miércoles, 1 de julio de 2015

Platillos voladores de plasma

Fue en los programas de debate de Nino Canún donde Jaime Maussán presentó y promocionó como auténtico el caso del supuesto contactado Carlos Díaz. A decir del “exotecnólogo” Max Hofbauer, el “analista de fotografías y videos” Víctor Quezada y la mismísima NASA (en realidad Jim Dilettoso, quien para sus supuestos informes usaba papelería con membrete de la agencia espacial, aunque con letra pequeña aclaraba que eran sus opiniones personales) Díaz fotografiaba platillos voladores de plasma (lo gracioso es que unos se referían al cuarto estado de la materia y otros a plasma sanguíneo).

Entre quienes pensaban que todo era un fraude estaba Juan Chía, a quien Maussán retó para que lograra imágenes similares a las de Díaz.


A Héctor Escobar se le ocurrió que Díaz en realidad fotografiaba lámparas. Así que durante un tiempo estuvo buscando modelos similares.


Juan Chía llevó a la práctica la idea de Escobar. En lugar de buscar una lámpara similar, mandó a hacer algunas. Con esas lámparas tomó varias fotografías y un video.


Expliqué lo anterior aquí.

En 1998 Chía tuvo a su cargo un programa de televisión en TV Azteca: En busca de lo desconocido.


Hasta hace unos días yo pensaba que nunca había salido al aire el programa en el que presentó su reportaje sobre este caso. Sin embargo, el mismo Chía me aclaró que el programa sí salió al aire y me comentó que en unos días lo subiría a YouTube (las imágenes de esta entrada son del mencionado reportaje).



El reportaje se presentó en tres partes, Chía sólo pudo rescatar las dos últimas.



domingo, 28 de junio de 2015

Raelianos marchando

El día de ayer se llevó a cabo, en la ciudad de México, la XXXVII Marcha del orgullo LGBTTTI. Integrantes del Movimiento Raeliano Internacional (Movimiento para la acogida de los Elohim, creadores de la humanidad) participaron en ésta.

El francés Claude Vorilhon, conocido simplemente como Rael, es el fundador de esta religión.

Para los raelianos los extraterrestres (Elohim), mediante su ciencia, crearon la vida en nuestro planeta. La meta del movimiento es construir una embajada para recibir a los Elohim.


Sobre lo que piensan acerca de la homosexualidad, en la wikipedia explican:

"Los Raelianos consideran la homosexualidad como una condición natural del ser humano y son activistas por los derechos de la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) participando en las marchas de orgullo gay en todo el mundo. Rael afirma que 'la Homosexualidad es genética' y fundó en el 2004 la organización sin fines de lucro 'ARAMIS INTERNATIONAL' (Asociación Raeliana de las Minorías Sexuales) con el objetivo de que las personas puedan desarrollarse sin culpabilidades expresando su real identidad sexual."


Enlaces:

Aramis International.

Movimiento raeliano en la Wikipedia.

viernes, 19 de junio de 2015

Una tarde mágica

En mi adolescencia leí todos los libros que Editorial Posada le publicó a Salvador Freixedo: Mi iglesia duerme; ¿Por qué agoniza el cristianismo?; Cristianismo, un mito más; Interpelación a Jesús de Nazaret; Ellos, los dueños invisibles de este mundo; Israel, pueblo contacto; El diabólico inconsciente; La religión entre la parapsicología y los ovnis; Defendámonos de los dioses; La amenaza extraterrestre y Los hijos de la nueva era. También leí el libro sobre contactados que le publicó Fernando Jiménez del Oso en la biblioteca Espacio y Tiempo. De igual forma, leí los artículos que Jiménez del Oso le publicó en sus revistas. 

Hoy es el aniversario luctuoso del cronista mexicano Carlos Monsiváis, quien falleció en el año 2010. Lo "paranormal" y el ex jesuita Freixedo tuvieron un espacio en Los rituales del caos del mencionado Monsiváis:

Nadie sabe nada, brillamos un momento


El Jehová de que habla la Biblia era un guerrillero extraterrestre 
que se encaprichó con el pueblo judío y le ayudó a 
descalabrar a los palestinos de entonces, amorreos y filisteos, 
que no habían cometido más pecado que el de llegar a Palestina 
antes que los judíos. Inclusive hoy aquel guerrillero sigue 
matando filisteos en forma de palestinos, para ayudar a los 
judíos. SI que existió aquel Jehová, así también existió Júpiter, 
otro señor extraterrestre que se encaprichó con otro 
pueblo terrícola... En cuanto a mi incontinencia sexual, en ese 
terreno que es un problema mío y de mi testosterona, yo me 
entiendo directamente con Dios.

Exjesuita Salvador Freixedo, 
Presidente del Instituto de Estudios del Fenómeno 
Paranormal y organizador de la Primera Exposición de 
Ritos, Ceremonias y Artesanías Mágicas. Entrevistado 
por Dino Monterrojo en Contenido, abril de 1978.



En el museo "Erasmo Castellanos Quinto" de Santiago Tuxtla, una exposición de artesanías mágicas. Cien pesos la entrada a las conferencias. Inicia el ciclo Salvador Freixedo, español de cincuenta y cinco años, director de una agencia de viajes (terrestres), autor y conferenciante prolífico. Su voz es de predicador ciertamente pero de parroquia solvente con feligreses ansiosos de sermones de altura, nada de padrecitos Ripalda y el tamaño pecaminoso de las faldas, queremos teorías nuevas y atrevidas, lo posconciliar a ritmo de WHAMM!!! El sermón de Freixedo es de una modulación ejemplar, él informa y sugiere y súbitamente la voz se encrespa y amenaza con el fuego eterno de la ignorancia... y se devuelve a los mismos gozos elocuentes:

—Religión y magia son la misma cosa. La religión ha tratado de racionalizar el misterio. Antes le tenía yo miedo al más allá. Hoy ya no le tengo porque he descubierto que soy una torre de vida. Y esa torre de vida está hecha igual que un pedrusco, con neutrones, protones, agua... Nadie sabe nada. Brillamos un momento. Y ese momento nos exige que evolucionemos. En el nivel racional, moral y estático...

Lo escuchan cerca de trescientas personas, muy probablemente devotos de la energía consciente, gente enterada de lo que quiere decir Noética o Psicokinesis, lectores de noticias sobre sueños precognoscitivos y bilocación (personas que se ven en dos lugares al mismo tiempo, qué útil para las elecciones). Ya en noviembre de 1977, Freixedo coordinó el Primer Congreso Internacional del Fenómeno Paranormal en el hotel María Isabel del Distrito Federal ("Económicamente un fracaso", aunque hubo dos mil asistentes, setenta y cinco ponentes y más de veinte psíquicos. "Negocio, puro negocio", informaron Judyth de León y Alicia Gutiérrez en la revista Duda).



—Ya lo dijo Nostradamus: Todo está escrito. La ciencia se echa para atrás... Hace poco el locutor Juan López Moctezuma atacó a una niña psíquica en el programa de Guillermo Ochoa y dijo que todos los parapsicólogos son unos farsantes. Y yo le hubiera dicho que farsante rima con pedante... Nunca se puede convertir a nadie si no quiere ser convertido.

Freixedo habla con diligencia. No es un gran orador y sus dones improvisatorios son más bien discretos pero su táctica es convincente: "No soy un charlista fenomenal, pero ustedes tampoco son oyentes excepcionales; esta señora, por ejemplo, se distrajo hace un momento pensando en el diálogo con las inteligencias supralumínicas". Y prosigue:

—Se descubre ahora que el curanderismo tiene un origen puramente físico. Es el aura de la mano normal. Los chorros van para adentro y curan lo que tienen que curar, se dirigen a donde tienen que ir. Es el Dios Universo... (Mi Iglesia duerme. Todos estos estudios paranormales son una terrible amenaza para la religión tradicional. Pueden destruirla... El hombre actual no puede aceptar un Dios estático como el de los cristianos y judíos, que es limitado, exclusivo de este planeta, siendo que no tiene límite el número de las galaxias del Universo.)



Freixedo concluye y se invita a los presentes a contemplar el dormidero de las garzas. De los diálogos de los asistentes derivo, con la formalidad pertinente, un aforismo: hay que dejar de creer para volver a creer. En donde menos se espera se oye hablar con autoridad de íncubos y súcubos, telekinesis, telepatía, teleportación, clarividencia, levitación por correspondencia, materializaciones, desmaterializaciones. De Cagliostro a Uri GeIler, de las tinajas hipnotizadoras a la exhibición de maestría en televisión.



Se presenta a una niña psíquica. Su ayudante (y progenitor) declara con modestia: "No es una niña prodigio". Tiene once años de edad. Al fondo, un conjunto veracruzano canta:

Me agarra la bruja, me lleva a su casa 
me vuelve maceta y una calabaza. 
Y dígame y dígame y dígame usted 
¿Cuántas criaturitas se ha chupado usted?

De algún modo, la canción no parece muy apropiada.

—Nuestro quijotismo nos hace seguir más adelante. No presentamos un show. La niña está en el nivel Alfa. Por lo tanto sólo la descontrola el ataque directo.

La aludida no se inmuta. Acepta complacida el algodón y el vendaje en los ojos. Las señoras entregan fotos, tarjetas, cartas para que ella demuestre su ESP. La niña se lleva el objeto a la frente y allí lo oprime unos instantes.

—Es un billete de lotería... 37495. —Te falló un número, es 37496...

La niña psíquica continúa adivinando fotos, credenciales, libros.

—Es un libro de pasta amarilla... Se llama El vendedor más grande del mundo... Su autor es... Og Mandino. El aplauso es convicto y confeso: la niña posee, sin lugar a duda alguna de los presentes, percepciones extrasensoriales.

—Yo creo que no es videncia, es telepatía —me comunica drásticamente un reportero.

La niña responde a un interrogatorio candoroso: "Mi mente reacciona natural". El público abandona la sala para regresar a los stands y las curaciones y limpias. A Freixedo lo rodea un coro de partidarias. Un erudito explica la técnica del pizarrón negro de Uri Geller. Una señora, elegantemente vestida, se interesa en las posibilidades de diagnóstico Áurico...



La tarde es —si el adjetivo todavía vale— mágica. Es preciso convencer al turismo de los atractivos de la región de Los Tuxtlas.

miércoles, 17 de junio de 2015

Hechizada: la conexión LGBTTTI

Bewitched (que alcanzó ocho temporadas) se realizó de 1964 a 1972. Darrin Stephens -esposo de la bruja Samantha- fue interpretado por dos actores: Dick York (de 1964 a 1969) y Dick Sargent (de 1969 a 1972).

Richard Stanford Cox decidió usar como nombre artístico o profesional Dick Sargent por un ilustrador del mismo nombre del Saturday Evening Post.

York abandonó la serie por problemas de salud. Murió en 1992, a los 62 años. Aunque Sargent fue el segundo Darrin, fue a éste a quien originalmente le ofrecieron el papel, mismo que no pudo aceptar por otros compromisos de trabajo.

                                                             Los Darrin Stephen

William Asher, el director de Hechizada fue el tercer esposo de la actriz Elizabeth Montgomery. Tuvieron tres hijos. En 1971 Montgomery comenzó una relación con Robert Michaels, quien también dirigió la serie. Robert Foxworth fue el último esposo de la actriz. Montgomery falleció a los 62 años, víctima del cáncer, en 1995.

En 1991, a los 61 años de edad, Dick Sargent, durante el National Coming Out Day, habló públicamente de su homosexualidad. Afirmó que lo hacía debido al alto índice de suicidios entre los jóvenes gays. En su lucha por los derechos de los homosexuales se refirió a sí mismo como modelo retroactivo a seguir.

En la época en que se grababa Hechizada, Elizabeth Montgomery y su esposo William Asher sabían de la orientación sexual de Sargent y lo apoyaban, de hecho salían a fiestas y convivían con Sargent y su entonces pareja, quien falleció en 1979 por una hemorragia cerebral, después de veinte años de relación.


En 1989 a Sargent se le diagnosticó cáncer de próstata, murió el 9 de julio de 1994.

Desde 1989 y hasta el momento de su muerte, Sargent tuvo una relación de pareja con el productor y escritor afroamericano Albert Williams.


En 1992 Sargent y Montgomery encabezaron una marcha del orgullo gay.

¿Fue Hechizada la serie gay más progresista de su tiempo? Se preguntan aquí. Afirman que "No fue un gran desafío para los espectadores queer, durante la época turbulenta de los derechos civiles, interpretar la serie como una metáfora para la vida en el armario. Otra razón para la popularidad del show fue sin duda su colorido elenco de personajes secundarios, como Endora (Agnes Moorhead), la extravagante madre de Samantha, el indignante tío Arthur (el actor gay Paul Lynde) y la prima traviesa Serena (Montgomery con una peluca negra)."

Es fácil ver Bewitched como una metáfora de las personas reprimidas a las que no se les permite ser lo que realmente son. ¿Hay también un subtexto gay escondido en la serie?, le preguntan a Adam-Michael James, quien escribió un libro sobre la serie.

A lo que responde: Trataba de un matrimonio mixto entre una bruja y un mortal y diferentes culturas. La bruja principal tuvo que reprimir y ocultar sus poderes. Elizabeth Montgomery fue sin duda pro-gay y estamos hablando de un espectáculo que estaba en el apogeo del movimiento original de los derechos civiles y en medio de la contracultura hippie y el amor libre de los años 70. Creo que definitivamente había un mensaje allí, no sólo para la gente gay sino para todos. Mostraba que todos deberían ser libres para vivir como quieran, siempre y cuando no dañen a otros. Es una serie que todavía se siente elegante y sofisticada para los espectadores modernos. Parte de la explicación está en la magia. A la gente le gusta ver eso. El espectáculo fue inteligentemente escrito. Se habló no sólo de las cosas que estaban pasando en el momento, sino también de mensajes universales acerca de la tolerancia y la aceptación. Samantha es una bruja pero transmite emociones humanas. Yo creo que por eso la gente se conecta a ella. Ella es el punto de inflamación de todo el asunto.

Adam-Michael cuenta que su capítulo favorito es uno de la séptima temporada: Sisters at Heart.

Tabitha tenía una amiga afroamericana: Lisa, y tanto querían ser hermanas que Tabatha accidentalmente les apareció lunares en un esfuerzo para unirlas. Para Samantha estaba muy claro que todos los hombres son hermanos, incluso si son niñas. Dentro de este episodio Darrin tenía un cliente intolerante. Ese cliente pensaban que Darrin estaba casado con una mujer negra así que retiró su cuenta. Samantha hace que el cliente se vea a sí mismo como negro en el espejo. Creo que el mensaje global de la serie fue la tolerancia y aceptación, pero era tan claramente desafiante en ese episodio que lo hace estar en la parte superior de mi lista.



Para mí aún hay Hechizada por un buen rato, nunca he visto los capítulos en los que Tabatha es una niña grande e incluso ya tiene un hermano llamado Adam.


jueves, 11 de junio de 2015

Be Witness / Sé testigo: Jaime Maussán (17) Los ufólogos también lloran

Aquí van los más recientes capítulos de la noveleta ufológica del "ser no humano" de las "diapositivas de Roswell". 

1. Maussán ofreció una recompensa a quien le mostrara el cuerpo del "ser no humano" o una nueva imagen del mismo. 


2. El nueve de junio, Jorge Peredo mostró una nueva imagen del niño momificado, digo, del ser no humano que se estrelló en Roswell (aunque esto último ya no lo repite mucho el titular de los Grandes Fraudes del Tercer Milenio, ah no, ahora simplemente Tercer Milenio). 


3. Maussán dijo que no pagará la recompensa porque la imagen no es una fotografía sino una pintura. 


4. Aunque muchos se apresuraron a decir que Maussán tiene que pagarle a Peredo, la verdad es que este último no había explicado cómo obtuvo la fotografía (en mi opinión se estaban apresurando, la idea de Peredo -a decir de un supuesto abducido al que en su momento Maussán promocionó- era explicar su descubrimiento después de que el ufólogo le pagara). 

5. Peredo afirmó que obtuvo la fotografía de este sitio. Como puede verse, en el álbum se lee que la imagen se subió el siete de septiembre de 2008. 


Comunicado de Peredo:



¿Qué dirá a todo esto el protagonista de la noveleta ufológica del momento?, ¿se llevará a cabo Be Witness 2 (en la unidad de congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI) el martes 23 de junio?, ¿cobrará Peredo la recompensa? ¿Estaremos presenciando los últimos capítulos de Los ufólogos también lloran



sábado, 30 de mayo de 2015

Pláticas con el más allá

El historiador José Mariano Leyva (autor del libro El ocaso de los espíritus. El espiritismo en México en el siglo XIX; reseña aquí) en su plática "El Espiritismo y las fronteras de la disciplina histórica".

jueves, 28 de mayo de 2015

domingo, 24 de mayo de 2015

Be Witness / Sé testigo: Jaime Maussán (16)


Imagen de Thony Huerta.

Be Witness / Sé testigo: Jaime Maussán (15)



Comento lo que dice Jaime Maussán a partir del minuto 10 (por si usted quiere evitar escuchar lo que repite una y otra vez).

¿Llegará Maussán a decir que las "diapositivas de Roswell" en realidad muestran el cuerpo momificado de un niño de dos años?, ¿o simplemente dejará el asunto con un signo de interrogación?

El barco va cambiando de rumbo. Lo digo porque poco a poco, pasito a pasito, parece ir cambiando su discurso:

De "el letrero no ha sido descifrado, eso es mentira, hay una campaña de desinformación para hacerle creer a la gente que el caso está cerrado" pasa a "pensamos que era mentira porque nosotros lo intentamos antes de la conferencia y no lo logramos, pero ya también nosotros lo hicimos". Entonces aceptó que el letrero dice "cuerpo de niño de dos años", pero que la palabra "momificado" no era clara. Después no parece estar cerrado a la posibilidad de que sí diga "momificado". Una vez que Iker Jiménez mostrara en su programa de televisión que algunos elementos que aparecen en las diapositivas (el piso, el sillón, etc.) son iguales a las instalaciones del museo de Mesa Verde, se ha puesto a investigar en ese sentido. Presionado por la información que comenzó a salir después de Be Witness, parece que está haciendo lo que debió hacer antes de la conferencia. 

Finalmente (aunque mantiene su creencia de que el cuerpo que se observa en las diapositivas es un extraterrestre) acepta que pueda tratarse de un ser humano, aunque con malformaciones (por los análisis de los "expertos"). Falta que acepte la posibilidad de que los expertos estén equivocados.

Me pregunto qué significa que "acepta su responsabilidad" más allá de decir esa frase. Si Maussán llegara a reconocer que el cuerpo no es de un extraterrestre sino de un niño momificado, aceptar su responsabilidad significaría devolver las entradas, no sólo pedir disculpas o decir "para la próxima seré más cuidadoso".

miércoles, 20 de mayo de 2015

Curar con ángeles e imanes

René Mey e Isaac Goiz Durán son un par de charlatanes. 

El primero dice comunicarse con ángeles y sanar enfermedades, su supuesto contacto con los "seres de luz" le ha permitido llenarse los bolsillos de dinero. El segundo (a quien la señora Beatriz Evangelista promueve sin vergüenza en su programa de televisión) habla del "par biomagnético", pero de ahora en adelante será su hijo David Goiz Martínez quien llevará este fraude a otras partes del mundo. 


¿Cuánto dolor y sufrimiento pueden causar sinvergüenzas y timadores en el campo de la salud? Jesús Yusuf Isa Cuevas nos ofrece su testimonio en el blog El viaje de Lonjho: Una triste historia

jueves, 14 de mayo de 2015

Be Witness / Sé testigo: Jaime Maussán (14)

El físico Robert L. Park, en el capítulo Sólo los champiñones crecen en la oscuridad o Cómo el secretismo oficial favorece a la ciencia vudú de su libro Ciencia o Vudú. De la ingenuidad al fraude científico (Grijalbo, colección Arena abierta, 2001), escribió sobre el incidente Roswell: "Un 1994, la secretaria de las Fuerzas Aéreas estadounidenses, Sheila Widnall, aceptó promulgar una disposición, sin precedentes, por la que se descargaba a cualquiera que tuviera información sobre el supuesto incidente relativo a los ovnis acaecido en 1947 cerca de Roswell (Nuevo México) de la obligación de mantener dicha información en secreto. La secretaria Widnall, física e ingeniera aeronáutica de extremada sensatez, en excedencia del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), consideraba que las fuerzas aéreas tenían cosas más importantes que hacer que ir a la caza de historias de ovnis; sin embargo, el diputado por Nuevo México Steven Schiff insistía en que se realizara una completa investigación que abarcara todos los datos y testimonios disponibles. Schiff pretendía tranquilizar a la opinión pública en el sentido de que no había ninguna operación de encubrimiento por parte del gobierno. Personalmente yo no esperaba que nadie se presentara ya con información nueva, pero recordé, con cierta desazón, mi propio «incidente de Roswell»."

Park se refiere a un avistamiento nocturno que tuvo en 1954 cuando, como joven teniente de las fuerzas aéreas norteamericanas se le asignó temporalmente –para supervisar la instalación de un nuevo sistema de radar- a la base Walker, en Roswell. El “platillo volador” que le seguía mientras Park conducía su auto resultó ser el reflejo, en una línea telefónica que discurría paralela a la carretera, de los faros delanteros de su automóvil. Park afirma que aquella experiencia fue una lección de humildad: “Me había predispuesto a ver un platillo volante, y mi cerebro se encargó de ello. Ahora, cada vez que me impaciento con las personas que creen en los ovnis –cosa que me sucede con frecuencia-, trato de recordar aquella noche en Nuevo México en que, durante unos segundos, yo también creí en los platillos volantes.”


LA TRANSFORMACIÓN DE LA HISTORIA

La historia del "incidente Roswell" ha evolucionado con el tiempo. Los medios de comunicación y los ufólogos han agregado detalles hasta hacerla más compleja, Park explica:

El 14 de junio de 1947, William Brazel, capataz del Rancho Foster, situado a unos ciento veinte kilómetros al norte de Roswell, observó una amplia zona llena de escombros a unos once kilómetros de la vivienda del rancho. Dichos escombros consistían en tiras de neopreno, cinta, láminas metálicas, cartón y pedazos de madera. En aquel momento no se molestó en examinarlos más de cerca, pero unas semanas después oyó hablar de los primeros informes sobre platillos volantes y se preguntó si lo que había visto podía tener alguna relación. Regresó al lugar acompañado de su esposa, y recogió algunas de las piezas. Al día siguiente se dirigió a la cercana población de Corona para vender lana, y estando allí le «susurró en tono confidencial» al shérif de Lincoln County, George Wilcox, que era posible que él hubiera encontrado piezas de uno de aquellos «discos voladores» de los que hablaba la gente. El shérif lo comunicó a la base aérea de Roswell. El ejército envió a un oficial de inteligencia, el comandante Jesse Marcel, para que lo comprobara. Marcel consideró que los escombros parecían piezas de un globo sonda o de un reflector de radar. Pudo meterlo todo sin ninguna dificultad en el maletero de su coche. 

El asunto podía haber terminado ahí, pero al día siguiente la oficina de relaciones públicas del Campo de Aviación del Ejército de Roswell envió un confuso informe a la prensa, diciendo que el ejército «se había apoderado de un disco volante gracias a la cooperación de un ranchero local y de la oficina del shérif». El ejército publicó inmediatamente una rectificación, describiendo los escombros como pertenecientes a un receptor de radar estándar. Pero ya era demasiado tarde. Había nacido el «incidente de Roswell». Con el paso de los años, la rectificación de aquella nota de prensa inicial acabaría pareciendo cada vez más una tapadera. 

Cuando, unos años después (1954), me enviaron a Roswell para que instalara el nuevo radar, el Campo de Aviación del Ejército de Roswell había pasado a denominarse Base de la Fuerza Aérea Walker, y acogía una fuerza de bombarderos de largo alcance B36. La Unión Soviética tenía la bomba, y Estados Unidos estaba preparando un rápido aumento de sus fuerzas estratégicas. Cuando llegué, los alojamientos para los oficiales solteros le la base estaban repletos, de modo que hube de alquilar una habitación en el pueblo, en una enorme casa de huéspedes situada en una tranquila calle flanqueada por hileras de álamos.

Los otros residentes de la casa de huéspedes, todos nacidos en Roswell, eran mucho mayores que yo. Eran casi como una familia, aunque se esforzaron para que también yo me sintiera como en casa, regañándome en tono amistoso por todos los «secretos» que había en Walker. Una cálida tarde de julio en la que estábamos hablando en el porche, la conversación giró en torno a las historias de platillos volantes. Sabían de los escombros hallados en el Rancho Foster en 1947: la noticia se había publicado en el Roswell Daily Record, Ni uno solo de ellos creía en las explicaciones que había dado el gobierno sobre globos sonda o receptores de radar; todos parecían estar de acuerdo en que los escombros tenían que proceder de algún proyecto secreto del gobierno o, quizás, de algún tipo de aeronave experimental rusa. No recuerdo que nadie sugiriera que procedían del espacio exterior.

No fue hasta 1978, treinta años después de que William Brazel observara los escombros en su rancho, cuando empezaron a aparecer cuerpos de extraterrestres en los relatos del «accidente». Con los años, la historia del comandante Marcel cargando trozos de madera, cartón y láminas metálicas en el maletero de su coche había crecido hasta convertirse en una importante operación militar para recuperar toda una nave espacial extraterrestre, que fue transportada secretamente a la Base de la Fuerza Aérea Wright-Patterson, en Ohio. A pesar de que el número de personas que podían recordar los acontecimientos sucedidos treinta años atrás disminuían, diversas fuentes de segunda y tercera mano empezaron a añadir nuevos e increíbles detalles: no había habido un solo accidente, sino dos o tres; los alienígenas eran pequeños, con grandes cabezas y vasos de succión en los dedos; un extraterrestre había sobrevivido durante un tiempo, pero el gobierno le había mantenido oculto; y así sucesivamente. 

Como un gigantesco aspirador, la historia había incorporado informes acerca de accidentes de aviación sin ninguna relación con el caso y experimentos realizados con paracaídas desde una gran altitud utilizando maniquíes con forma humana, a pesar de que, en algunos casos, estos hechos habían tenido lugar varios años después y a muchos kilómetros de distancia. Varios «investigadores» sobre ovnis lograron juntar fragmentos de tales informes para crear el mito de un encuentro con extraterrestres, un encuentro que había sido ocultado por el gobierno. Según estos creyentes, la verdad era demasiado espantosa para divulgarla. 

Si las piezas no encajaban, se retocaban para que encajaran; y si no se podía lograr que lo hicieran, se omitían. Para llenar las enormes lagunas que quedaban, los fieles especulaban. Con el tiempo, la distinción entre hecho y especulación se desvaneció. Se generó toda una serie de libros muy rentables y luego, toda una serie de respuestas escépticas por parte del escritor Philip Klass, especializado en temas aeroespaciales. Sin embargo, en el negocio editorial es un hecho demostrado que la seudociencia siempre vende más libros que la auténtica ciencia que la desenmascara.

Park afirma que los dudosos relatos sobre el incidente Roswell fueron explotados en diversos programas de televisión (como Unsolved Mysteries y magacines como Larry King Live). El punto culminante llegó cuando la cadena Fox TV exhibió en 1995 la famosa "autopsia extraterrestre". Cuenta Park: "Cuando los índices de audiencia de Alíen Autopsy empezaron a descender, tres años después, la Fox anunció que había contratado a sus propios expertos para que examinaran la película. Utilizando sistemas de ampliación de vídeo de alta tecnología, «como los de la NASA», éstos revelaron la escandalosa verdad: la película era una estafa. ¿Se disgustó la Fox por haber sido engañada? En absoluto. Lo que hizo fue jactarse de haber descubierto «uno de los mayores montajes de todos los tiempos». Con gran publicidad, se emitió un programa especial que describía como se había falsificado la película de la autopsia. Con ello, la Fox había logrado obtener beneficios de todo el ajetreo que rodeaba al incidente de Roswell."


EL PROYECTO MOGUL

Mientras tanto, sin embargo, y para asombro tanto de los creyentes como de los escépticos, la investigación de los archivos de las fuerzas aéreas en busca de información sobre el incidente de Roswell puso al descubierto un programa del gobierno de la década de 1940, que todavía seguía siendo secreto y que recibía el nombre de «proyecto Mongol». Realmente, pues, había una operación de encubrimiento, aunque no de una nave espacial extraterrestre.

En el verano de 1947 la Unión Soviética todavía no había hecho detonar su primera bomba atómica, pero ya resultaba evidente que sólo era cuestión de tiempo, y para Estados Unidos era imperioso estar al corriente cuando eso sucediera. Entonces se Exploraron diversos sistemas para detectar la primera prueba nuclear soviética. El Proyecto Mongol era una tentativa de utilizar micrófonos acústicos de baja frecuencia, colocados a gran altitud, con el fin de poder «oír» la explosión. La zona de interacción entre la troposfera y la estratosfera crea un «conducto» acústico que puede propagar las ondas sonoras a todo el mundo. Así, se enviaron a unos doscientos metros de altitud varios trenes de globos sonda con sensores acústicos para captar la explosión, reflectores de radar y otros instrumentos. 

Los trenes de globos se lanzaron desde Alamogordo (Nuevo México), a unos ciento sesenta kilómetros al oeste de Roswell. Uno de los científicos que habían participado en el proyecto Mongol y que aún vivían, Charles B. Moore, profesor de física jubilado, recuerda que al vuelo número 4, lanzado el 4 de junio de 1947, se le pudo seguir la pista hasta menos de treinta kilómetros del lugar en donde William Brazel observaría los escombros diez días después. En aquel punto se perdió el contacto. Los restos hallados en el Rancho Foster coincidían con los materiales utilizados en los trenes de globos. Actualmente las fuerzas aéreas han llegado a la conclusión de que, más allá de cualquier duda razonable, el accidente del vuelo número 4 desencadenó la extravagante serie de acontecimientos conocida como «incidente de Roswell». Si el proyecto Mongol no hubiera sido alto secreto, desconocido Incluso para las autoridades militares de Roswell, todo el episodio podía haber terminado en julio de 1947.


Desde la perspectiva actual resulta difícil comprender siquiera por qué el proyecto Mongol era secreto. De hecho, se abandonó antes de que los soviéticos probaran su primera bomba atómica, marginado por otras tecnologías de detección más prometedoras. No había nada en el proyecto Mongol que pudiera haber proporcionado a los soviéticos otra cosa que diversión y, sin embargo, se ha mantenido en estricto secreto durante casi medio siglo; incluso su nombre clave era secreto. Y lo seguiría siendo de no haber sido por las investigaciones iniciadas por el diputado Schiff. Parece ser que el secretismo simplemente forma parte de la cultura militar, y ha producido una montaña de materiales secretos. 

Nadie conoce realmente el tamaño de esta montaña de documentos, pero, a pesar de los periódicos esfuerzos de reforma, actualmente hay más documentos clasificados de los que había en el apogeo de la guerra fría. El gobierno estadounidense ha calculado el coste directo de mantenerlos en unos 2.600 millones de dólares anuales; pero el verdadero coste en términos de erosión de la confianza pública resulta incalculable. En un desesperado intento de poner el sistema bajo control, en 1995 el presidente Clinton promulgó una orden ejecutiva por la que, a partir del año 2000, se desclasificarían automáticamente todos los documentos que tuvieran más de veinticinco años, lo que, según estimaciones, equivale a más de mil millones de páginas.

Si todavía hay un misterio que rodea al: incidente de Roswell, es el de por qué la revelación del proyecto Mongol, en 1994, no puso fin al mito ovni. Parece haber varias razones, todas ellas relacionadas con el hecho de que la verdad llegó casi medio siglo tarde. Lejos de debilitar el mito ovni, los creyentes se aferraron al proyecto Mongol como prueba de que todo lo que el gobierno estadounidense había dicho anteriormente era mentira, y no había razón para creer que aquella no era simplemente una mentira más. Así, actualmente se mofan de todos los desmentidos del gobierno. 

Las fuerzas aéreas estadounidenses recopilaron cualquier posible fragmento de información relativo al incidente de Roswell, en el contexto de un amplio estudio, con la esperanza de poner fin a la historia. La enorme labor de localizar y cribar viejos expedientes, así como de localizar a los testigos supervivientes, se había iniciado ya antes de que el diputado Schiff pidiera que se hiciera pública toda la información. Para el personal del cuartel general de las fuerzas aéreas, en el Pentágono, responder a las exigencias de los autodenominados «investigadores de ovnis» —que aducían la Ley de libertad de información— se había convertido en una pesada carga, y estaban ansiosos por quitarse de encima el incidente de Roswell. La publicación de «El informe Roswell: caso cerrado» dio lugar a la conferencia de prensa más concurrida que se recuerda de todas las convocadas por el Pentágono.

Aunque las personas implicadas insistieron en que no se había planeado así, el informe de las fuerzas aéreas se terminó precisamente cuando estaba a punto de celebrarse el quincuagésimo aniversario del descubrimiento, por parte del William Brazel, de los escombros relacionados con el proyecto Mongol. En julio de 1997, miles de entusiastas de los ovnis acudieron a Roswell —convertido ahora en un popular destino turístico— con el fin de celebrar aquellas peculiares «bodas de oro». Compraban muñecas extraterrestres y camisetas conmemorativas, y se llevaban todos los libros que podían encontrar sobre ovnis y alienígenas. El único libro que apenas se vendió fue el extenso informe de las fuerzas aéreas. Después de todo, ¿quién se iba a tomar en serio al gobierno? Fox TV siguió emitiendo su película sobre la autopsia del extraterrestre a su agradecida audiencia. Diversos sondeos recientes indican que el número de personas que creen que existe una presencia real de extraterrestres, y que el gobierno la está ocultando, sigue aumentando. 

Sin embargo, resulta fácil atribuir una trascendencia excesiva a los datos relativos a la difusión de la creencia en los ovnis y en las visitas de alienígenas a la Tierra. Carl Sagan veía en el mito de los extraterrestres del espacio un equivalente moderno de los demonios que obsesionaron a la sociedad medieval; y para algunas personas influenciables constituyen una terrible realidad. Sin embargo, para la mayoría de la gente no parece tratarse de creencias profundamente arraigadas. Los ovnis y los extraterrestres constituyen únicamente una forma de añadir un toque de emoción y de misterio a la monotonía de sus vidas; y en Estados Unidos proporcionan, además, una buena excusa para meterse con el gobierno. 

El coste real del incidente de Roswell se debe medir en términos de pérdida de confianza pública. En nombre de la seguridad nacional, todos los gobiernos de este agitado mundo se sienten obligados a arrogarse la autoridad de mantener secretos oficiales. Quienes acceden al poder se aficionan rápidamente al secretismo. Éste permite al gobierno controlar lo que el público escucha.: las malas noticias se retienen; las buenas se dejan escapar. A la larga, sin embargo, episodios como el de Roswell dejan al gobierno prácticamente impotente a la hora de tranquilizar a sus ciudadanos frente a las inverosímiles teorías de conspiración o a la basura seudocientífica. 

La publicación de «El informe Roswell: caso cerrado», el 24 de junio de 1997, tuvo lugar sólo tres meses después de que en San Diego se encontraran los cadáveres de treinta y nueve miembros de una secta que rendía culto a los ovnis, denominada «La Puerta del Cielo». Se habían suicidado en grupo, en la creencia de que un gigantesco ovni, que seguiría al cometa Hale-Bopp, los recogería para llevarles al «siguiente nivel».

lunes, 11 de mayo de 2015

Be Witness / Sé testigo: Jaime Maussán (13)

¡¡LOS EXTRATERRESTRES GRISES COMEN NIÑOS!!
Por Dañel Muñiz
(estudioso de todos y cada uno de los misterios que la ciencia oficial mira con asco y desprecio; experto en todos los aspectos del misterio, lo insólito y lo paranormal, nadita de nada se me escapa)

Ni una semana había pasado de “Be Witness”, la conferencia del licenciado Jaime Maussán, cuando quien esto escribe leyó en varios sitios en internet que algunos interesados en el fenómeno ovni habían descifrado el cartel que aparece a los pies del extraterrestre de Roswell.

“Cuerpo momificado de niño de dos años”.

Tragué saliva y con gran preocupación continué analizando aquella información (que el amable lector puede encontrar aquí y aquí). “¡Dios mío!, ¿será posible que el médico cirujano naval José de Jesús Zalce Benítez esté equivocado?”.

Al terminar de leer aquellos artículos limpié el sudor de mi frente con un pañuelo y traté de contener el llanto. Me levanté de la silla y caminé de un lado a otro por toda la habitación.

¿Tendríamos que retractarnos todos aquellos que siempre defendimos que se trataba de la evidencia irrefutable del caso Roswell? Por unos instantes pensé que en cualquier momento abriría los ojos y me encontraría en mi cama. “Sí, es sólo una pesadilla.”, me repetí una y otra vez.

Me dirigí a la cocina. Tomé un poco de agua y entonces acepté que no estaba soñando. Tendría que asumir todas las consecuencias, como escribió el ex miembro del "Dream Team" Anthony Bragalia (la información aquí y aquí).

“Tendré que organizar una conferencia de prensa para explicarlo todo y pedir perdón a mis seguidores”, concluí con amargura.

Me fui temprano a la cama, pero pude conciliar el sueño hasta poco después de las dos de la mañana.

Las pesadillas no dejaron de atormentarme. Ray Santilli, el muñeco de la autopsia extraterrestre y la momia de las diapositivas se tomaron de las manos en círculo y comenzaron a girar como en los juegos infantiles. Se reían de todos los que habíamos creído en ambos casos. Maussán, el “dream team”, Daniel Muñoz y yo, con lágrimas en los ojos, suplicábamos que terminara el tormento...

El tormento llegó a su fin hasta que desperté.

Prendí mi computadora para ponerme al día en el asunto de las diapositivas.

El alma me regresó al cuerpo cuando vi lo que Maussán había respondido a lo que se decía sobre la supuesta tarjeta museográfica.

“No es clara la palabra MOMIFICADO, podría decir Similar a el cuerpo de un Niño de Dos Años”.


Nunca una frase tan corta había logrado mejorar mi estado anímico en toda mi vida.

Reí de alegría. Sólo era cuestión de ignorar la palabra “momificado” para inventar frases que no contradijeran nuestra verdad: las diapositivas muestran un extraterrestre reptiliano.

La frase podría ser en realidad: “EBE (Entidad Biológica Extraterrestre) que se comió el cuerpo de un niño de dos años.”

En cuanto esta frase se me ocurrió, corrí a mi biblioteca. Busqué el libro “La amenaza extraterrestre” de Salvador Freixedo. Antes de tomar el libro, limpié en mis ropas el sudor de mis manos. Estaba realmente emocionado.

La obra del ex jesuita demostraba contundentemente (es decir, irrefutablemente) que la frase que tenía en mente era correcta.

Llegué al capítulo seis: EBEs muertos y EBEs vivos. Encontré lo que buscaba.

"Tendrían que pasar muchos años para que descubriésemos el por qué del secreto y del nerviosismo de las autoridades: en el ovni de Roswell no sólo iban varios 'grises', sino que descubrieron también cuerpos humanos y, lo que es peor, cuerpos desmembrados y no por el impacto de la caída. Se pudo llegar a la certeza de que ya habían comenzado a 'procesarlos' en la misma aeronave de camino a su base."

“¡Eureka! Ya nadie podrá desmentir lo afirmado por Maussán. No hay peor ciego que el que no quiere ver. La verdad será evidente para todo aquel que tenga la mente abierta... La verdad os hará libres. La verdad no peca pero incomoda. Entre broma y broma, la verdad se asoma. Cuando se enojan las comadres salen las verdades. Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.”, reflexioné y regresé a la computadora.

¿De qué sirve hacer un gran descubrimiento si no se pone a disposición de la humanidad? Sin siquiera haber desayunado comencé a redactar estas líneas.

La verdad, es necesario hacer énfasis en ella, es que en el letrero o tarjeta museográfica, tal como afirmó Maussán, lo único legible es “cuerpo de niño de dos años”.

Pero eso es sólo parte de la verdad, la otra parte la descubrí yo (por lo que debo llevarme si no todo, sí la mayor parte del crédito): el letrero dice: “EBE (Entidad Biológica Extraterrestre) que se comió el cuerpo de un niño de dos años.” Y esa verdad (que descubrí yo), la vemos confirmada en el libro de Freixedo. Los EBEs procesan seres humanos para su sana y equilibrada alimentación.

Pero, diría Don Raúl Velasco, aún hay más.

Si se confirmara que sí aparece la palabra “momificado”, tampoco habría problema. En ese caso podríamos decir que la tarjeta dice: “EBE que se comió el cuerpo momificado de un niño de dos años.”

De hecho, tal vez sea la interpretación correcta (en tal caso también me debo llevar la mayor parte del crédito). Freixedo dice que los seres humanos encontrados en la nave estrellada en Roswell ya habían comenzado a ser procesados. ¿A qué se refiere Freixedo con "ser procesados"?, ¿tal vez a momificarlos? Es una posibilidad que no podemos descartar.

Para finalizar, dejo al lector la siguiente pregunta para que la reflexione profundamente los próximos días: ¿Las Entidades Biológicas Extraterrestres grises comen cuerpos humanos momificados y lo confirma el letrero de las diapositivas de Roswell?

Misterios y más misterios.

Para leer el artículo en el que explico la verdad sobre el "astronauta de Palenque", dar click aquí.