viernes, 17 de febrero de 2017

Escribir en libertad

Si a usted, como a mí, le interesa escribir cuentos y novelas, seguramente encontrará enriquecedores y estimulantes los siguientes videos en los que los escritores Martín Solares, Alberto Chimal, Bernardo Fernández (BEF), Paco Ignacio Taibo II y Óscar de la Borbolla hablan sobre este oficio de la escritura. Son videos del proyecto Leer en libertad; además de los ya mencionados, hay otros sobre poesía, guión cinematográfico, crónica y periodismo narrativo. ¡Buen provecho... y a aprender!









martes, 14 de febrero de 2017

El vampiro de mis obsesiones

Una de mis novelas favoritas (si no es que mi favorita) es El vampiro de la colonia Roma obviamente de Luis Zapata.

La he releído varias veces y mi gusto por ésta me ha hecho escribir varios textos sobre la misma y sobre Zapata.

En la Wikipedia tienen una entrada sobre la novela y otra sobre Luis y, a pesar de los que se quejan de la versión en español de la wikipedia, me consta que en ocasiones saben elegir sus fuentes. Dos de mis textos aparecen en sus referencias.



Lo malo es que esos textos originalmente estaban en mi desaparecido blog Enseñando a la mosca a escapar del frasco, así que los que dan clic a los enlaces se llevan la (desagradable) sorpresa de que el blog fue eliminado.




Sin embargo, mis diez textos pueden consultarse aquí. 

domingo, 12 de febrero de 2017

El horror de Tercer Milenio

En un video de hace dos años, el crítico de televisión Álvaro Cueva habló sobre la decadencia ufológica de Jime Maussán.

Para mí, que conocí a Maussán en los primeros debates de Nino Canún (en esos que duraban toda la noche), en la última etapa de 60 Minutos (también me desvelaba porque ya lo dejaban para la primera hora del lunes), en su programa de radio (en la XEW y ahí también estaba Juan Chía, quien dejó el programa cuando le ofrecieron la oportunidad de tener su propio programa en TV Azteca), en el primer Tercer milenio y en sus conferencias en el Metropolitán, su decadencia comenzó cuando trató la supuesta autopsia extraterrestre y el chupacabras

Pero sé que otros tendrán una opinión diferente (y ubicarán en otro punto la decadencia del "ufólogo") porque lo conocieron después, cuando participaba en los programas de Adal Ramones, por ejemplo.


Curiosamente, en el último programa que organizó Canún a principios de 1998, le dijo a los escépticos que ya la postura escéptica estaba fuera de lugar (por la cantidad de pruebas "contundentes" que se habán acumulado a partir de 1991), "Ya no estamos a principios de los años noventa. (...) Hay menos escépticos, no más escépticos", decía y trataba de decidir la cuestión de la "realidad extraterrestre" del "fenómeno ovni" a partir del número de creyentes en los "visitantes del espacio". 

Y digo que es curioso que dijera eso porque en realidad ahí se quedó él, y ahí sigue, a principios de los años noventa. Y su público está conformado por quienes no vivieron ufológicamente esos años o quienes los pasaron en blanco, sin aprender nada.


Aquí el video.

Y de pilón. 



"Tercer milenio, el programa de televisión del especialista en ovnis Jaime Maussán, requiere un permiso de las autoridades sanitarias. Lo anterior lo resolvió la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), al detectar que Maussán promueve en su espacio medicamentos genéricos, tratamientos, consultas médicas y otros productos de manera simultanea a la transmisión de sus reportajes sobre actividad paranormal en el programa, que se emite los domingos por el canal Gala TV, de Televisa."

Ver aquí

Recordemos que Maussán ha promovido en su programa al charlatán Tullio Simoncini, quien asegura que todo tipo de cáncer puede curarse con bicarbonato.


Mario Méndez Acosta dice de este fraude: 

"Simoncini se autocalifica como especialista en diabetes y enfermedades metabólicas, pero en 2003, su licencia para practicar medicina fue revocada por el gobierno italiano y, en 2006, las autoridades italianas lo condenaron por homicidio y fraude, lo que no le ha impedido seguir estafando a muchos pacientes tanto en su país como en Holanda. 

"Simoncini administra el bicarbonato de sodio oralmente o inyectado con catéteres intraarteriales directamente al tumor mismo, tratamiento que, según afirma, reduce y elimina los tumores en la mitad de sus pacientes. Por supuesto, no ha ofrecido pruebas de ello y nunca ha publicado datos que respalden su dicho en ninguna revista médica." 

Texto completo: aquí

Actualización. 14 de febrero. 

¿La COFEPRIS ha sobrepasado su autoridad, como dice Jaime Maussán (en 10:27 del video que pongo al final de la actualización)?, ¿esta institución está invadiendo la libertad de expresión? ¿Se excedió en sus funciones la COFEPRIS al impedirle a Maussán anunciar productos como los que vende Rodolfo Garrido?, ¿son "productos milagro" los que vende el autonombrado asesor de la NASA? 


Ver aquí el artículo del Reforma


El titular de Tercer Milenio dice que no anuncia cualquier cosa porque pondría en riesgo su prestigio y credibilidad (¡vaya que vive en un mundo paralelo el señor!, imagina que tiene algo que hace mucho perdió). Por lo pronto dejo este artículo en el que la revista ¿Cómo ves? explica lo que son esos productos. Ver aquí








Actualización. 17 de febrero. 

Maussán y el Comisionado Federal de la Cofepris, y algunas reacciones al respecto. 


Sobre la reunión, Julio Sánchez y Tépoz aclaró...



Actualización 19 de febrero. 

El primer tuit de Sánchez y Tépoz, como se ve, hizo que muchos pensaran que la Cofepris buscaba a Maussán para convertirlo en asesor de la misma (parte de la confusión se debió al desconocimiento del contexto en el que se relizó la reunión, es decir, desconocían las notas aparecidas en algunos diarios y la reacción de Maussán en su programa de televisión). Los siguientes tuits no aclararon mucho la situación, por lo que la gente seguía criticando tanto a la Cofepris como a Maussán. Lo que llevó al Comisionado Federal de la Cofepris a escribir el siguiente mensaje: 


Por su parte, el charlatán de blancos cabellos expresó: 



Y ante las críticas que le llovieron, expresó:


lunes, 6 de febrero de 2017

La nave de los Locos, el regreso...

¿Le interesan a usted los OVNIs y otros fenómenos insólitos? Pues le tengo buenas noticias: ya puede consultar La nave de los Locos, el boletín que editaban Diego Zúñiga y Sergio Sánchez. Material serio, crítico, alejado del sensacionalismo y la desinformación. Trabajos para reflexionar, para dejar a un lado la credulidad y tratar de encontrar respuestas y no verdades, como dice Héctor Chavarría. 

Y teniendo La nave esas cualidades, fue para mi una gran satisfacción haber colaborado en tres números (28, 32 y 34/35). 




Abducciones, contactados, casos fotográficos, oleadas, videos de no identificados, casos clásicos, historia de la ufología, la hipótesis psicosocial, etc.

El primer número de La nave de los Locos estuvo dedicado a "la otra ufología mexicana". La otra, la que hacían Héctor Chavarría, Luis Ruiz Noguez, Óscar García y Héctor Escobar Sotomayor, una ufología que conocí en esa otra estupenda revista: Perspectivas Ufológicas, la única revista de ovnilogía crítica que se ha hecho en México. Si usted no conoce esa otra ufología mexicana (que está muy lejos de las mentiras que acostumbra decir el señor que tiene un programa los domingos por la tarde), puede empezar a hacerlo leyendo ese primer número. 


Aquí encuentra usted 36 números de La nave de los Locos y sus dos monográficos, ¡buen provecho!

domingo, 5 de febrero de 2017

La vida en la glorieta del metro Insurgentes o "Las glorieteras" como objeto de estudio antropológico...

Las ciudades se transforman y con ellas la vida, los hábitos, las costumbres y las formas de socializar de sus habitantes. La sociología urbana y la antropología social son dos de las disciplinas que dan cuenta de la vida social y de las interacciones humanas en áreas metropolitanas.

José Ignacio Lanzagorta García, para obtener la maestría en Antropología Social en la Universidad Iberoamericana, hizo un estudio socioespacial de la Glorieta del metro Insurgentes.


Explica el autor:

No es lo mismo la Glorieta para el burócrata que sale del Metro y se dirige a su puesto de trabajo que para el adolescente que, al salir de clases, elige pasar ahí su tarde entera recostado, cantando, fumando y bailando con otros amigos suyos. No es lo mismo la Glorieta para una mujer que frecuentaba la Zona Rosa en los años 70 y la evitaba a toda costa por tener la fama de ser un núcleo de prostitución y drogadicción, que por los funcionarios del Metro y el gobierno de la Ciudad que eligieron construir ahí una plaza de vanguardia.

¿Qué implica que un lugar sea ocupado por unos y no por otros? ¿Qué hay en la Glorieta que convoca a los jóvenes, particularmente a los homosexuales o a los que se adscriben a alguna “tribu urbana”? Frecuentemente la Glorieta genera repudio entre muchos capitalinos que, de hecho, la evitan por considerarla infestada de personas indeseables.

La Glorieta es esencialmente un lugar de paso, según muestra el grueso de sus observaciones y su actividad íntimamente ligada a los horarios del transporte público. Sin embargo, también la plaza convoca a diferentes personas que buscan permanecer ahí por algún tiempo indefinido e incluso apropiarse cotidianamente del espacio. Una oferta de comercios que bordean el anillo interno de la Glorieta, particularmente, cibercafés, atraen a diferentes personas que requieren de conexión a internet para realizar diferentes trabajos, pasar ratos de ocios o concretar encuentros con otras personas. Jóvenes adolescentes, practicantes de deportes urbanos, parejas, grupos de estudiantes o compañeros de oficina que se dan cita antes o después de la escuela o del trabajo y, muy notablemente, miembros de la comunidad Lésbico Gay Bisexual Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual (LGBTTTI) son algunas de las personas que libremente concurren en la plaza de forma cotidiana.

Según me cuenta Marcos, él y sus amigos van a los bares gay de la Zona Rosa y de la calle de República de Cuba en el Centro Histórico. Salió con uno de “la bolita” en plan de pareja, pero no funcionó. Cuando les pregunto que cada cuánto tiempo se reúnen en la Glorieta, o si tienen alguna rutina para verse me responde uno de ellos que lo hacen más de una vez por semana, que se quedan de ver cada día y se ven los que pueden, los que “caen”. “¿Cómo ves? Somos glorieteras, mana”, me dice Marcos mientras él y sus amigos ríen por “jotear”, con un extraño de aspecto extranjero, esto es, haberme dicho “mana” y referirse entre ellos con un adjetivo en femenino.


Y es que Marcos y sus amigos usan ese término, glorietera, así, en femenino, para referirse a los grupos de adolescentes y jóvenes gay y lesbianas que pasan tardeadas en la Glorieta: platicando, ligando, fumando y, sobre todo “joteando”.


Al pasar por la Glorieta de Insurgentes una tarde entre semana no es raro encontrar un grupo de cuatro hasta diez jóvenes ensayando pasos de alguna coreografía al ritmo de la música que emita una grabadora portátil de alguno de ellos. Para Marcos y sus amigos esas son las glorieteras que “ya no tienen perdón de Dios”, dicen, mientras ríen. Es decir, jotear se presenta como una actividad lúdica y hasta en cierto sentido liberadora, pero siempre bordeando el límite de ser tachado de exagerado cuando se es demasiado exhibicionista. Los que bailan a menudo también son calificados con cierto desdén como “titeras”, en alusión a un conjunto de discotecas de la Zona Rosa llamadas “Cabaretito”, en la que las coreografías son parte de la atracción de la noche.


Actualmente el lugar está siendo rehabilitado (ver aquí), ¿cómo transformarán esas obras la vida en la glorieta?


La tesis completa puede leerse aquí.

sábado, 21 de enero de 2017

Pez diablo/Garadiábolo (4)

Gregorio Doval Huecas es autor de los libros Del hecho al dicho, Diccionario general de citas, El ser humano y la vida, El libro de los hechos insólitos, Anecdotario universal de cabecera y Fraudes, engaños y timos de la historia (Nowtilus, 2010), entre otros. En el capítulo cuatro (dedicado a los fraudes científicos) de este último, menciona (página 134) la historia de Alfredo García Garamendi (ver aquí), el profesor de educación física que, en la década de los setenta, supuestamente capturó varios garadiábolos (más sobre este caso aquí).



Luis Alfonso Gámez, autor del blog Magonia, a principios del año pasado, señaló que Doval Huecas, para la elaboración de su libro sobre fraudes, engaños y timos, plagió a varios autores (ver aquí).

Pez diablo/Garadiábolo (3)

Es de fans

Algunos de los productos, con la imagen del Pez diablo/jenny haniver/garadiábolo, que pueden encontrarse en la sección Classic Hoaxes de la página The Cryptozoology Shop (aquí).











miércoles, 18 de enero de 2017

CIENCIA FICCIÓN URBANA Y POSAPOCALÍPTICA

es mi chava y yo la quiero
está puerca está amolada
como torta traqueteada
pero es mía y no la suelto

si le llegas al Distrito te me partes
más fuerte te contaminas
más gacho los muertos jieden
y te chillan los oclayos
y los cuates se te aguadan
nomás llegale al Distrito
y le distes para siempre
chicharrón a la esperanza

allá abajo está lo gruexo
allá abajo es la chifosca
las vigas que cain y expoltan
los gases que siempre truenan
las diarreas de la tierra
el smog recalentado
abajito a cinco metros
está la mera tiznada

ni alborotes ni le buigas
si se acabó tu rayita
cran te dan o te das cran
ratapán y tantantán


Canción aparecida en el cuento de ciencia ficción escrito por Arturo César Rojas El que llegó hasta el metro Pino Suárez.

Los seres humanos, al usar armamento nuclear y bioquímico, han mandado al planeta Tierra a la chi... flada. El cuento se desarrolla en la Ciudad de México, al protagonista los Panchólares le roban a su novia y éste tiene que ir a buscarla, precisamente, al metro Pino Suárez.

El protagonista es un roquero urbano, por eso le piden que cante unas rolas a cambio de su chava. “¡Ése, mi Roquero, si no te hemos dado matarili es pa’que nos des un cantarili!” El Roquero cuenta:



“¡Y canté! Con una voz amolada y gacha como mi chava, pero canté. Campechaneando las rolas que ya me sabía con otras medio improvisadas, pero canté (...) Canté muchas ondas, canté muchos rollos, canté el guato de verdades capulinas para darles en la mera torre y en su mera móder. Canté sobre el mundo que los de arriba nos habían quitado con su agua potable y sus árboles verdes y su comida pobrecita pero calientita y sus casas pobrecitas pero completitas y sus días de descanso pa’remar en Chapultepec y pa’jugar futbol en los llanos y pa’noviar con las chavas y llevarlas al cine. Canté sobre el mundo que ésos de arriba nos habían dejado, sobre la contaminación y las guerras chicas y la Guerra Grande y la ecología que chupó faros, sobre la laif dizque laif que tenemos ora que llevar los que tuvimos la idiotez de no restirarnos. Canté con harto cansancio, canté con harto coraje, canté como si en la cantada vomitara la puerca vida, canté sobre el sabor que tiene una cabeza de rata cuando uno tiene la suerte de hallar y chuparse una cabeza de rata (...) a lo pelón les canté la mera neta y la mera neta es que todo nuestro maldito planeta está pior de fregado que si tuviera nuevo sida porque se está convirtiendo en puritita mierda y ya hasta debe haber contagiado a los otros planetas y el cielo y las estrellas y más le vale y más nos vale morirnos pa’siempre.”



Decía más arriba que el protagonista va a buscar a su novia a la estación Pino Suárez del metro:

“Y por mi chava yo me tragué mi saliva y le llegue a esa especie de panteón con techo que antes se llamaba la Merced. (Ah, qué Merced tan chistosa, que antes apestaba tantito por las sobras de verduras y frutas, pero que ora apesta miles de veces pior por los miles de cadáveres de perros y de gentes.) Ya no había ni taquillas ni torniquetes, pero ahí entre los montones de basura y de difuntos y de pedazos de difunto, todavía estaba el postecito con el letrero que decía 'Merced' y también estaban las escaleras, y me fajé los pantalones y bajé y bajé sin retacharme ni un segundacho, que nada más iba a lo que iba y ya.”



Una vez que se encuentra con los Panchólares:

“Y agarramos y nos metimos por un túnel y caminamos y pasamos por un vagón bien oxidado y bien agujerado y seguimos caminando y salimos del túnel y le llegamos a otro andén, que ya ni andén parecía de tantas piedras y tantos huesos y tantísimo estropicio, hasta que nos topamos con esa como piedra azteca que había en el corredor pa´transbordar, esa piedra así como con figura de plataforma que antes estaba al aire libre y donde había pastito y hasta podía distinguirse un poquito de cielo. Nomás que ya no había cielo y menos aire libre (si ya casi ni aire había) y el pasto tenía tiempo que se había chamuscado como la gente, y los derrumbes lo habían dejado todo tapado y sin salida y con temperatura de horno de rosticería. (Con eso de que el terremoto del ochenta y cinco no fue nada comparado con los que le siguieron.) Viéndolo bien, lo único que se mantenía en pie era la dichosa piedra azteca, maciza ella, redonda ella, grandota ella igual que antes, que ora se prendía y se apagaba y se volvía a prender con unas claridades medio rojas y medio moradas, así como reflector de casa de espantos. (Con eso de que las piedras también le están mutando como los animales y las plantas.)”



La piedra como con figura de plataforma es el adoratorio o pirámide del dios del viento: Ehécatl, misma que fue descubierta durante las excavaciones para la construcción de la estación Pino Suárez y señala el límite sur de la gran Tenochtitlan. Se encuentra en el transbordo de las líneas 1 y 2 del metro.



El tramo Zaragoza-Chapultepec de la línea 1 fue inaugurado el 4 de septiembre de 1969, el 11 de abril del año siguiente se inauguró el tramo Chapultepec-Juanacatlán, a finales de ese año se agrega el tramo que lleva a Tacubaya y a mediados de 1972 se agrega el tramo que lleva a Observatorio. En agosto de 1984 se inauguró el tramo Zaragoza-Pantitlán. 

Es esta la línea que usa el protagonista del cuento para ir a rescatar a su chava (Merced-Pino Suárez). 



La línea 2  tiene 24 estaciones. El 1 de agosto de 1970 se inauguró su primer tramo que iba de Tasqueña a Pino Suárez. Al mes siguiente se inauguró el tramo Pino Suárez-Tacuba. Fue hasta agosto de 1984 que entró en funcionamiento el tramo Tacuba-Cuatro caminos.



Durante la construcción del metro fueron encontrados más de diez adoratorios, pero debido a su deterioro, solo pudo rescatarse el del dios del viento.


Aquí hay un artículo muy interesante sobre esta pirámide y aquí otro sobre algunas imágenes, recientemente encontradas, sobre su descubrimiento.



El que llegó hasta el metro Pino Suárez es uno de los mejores cuentos mexicanos de ciencia ficción, puede encontrarse en la antología El futuro en llamas de Editorial Vid, en el número ocho de El oscuro retorno del hijo del ¡Nahual! (ver aquí), así como en el blog Mortinatos (ver aquí).

Angélica Tornero, en su ensayo “Literatura homosexual”, incluido en el número 17 de la serie Tema y Variaciones de Literatura (misma que publica la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolitana) y que estuvo dedicado a la Literatura Gay, escribió: “En 1983 se presentó la primera y única novela de ciencia ficción homosexual llamada Xerödnny: Donde el gran sueño enraíza, de Arturo César Rojas, con el seudónimo de Kalar Sailendra”.



Arturo César Rojas también es autor, entre otras historias, de La risa divinaAztlán: historia verdadera de la conquista de los reinos bárbaros de Europa, esta última historia se publicó en el número cinco del fanzine ¡Nahual!