve pero magnífica oportunidad que la vida nos proporciona".

Estos dos párrafos están tomados del artículo En el valle de la sombra, que en marzo de 1996 Carl Edward Sagan escribió para Parade Magazine. En él, como se aprecia, reflexiona el escéptico sobre su posición frente a la muerte, que entreveía como cercana.


Carl Sagan además de un buen científico, profesor y divulgador de la ciencia fue lo que llamaríamos un escéptico, pero bien a bien ¿qué quiere decir eso? Un escéptico es una persona que duda, que quiere pruebas y demostraciones antes de aceptar como cierto algo. Santo Tomás, si es cierto que lo dijo, es escéptico cuando pronuncia el famoso: "Ver para creer" y René Descartes con su duda metódica da un cuerpo filosófico a la actitud de dudar.

Carl Sagan, Martin Gardner, James Randi y varios otros científicos, escritores y divulgadores de la ciencia fundaron el Comité para la Investigación Científica de Proclamas de lo Paranormal (CSICOP por ser las silgas del nombre en inglés: Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal), para estudiar a partir de la duda sistemática las posibilidades que tienen de ser ciertos, los llamados fenómenos paranormales. Sagan además de fundador fue un miembro muy activo de CSICOP. Fue ganador en 1987 del reconocimiento anual de CSICOP.

También en 1994 Sagan fue el primer ganador de otro premio de CSICOP, el premio Isaac Asimov, creado en honor de ese gran escritor de ciencia ficción y divulgador de la ciencia, para reconocer a quien "a lo largo de su vida haya mostrado un compromiso y habilidad fuera de lo común para comunicar los logros, métodos y resultados de la ciencia al público".

Al recibir el premio en la reunión anual de CSICOP, Sagan se refirió así a la actividad de divulgar la ciencia:

"La ciencia es aún uno de mis principales goces. La divulgación de la ciencia que Isaac Asimov realizó tan bien —al comunicar no únicamente los resultados sino los métodos de la ciencia— me parece tan natural como la respiración. Después de todo, cuando uno está enamorado quiere decírselo a todo el mundo. La idea de que los científicos no deban hablar de su ciencia al público me parece extraña".


Sagan ganó además de las dos distinciones de CSICOP ya referidas el premio Pulitzer 1978 por su libro Los dragones del Edén y dos veces la medalla de la NASA por logros científicos extraordinarios. Su serie Cosmos obtuvo los premios Emmy y Peabody. La versión de la serie en forma de libro estuvo durante 70 semanas en la lista de best-sellers del New York Times, 15 de ellas en el primer lugar. También obtuvo la medalla Oersted y 18 grados honoris causa de universidades estadunidenses.

Hasta el momento de su muerte, el 20 de diciembre de 1996, Sagan era profesor de Astronomía y Ciencias Espaciales en la Universidad de Cornell y director del laboratorio para estudios planetarios, de la misma universidad. También trabajó para la NASA y fue responsable de los mensajes interestelares de las sondas Pioneer 10 y 11 y Voyager I y II. También trabajó con las naves Mariner y Viking. Estos trabajos para la agencia espacial estadunidense es el que le valió los premios mencionados.

La versatilidad y gran curiosidad científica de Sagan lo llevó a interesarse no solamente en temas de astronomía, corno el estudio de las atmósferas planetarias, sino también en el estudio de la vida y las posibilidades de vida fuera de nuestro planeta. Alguna vez en su juventud Sagan fue ayudante del genetista H. J. Muller, ganador del premio Nobel.

Carl Sagan es autor de una considerable bibliografía que arranca desde 1966 con el libro Planetas de la colección de Life, que incluye el citado Dragones del Edén, Murmullos de la Tierra, Cerebro de broca, Cosmos, Cometa, El invierno nuclear y varios más entre ellos una novela: Contacto. Su último libro, publicado en 1996 es El mundo habitado por el demonio. De él se extraen estas líneas a modo de colofón:

"Me preocupa que, especialmente al acercarse el fin del milenio, las seudociencias y la superstición parecerán año con año más tentadoras, el canto de las sirenas de la sinrazón más sonoro y atractivo. ¿Dónde hemos oído esto antes? Dondequiera que nuestros prejuicios étnicos y nacionalistas han prosperado, en tiempos de escasez, durante los desafíos a la autoestima nacional o al valor, cuando sufrimos por nuestro disminuido espacio cósmico y propósito o cuando el fanatismo está en ebullición en nuestro entorno, entonces las formas de pensar que fueron comunes en otras épocas se hacen con los controles.

La vela escurre parafina. Su pequeña luz tiembla. La oscuridad se reagrupa. Los demonios comienzan a agitarse.

Me temo que el mundo ha empezado a ser un poco más oscuro".

domingo, 14 de diciembre de 2014

Explicación al misterio OVNI

El Dr. Rafael Fernández Flores presentó este video en 1993, dentro de uno de los programas de debate sobre ovnis que organizaba Nino Canún en ¿Y usted qué opina?



lunes, 8 de diciembre de 2014

Uso de la dermovisión en la investigación OVNI

Hay ufólogos que dicen que su especialidad es una ciencia. Otros aseguran que si bien es cierto que hoy no es ciencia, también es cierto que un día lo será. La verdad es que los "expertos" en el "fenómeno ovni-extraterrestre" no han sido capaces de convertir su disciplina en una materia respetable. En lugar de acercarse a la ciencia para investigar los reportes que caen en sus manos, se apoyan en las pseudociencias. Y, claro, después aseguran que los científicos son unos "cerrados de mollera" por ignorar el fenómeno ovni.

Ya comenté en una anterior entrada sobre el uso de la grafología en la investigación ovni (ver aquí), ahora toca el turno a la dermovisión. 

La dermovisión es la supuesta capacidad de ver con la piel de cualquier parte del cuerpo, especialmente de las manos. A los sujetos (por lo general niños, aunque se asegura que los adultos también pueden desarrollar esta facultad) se les vendan los ojos y a continuación se les entregan diversos materiales para que los lean y describan sus colores. En realidad los sujetos espían por los espacios que se forman cerca de la nariz y los pómulos, como se muestra en la siguiente figura. 


Cuando se logra tapar esa zona (con cinta adhesiva, por ejemplo), la dermovisión brilla por su ausencia. Los sujetos también memorizan las hojas de sus libros o aprenden a reconocer sus materiales con el solo tacto. Esta es la conclusión a la que llegaron los psicólogos de la UNAM que investigaron el tema (puede usted leer el informe aquí).

Hace ya catorce años, el "investigador del fenómeno ovni" Sergio Ruiz presentó, en el programa matutino de revista Tempranito 2000 (TV Azteca), a tres niños que supuestamente podían ver con la piel de las palmas de las manos. La dermovisión es "el arte de desarrollar el tercer ojo", dijo Ruiz. 

  
Ruiz explicó: "¿Cuál es la relación del fenómeno ovni con la dermovisión? Podemos discernir si hay una energía positiva, una energía negativa, qué entidades manejan estas naves, si es una nave falsa o es una nave verdadera. Es otra posibilidad más para los investigadores, no solamente el análisis de computación sino también el análisis a través de la dermovisión. Este es un nuevo sistema de investigación."
  

Los niños se vendaron los ojos y a continuación les pasaron imágenes de platillos voladores, ellos tenían que decir si eran verdaderas o falsas y, en caso de ser verdaderas, decir si los tripulantes eran buenos o malos. Un ejemplo de ufología científica.

En el primer caso, ante el asombro de los conductores y del investigador de ovnis, la niña pudo identificar que se trataba no de una fotografía sino de un dibujo, mismo que describió correctamente. 


A continuación, a la misma niña le dieron la fotografía de un ovni. Sobre ésta dijo: "El cielo está blanco, hay árboles, un como edificio. Es verdadera la foto y es malo el extraterrestre." "¿Cómo puedes saber que es malo?", pregunta el conductor. La niña dio una respuesta clara y contundente: "Siento la vibra, se siente y no es ser de luz, es un ser oscuro."


Después de tan asombroso análisis, a la otra niña le pasaron una revista para que la leyera. Y aunque usted no lo crea, pudo hacerlo. 


La última fotografía fue "analizada" por el niño: "Se ve como el cielo oscuro, parece que está como en el universo. Se ve como una nave con mucha luz, se siente la energía y es positiva la energía." "¿Los seres que viajan o tripulan estas naves son negativos o positivos?", le pregunta Sergio Ruiz. "No, son positivos.", responde el niño, quien al final hasta pudo leer el nombre del autor de la imagen (usted puede encontrar información de este caso aquí).


El conductor, después de tan fabulosas demostraciones, se mostró interesado en saber dónde se puede aprender a desarrollar estas facultades. Como respuesta Sergio Ruiz habló del Tercer Congreso de Universo Psíquico Mental y dio sus datos.  

Ante tantas maravillas, me pregunto ¿por qué la ufología no se ha convertido en una ciencia hecha y derecha?