jueves, 16 de noviembre de 2017

Ovnis en el cuarto Congreso Internacional de lo Sobrenatural

En el año 2004, el ufólogo Francisco Domínguez de la Rosa concluyó, después de platicar con el también ufólogo Carlos Alberto Guzmán Rojas, que el caso del platillo volador de las Lomas era un fraude. ¿En qué acertó y en qué falló el razonamiento de Guzmán? ¿Quiere usted conocer más detalles sobre este caso? Asista, el viernes 24 de noviembre, a mi plática Cómo fabricar un misterio: el platillo volador de las Lomas. Será a las 12:40 horas en el auditorio Javier Romero de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), dentro del cuarto Congreso Internacional de lo Sobrenatural. Y asista también a las demás pláticas. Aquí el programa.


sábado, 11 de noviembre de 2017

¡Aprende a ver sin usar los ojos!, al menos es lo que promete el Instituto de Desarrollo Cognitivo y de Conciencia

¡APRENDE A VER SIN USAR LOS OJOS! 15% de descuento o 6 meses sin intereses pagando hasta el 19 de noviembre. ¿Sabías que la Visión Extra Ocular desarrolla capacidades intelectuales, emocionales y de ampliación de #conciencia superiores?

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La #VisiónExtraOcular es la habilidad de VER literalmente sin hacer uso de los ojos materiales. Es especialmente sencillo de desarrollar en niños y #adolescentes, y su activación trae consigo cambios importantes a nivel neuronal, que generan un estado de conciencia superior.


Las personas con Visión Extra Ocular activa experimentan un cambio profundo en: -Inteligencia / Aprendizaje acelerado -Capacidad de concentración -Inteligencia emocional -Seguridad / Autoestima -Intuición -Voluntad fortalecida -Conexión con su SER


En IDECCO llevamos un proceso integral. Mientras los niños toman el curso de Visión Extra Ocular, los padres llevan los talleres PADRES EN CONCIENCIA (10 sesiones en el mismo horario que los niños). Es por esto que se genera una hermosa sinergia entre los niños y padres, armonizando a las familias y promoviendo la comunicación.


¡En #IDECCO los guiamos para desarrollar su mente y emociones!


TRANSFORMANDO NIÑOS, ADOLESCENTES Y ADULTOS, TRANSFORMANDO FAMILIAS


Curso de 10 sesiones de hora y media.


Inversión: 6,500 pesos. Incluye TALLER PADRES EN CONCIENCIA para mejorar la COMUNICACIÓN, AFECTIVIDAD y LÍMITES en el ambiente familiar.


También tenemos grupos de Visión Extra Ocular para adultos (5,400 pesos).


Inscripciones abiertas.


#EquilibrandoEmociones #DescubriendoPotenciales #TransformandoFamilias



En Facebook circula la anterior información junto con el siguiente video:




Los cursos han depertado interés:





Yo dejé dos comentarios:



Y es que nadie ha demostrado que esa supuesta facultad o habilidad sea algo real. En México no es nuevo el asunto de la visión extraocular, hace años la promovían dos hermanos: los señores José Luis y Guillermo Altamirano, también la llegó a promover el psicólogo Jacobo Grinberg.

James Randi investigó el tema y de eso habló Juan Chía en su columna (del 28 de octubre de 1992) en la revista Duda:








El ufólogo Segio Ruiz llegó a usar niños con esta supuesta habilidad para distinguir entre fotografías reales y falsas de platillos voladores (¿no es maravillosa ovnilandia?), los niños decían que podían saber si las naves fotografiadas pertenecían a civilizaciones buenas o malas, ya que emitían diferentes "vibraciones". La historia la conté aquí


Por su parte, Salvador Freixedo asegura que los niños que desarrollan la habilidad de ver con la piel de las manos también se vuelven capaces de localizar implantes extraterrestres invisibles y que no pueden ser captados por otro medio. 

En el no. 12 del año 3 de la revista Enigmas, Freixedo escribió:

Implantes... ¿invisibles?

Hace varios años, Pujarich entrenaba a varios niños de corta edad en técnicas de visión extraocular. Ya había obtenido muy buenos resultados, pues algunos de ellos eran capaces de ver bastante claramente con los ojos tapados. En un momento de las experiencias trajeron a una persona que afirmaba haber sido secuestrada y llevada a una nave, a bordo de la cual le habían implantado un pequeño objeto en la espalda. Sin que ninguna de estas criaturas supiese de la presunta experiencia “extraterrestre” del testigo, pusieron a éste ante uno de los niños, quien con los ojos vendados y únicamente moviendo sus dedos a cierta distancia fue descubriendo las particularidades de su aspecto físico. Al llegar a la espalda, se detuvo a la altura de los riñones y movió con más intensidad los dedos, como extrañado de lo que estaba sintiendo. Le preguntaron qué veía y dijo con una pícara sonrisa que el señor tenía una cosa “muy chistosa” debajo de la piel, y que la podía sentir muy claramente. Después le quitaron el vendaje en los ojos y le preguntaron si era capaz de dibujarla. El resultado de su dibujo fue un cuadrado que tenía en uno de sus lados un pequeño círculo.




Lo más sorprendente sucedió cuando se trajo a otro niño que, al llegar a la misma altura de la espalda, se detuvo y comenzó a decir que percibía algo raro. Cuando le pidieron que lo dibujase, para asombro de todos pintó el mismo objeto dibujado por el otro chico.


¿Telepatía? ¿Fraude? ¿Falsas informaciones? Los empecinados-o económicamente interesados- en no admitir los hechos, siempre tienen palabras para rechazarlos, pero a los genuinamente comprometidos en descubrir la verdad no les queda más remedio que estudiarlos para buscar alguna explicación.


En un inquietante folleto que hace algunos años circulaba entre los investigadores más audaces leímos este párrafo que está totalmente de acuerdo con las experiencias de Andrija Pujarich: “Hay implantes que existen fuera del espectro visual físico y sólo pueden ser vistos por algunos humanos especialmente sensitivos. Son aparatos para intercambiar información a distancia con los alienígenas.”




Otro promotor de la "dermo óptica" o "visión extraocular" es el ex colaborador de Jaime Mauusán, el todólogo (es decir, experto en obtener dinero de todos los "misterios", "milagros" y "hechos insólitos" con los que se topa) Daniel Muñoz. La siguiente imagen es de cuando presentó a varios niños en el programa Otro Rollo, que conducía Adal Ramones.



"¿Consideras someter a los niños entrenados en dermovisión a una prueba bajo la supervisión de James Randi?", le preguntaron al divulgador de la pseudociencia. A lo que respondió: "Desde luego que no, ya que no son payasos de circo, ni Randi es alguien que merezca mi confianza... le conozco muy bien, hace años lo encontré en una feria de payasos en el DF, y hablamos mucho... no es alguien a quien yo invitaría como sinodal... desde luego que no... Sorry." Curioso, Muñoz decía que esos niños (ahora ya jovenes y adultos, la presentación en el programa de TV fue a finales del año 2006) no eran payasos de circo y, sin embargo, los presentaba como tales en la televisión.

En otros programas de televisión se ha promovido de forma acrítica este "fenómeno".



En el número 1 del volumen 3 del Acta Psicológica mexicana (correspondiente a diciembre de 1987) los psicólogos Serafín J. Mercado, Carlos Bruner y Víctor Vázquez expusieron su trabajo sobre la dermovisión: "Visión extraocular: evidencia en contra." 

Concluyeron, entre otras cosas, que: "Las observaciones descritas proporcionan evidencias de que el proceso de 'visión extraocular' resulta de la capacidad de los sujetos para aumentar su visión, para memorizar y para distinguir las hojas de sus libros, entre otros factores. Respecto al antifaz o al vendaje, parece pertinente repetir que, en numerosas ocasiones, fueron descubiertos pequeños claros entre el vendaje y la cara de los sujetos. Estos claros se producían por las muecas que hacían los niños o porque tocaban el vendaje con el propósito de reducir alguna molestia. Se sabe que la definición de una imagen mejora cuando se observa a través de un orificio pequeño, a este hecho se le llama 'efecto del agujero de alfiler'. Los autores de este trabajo consideran que los efectos de los controles también apoyan la hipótesis de que los niños veían el material a través de una rendija. Tomando en consideración que si bien se pudo sugerir que los niños no usaban los mecanismos que se arguyen para ver extraocularmente y que existía un 'truco', lo que aún no se puede demostrar con las presentes observaciones, es que los niños estuvieran conscientes del mecanismo que usaban y que mintieran deliberadamente." El informe completo puede leerse aquí.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Cuarto Congreso Internacional de lo Sobrenatural

El próximo viernes 24 participaré en el Cuarto Congreso Internacional de lo Sobrenatural en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Mi charla será de 12:40 a 13:00 horas y se titula Cómo fabricar un misterio: el platillo volador de las Lomas. Comparto todo el programa y allá los veo.





martes, 24 de octubre de 2017

Entre mitos y realidades: cuatro debates

1. ¿Tiene bases científicas la astrología? Debaten la astrónoma Julieta Fierro y la astróloga Kitty Bracho.



2. ¿Funciona la homeopatía? Debate entre la doctora en homeopatía Antonia Lavanderos y el doctor Ruy Echavarría.



3. ¿Se puede conocer la personalidad de las personas a partir de analizar su escritura? Debate entre la grafóloga María Fernada Centeno y el perito en grafoscopía y documentoscopía Alejandro Cancino Romay.



4. Vacunas: ¿son peligrosas?, ¿causan autismo? Debate entre el "periodista de investigación de tiempo completo y luchador social" Alex Backman y el doctor en gastroenterología y asesor en investigación clínica Rafael Pérez Huacuja.

viernes, 20 de octubre de 2017

¿Violencia contra la población LGBTTTI? No, sólo es disenso

Comentaba en la entrada anterior (ver aquí) que a los de la Clínica VenSer (que dan terapias para "desarrollar la heterosexualidad") les dejé un comentario por el video en el que el psicólogo Everardo Martínez habló sobre la homofobia.

Recapitulando un poco, lo que Martínez hace es:

1. Definir homofobia como la parálisis o huída ante la presencia de un homosexual afeminado. Así la acota él.

2. Decir que no puede aplicarse el término a quienes sólo disienten de la homosexualidad. Añade que no lo vengan a diagnosticar quienes no son ni psicólogos ni psiquiatras.

Le pregunté sobre la definición y alcance de ese disenso, le pregunté si siempre es válido o si en algún momento ya no es sano. Le pregunté también sobre la violencia hacia la población LGBTTTI, si no es homofobia, ¿cómo le llamaría?

Para dejar más claro mi punto sobre a qué violencia me refería compartí dos videos y una nota peridística. La nota informaba de la golpiza que un sujeto le propinó a una chica por ser lesbiana. Uno de los videos mostraba a una pareja heterosexual insultando y ofendiendo a varias mujeres entre las que había lesbianas. Otro de los videos muestra lo que sucede cuando dos chicos caminan tomados de la mano, la forma en que los ofenden, los insultan y hasta agreden físicamente.




Sobre la nota nada respondió. Sobre el video con la pareja heterosexual, tampoco se pronunció. ¿Le resulta muy difícil pronunciarse en contra de esa violencia?

Sí comentó sobre el video con los chicos que caminan de la mano (que además debo decir que jamas se besan en las mejillas o en la boca, tampoco se abrazan, no, simplemente caminan tomados de la mano, lo cual, al ver esas respuestas, uno sólo puede concluir que a algunos heterosexuales les resulta sumamente amenazante la posible homosexualidad, al grado de no concebir siquiera que dos amigos puedan caminar tomados de las manos). Aquí la respuesta:


Aunque al principio reconce que hubo faltas de respeto, ¿notan que al final dice que sólo los criticaron por no aceptar su homosexualidad? Es decir, solamente le preocupó dejar en claro que no hubo homofobia porque los agresores no se paralizaron o huyeron, pero en ningún momento condenó o se pronunció en contra de las faltas de respeto y la violencia que se observa en el video. Por ello le respondí:




Hasta el momento, varias horas después, nada han respondido (a veces hablo en singular y a veces en plural porque hasta ahora sólo sé que la cara de la Clínica VenSer es Everardo Martínez, ignoro si habrá otras personas y, si es así, cuántas) a pesar de que ya hay nuevas publicaciones en las que promocionan la visita a México de los autores del libro "El lado negro de la nueva izquierda: Ideología de género o subversión cultural".


Así que si usted ve que el hombre de playera blanca y shorts negros agredió a los chicos que caminaban tomados de la mano, pues se estrelló contra uno de ellos a propósito y después los retó, se equivoca, afortunadamente contamos con el psicólogo Everado Martínez y su Clinica VenSer, ellos nos explican que sólo se trata de un joven ejerciendo su derecho a disentir y a ejercer la crítica. Desde aquí les damos las gracias (a Martínez y a su changarro).


Por lo visto en esta y la otra entrada, podemos concluir que mientras el psicólogo Everardo Martínez no se pronuncie en contra de la violencia hacia la población LGBTTTI cuando habla de homofobia, su discurso puede ser interpretado como se ve en la imagen.


En otras palabras, a Everardo Martínez y a la Clínica VenSer les importa un rábano la violencia contra la población LGBTTTI, ojalá que, a pesar de sus prejuicios, cambién de actitud y sean capaces de reconocerla y manifestarse abierta y firmemente en contra. 

Mientras tanto, ya sabe usted, si disiente de algún estilo de vida (vegetarianismo, veganismo, abstemios de todo tipo, aficionados a la tauromaquia, homosexuales, bisexuales, etc.) tiene muchas formas de expresar su disenso, no se detenga.

La invisibilización de la violencia hacia la población LGBTTTI

En la página Facebook de la Clínica VenSer (que, sin aportar ninguna evidencia científica que los respalde, ofrecen terapias para superar la "atracción al mismo sexo", pero ese será tema de otro post, ahora lo que me interesa es mostrar cómo invisibilizan la violencia hacia la población LGBTTTI, en el siguiente veremos que de plano se niegan a pronunciarse sobre ésta) publicaron el siguiente video y la siguiente explicación:

La tan mencionada y promocionada homofobia explicada en dos minutos. Conoce que SI es y que NO es una fobia.



En el canal en el que lo publicaron escribieron la siguiente descripción:

El Psicólogo Everardo Martinez Macías nos explica que es la homofobia. El término Homofobia, es usado por los defensores del LGTBIP para catalogar todos aquellos que están en contra de la ideología de genero o enfoque de género y como lo explica el psicólogo Everardo, la homofobia no se aplica a los que no comparten estas ideas de enfoque de género, igualdad de género, ideología de género, teoría querer, etc, etc. .

Contesté lo siguiente en la página facebook de la Clínica VenSer:


Me parece interesante su primer comentario: no permitir que alguien que no sea psicólogo o psiquiatra lo diagnostique, eso me parece bien. Es decir, se puede abusar del termino "homofobia".

Después dice que si alguien se paraliza o sale huyendo ante la presencia de un homosexual (amanerado, acota) entonces ese alguien sí es homofóbico. Entonces, usted acepta el uso del término, al menos, bajo ese supuesto.

Y termina diciendo que si alguien no tiene esa reacción pero que "disiente", no es homofóbico sino que es libre de hacerlo. Eso ya no está tan claro, ¿a qué se le llamaría disentir y hasta dónde sería sanamente disentir?

Me explico, lo que ya no menciona es la incomodidad y hasta la incomodidad agresiva ante los homosexuales o ante "las personas con atracción al mismo sexo" como usted les llama. ¿A eso sí se le puede llamar homofobia o no? Si me dice que no, ¿entonces cómo podría llamársele? Pongo como ejemplo (dejo el video en el siguiente comentario) las agresiones, por parte de una pareja heterosexual, hacia unas lesbianas en un establecimiento.

Y hay muchos ejemplos. 

Hay gente que dice que le molesta ver homosexuales. ¿Cómo debería ser llamada esa molestia sobre todo cuando va acompañada de agresiones?, ¿sólo disienten? 

Con "disentir" usted parece referirse a sólo decir que la atracción hacia el mismo sexo está mal, pero no dice nada de estos casos de violencia (al menos no en esa parte de su plática). ¿Qué lleva a una persona a reaccionar violentamente contra homosexuales, digo a reaccionar violentamente contra "personas con atracción al mismo sexo"? No soy ni psicólogo ni psiquiatra, pero ¿de verdad no tienen nada mal esas personas en sus cabezas?, ¿sólo disienten?

jueves, 19 de octubre de 2017

Editorial del No. 11 de Razonamientos (tercer trimestre de 1999).

El pensamiento humanista secular contemporáneo pretende rescatar los ideales de los librepensadores que desde el siglo pasado llevaron adelante una lucha intelectual en muchos países para liberar a las instituciones de gobierno, a la enseñanza pública y a la vida ordinaria de los ciudadanos de la influencia no solicitada de las religiones organizadas. Cada nación muestra una historia diferente y es así de mucho interés la historia de los librepensadores en Argentina, que en muchas formas es paralela a la de los hombres de la Reforma, en México, algo que reseña Hugo Estrella en este número. Pero ese humanismo, que ahora lucha por mantener esas conquistas, y sobre todo por hacer frente a los impulsos irracionalistas del posmodernismo -ahora dirigidos en contra de la misma ciencia a la que pretenden calificar como una mera estructura social-, necesita reconocer sus raíces. ¿De qué manera el humanismo Renacentista y cultural de los siglos anteriores al XIX se transforma en una lucha liberadora del pensamiento humano en contra de la opresión, el dogma y el pensamiento mágico? Eso requiere estudiarse en una buena visión histórica del desarrollo del humanismo y sobre todo de la aparición de una actitud humanista en lugar de una supernaturalista, como también lo describe aquí Francisco Camero.


Mario Bunge, ese incansable soldado de la razón, propone que esa actitud humanista vaya más allá del análisis y la proclama de los valores del raciocinio, sino que se vuelva más militante y se convierta en una posición de intolerancia en contra de la charlatanería intelectual y el razonamiento descuidado o prejuiciado, sobre todo si este asoma su fea oreja en el ámbito académico universitario. Hacerle frente a la anticiencia académica, basada siempre en la falacia dolosa, es una postura de defensa de nuestra civilización y de sus avances y de la posibilidad de que evolucionemos hacia una sociedad más libre y más justa. Es importante resaltar la conclusión de Bunge, quien nos recuerda que este ataque posmoderno contra la razón y la cultura moderna poco tiene que ver con la distinción entre izquierda y derecha. No se juzga la orientación política, sino la evaluación de la razón, la ciencia y el progreso.

El relativismo cultural, que se ha impuesto en algunas ciencias sociales, señala que no existe una verdad externa, en el mundo real, independiente de nuestras mentes y visión cultural, sino que todas las verdades que cada quien defienda son igualmente válidas. Con esa opinión no se puede hacer ciencia ni investigación ni juzgar los resultados de sistemas políticos que se saben irracionalistas, y que con toda mala fe se tratan de imponer al margen de análisis a la luz de la razón y la evidencia. Es necesario quitarle la máscara a quienes defienden este punto de vista como si fuera un caso de pluralismo cultural, y no un simple embuste utilitario.

Más sobre el humanismo secular aquí y aquí

domingo, 8 de octubre de 2017

¡He descubierto Z!

"¿Es usted 'forteano' y no lo sabe? Las ideas tienen una historia y no siempre la conocemos. En ocasiones es conveniente hacer un trabajo de introspección e investigar las razones detrás de nuestros pensamientos y de nuestra visión del mundo, los motivos por los que nos planteamos determinadas interrogantes y por los que consideramos válidas ciertas respuestas; también es importante examinar quiénes han sido nuestros maestros, aquellos que han influido en nosotros de forma directa o indirecta. Así, ¿cuántas de sus ideas, estimado lector, fueron planteadas originalmente por Charles Hoy Fort? A lo largo del presente trabajo Luis Ruiz Noguez le ayudará a descubrir si es usted forteano y hasta el momento no se había percatado de ello." 


Así comienza el prólogo que escribí para el libro ¡He descubierto Z! del ya mencionado Luis R. Noguez. Es el primero de muchos otros que está escribiendo Luis y que serán prologados por varios escépticos. Tres volúmenes de la Biblioteca Marcianitos Verdes estarán dedicados a Fort: uno -el presente- a su biografía, otro a la sociedad forteana y uno más a los fenómenos forteanos (lluvia de peces, de sangre, etc.). 

Clic aquí para leer el prólogo completo y la forma de adquirir el libro.

sábado, 7 de octubre de 2017

Backman contra el mundo

Hace varios meses vi un video en el que un hombre, que había ido a comer a un VIPS (en julio de 2015), denunciaba haber encontrado un remache metálico en su comida. Y no es que lo hubiera visto en su plato, el descubrimiento lo hizo al morder el remache junto con su ensalada. 




Ayer descubrí que se trata del mismo personaje que afirma predecir sismos mediante sus estudios de la actividad solar (y que supuestamente predijo el sismo del pasado 19 de septiembre en México): Alexander Backman. 



Pero Backman también dice que la Cofepris, la FDA (Food and Drug Administration) y diversas empresas que fabrican alimentos quieren matarnos. Claro que también vende artículos para "desintoxicar" el cuerpo, en otras palabras: advierte del peligro y vende la solución. De igual forma, asegura que usar teléfonos celulares y WiFi provoca cáncer. 





¿Habrá Backman inventado lo del remache en su comida? ¿Para qué inventaría algo así?, podría preguntarse alguien y recordé las palabras de Carl Sagan en El mundo y sus demonios, son del capítulo Sobre la distinción entre visiones verdaderas y falsas

¿Por qué la gente inventa historias de abducciones? ¿Por qué se presenta en programas de televisión con participación de público que se dedican a humillar sexualmente al «invitado»: la pasión de moda en el erial americano de la pequeña pantalla? Descubrir que uno es abducido por extraterrestres sirve al menos para romper la rutina cotidiana. Se consigue la atención de los demás, de los terapeutas e incluso de los medios de comunicación. Produce una sensación de descubrimiento, alegría, respeto. ¿Qué más podrá recordar uno a continuación? Empieza a creer que puede ser el precursor o incluso el instrumento de acontecimientos trascendentales que se precipitan hacia nosotros. Y no quiere decepcionar al terapeuta. Busca su aprobación. Creo que convertirse en abducido puede reportar buenas recompensas psíquicas. 

Con ánimo comparativo, podríamos pensar en casos de productos en mal estado que no generan el sentimiento de asombro que rodea a los ovnis y las abducciones por extraterrestres: alguien declara haber encontrado una jeringa hipodérmica en una lata de refresco. Como es comprensible, el asunto es preocupante. Se informa de ello en los periódicos y especialmente en las noticias de televisión. Pronto se produce un torrente, una epidemia virtual de informes similares en todo el país. Pero es muy difícil imaginar que pueda meterse una jeringa hipodérmica en una lata en la fábrica y en ninguno de los casos hay testigos presentes cuando se abre una lata intacta y se descubre dentro la jeringa. 

Lentamente va tomando consistencia la hipótesis de que se trata de imitadores. La gente simula encontrar jeringas en latas de refrescos. ¿Por qué? ¿Qué posibles motivos había? Algunos psiquiatras dicen que los principales motivos son la avaricia (denunciar al fabricante por daños), afán de atención y la necesidad de ser retratado como víctima. No hay terapeutas que insinúen que en realidad hay agujas en las latas y apremien a sus pacientes —sutil o directamente— a informar públicamente de la noticia. Además se imponen penas severas por desprestigiar un producto, e incluso por alegar falsamente que un producto ha sido manipulado. En cambio, hay terapeutas que animan a los abducidos a contar sus historias a audiencias masivas, y no hay multas por declarar falsamente haber sido abducido por un ovni. Sea cual sea la razón para emprender este camino, sin duda debe de ser mucho más satisfactorio convencer a los demás de que uno ha sido elegido por seres superiores para sus propósitos enigmáticos que de haber encontrado por mera casualidad una jeringa hipodérmica en un refresco. 


                  Imagen de la página Facebook "Alex 'sismos locos' Backman"

El asunto de Backman vs VIPS lo resolverán las leyes (al parecer presentó una queja ante la PROFECO). Sobre el malestar que supuestamente le causó escribe (en tercera persona): "Tras la mordida, Alexander Backman ha sufrido en su salud; desde una enfermedad gastrointestinal grave a problemas e infecciones de muelas. ¿Serán estos malestares producto de haber mordido y chupado este objeto extraño y oxidado en su boca mientras comía en VIPs en Julio, 2015?" 




Su lucha contra el mundo me hace sospechar que en realidad inventó la historia motivado, como escribió Sagan, por la avaricia (denunciar al establecimiento por daños), afán de atención (acrecentar su número de seguidores) y la necesidad de ser retratado como víctima o como un héroe que se enfrenta a los poderosos y que, además, busca protegernos a todos nosotros.

sábado, 30 de septiembre de 2017

A río revuelto, ganancia de pescadores...

A Mario Adalid le llaman "magufólogo", como divulgador del pensamiento crítico destaca el trabajo que está realizando en su canal en YouTube: Argoff TV, no duden en suscribisre o estar al pendiente de sus videos. En el más reciente podemos ver la plática que sostuvo con el doctor Raúl Valenzuela, Investigador Titular A del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México.



Después del sismo que sacudió el centro y el sur de México el pasado 19 de septiembre, a todos nos han llegado rumores y noticias falsas. Y como "a río revuelto, ganancia de pescadores", tampoco faltan quienes aseguran que predijeron el mencionado sismo y que alertan sobre los que vienen.



Uno de esos "profetas" es Alexander Backman, aunque a diferencia de videntes, psíquicos o tarotistas, éste asegura no usar magia sino "estudios científicos" que relacionan la actividad solar con los terremotos (no mencioné a los atrólogos entre los que "predicen" con magia porque también ellos aseguran que usan ciencia). Dicha hipótesis ha sido revisada por científicos de verdad y hasta el momento no hay evidencia que permita asegurar que exista tal relación (mucho menos que puedan ya predecirse terremotos revisando la actividad del Sol), al respecto ver aquí y aquí.



Ser críticos con Backman no significa atacar o menospreciar a quienes le creen. Porque no se trata de crear dos bandos: "nosotros los escépticos contra ustedes los creyentes y seguidores de la pseudociencia" o "ustedes los cerrados cientificistas contra nosotros los abiertos de mente". En realidad todos, como sociedad, deberíamos denunciar charlatanes y ser críticos con la información que nos llega.

Regresando al video, el doctor Valenzuela explica si es posible predecir terremotos, la relación de éstos con la actividad solar, la relación entre el terremoto del pasado 19 de septiembre y la actividad del volcán Popocatépetl y qué se entiende por réplicas, entre otros temas.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Desarrollo de la empatía

Revisar discusiones de todo tipo en las redes sociales y blogs me ha llevado a darme cuenta de que cuando las personas opinan de forma distinta de inmediato aparecen acusaciones mutuas de deshonestidad o de ignorancia, es decir, de no contar con información suficiente. Es rarísimo que alguien reconozca que los demás pudieran haber llegado de forma honesta y bien informada a conclusiones distintas a las suyas.

No niego que sea algo natural. Si cada uno piensa que ha dedicado el tiempo suficiente a analizar los datos más relevantes de alguna cuestión, es lógico concluir alguna de estas cosas de quienes tienen una opinión contraria: a) No tienen la información suficiente. b) No le han dedicado el tiempo necesario a la reflexión. o c) Son mentirosos.

De igual forma, es más fácil pensar que los otros son víctimas de sesgos cognitivos, que reconocer que a todos nos pueden afectar por igual.

A la hora de discutir solemos estar más ocupados en tratar de demostrar que tenemos la razón o en señalar los defectos argumentativos de los demás que en reflexionar sobre las causas o motivos de nuestros puntos de vista.

Por ello es que ahora me pregunto si escribir ficción puede ayudarnos a desarrollar la empatía. ¿Qué debemos entender por ésta? En la wikipedia señalan que la empatía cognitiva es "la capacidad de comprender el punto de vista o estado mental de otro/a."

Si nos cuesta trabajo ser críticos con nuestros propios pensamientos, ¿podríamos al menos dejar de acusar de deshonestidad o de ignorancia a quienes no piensan como nosotros? Obviamente hay gente deshonesta e ignorante, eso es indudable, pero ¿cuántas veces habremos sido injustos al emitir nuestro juicio sólo porque -como decía más arriba- es dificil aceptar que alguien pueda haber llegado de forma honesta e informada a una conclusión o a un punto de vista contrario al nuestro?

Y aquí es donde entra al rescate la escritura. Quien intenta escribir cuentos, relatos o novelas tiene que hacer un esfuerzo al crear personajes con puntos de vista distintos a los suyos.

En el apartado dedicado a la ficción criminal basada en las investigaciones policiales sobre un crimen, del libro Escribir novela negra, H.R.F. Keating explica:

John Wainwright a menudo llama al trabajo policial bobbying (de bobby, el típico policía inglés). Y lo que este término comporta es algo que, si uno tiene pensado escribir este tipo de novela, debe comprender y absorber hasta lo más profundo de su ser. Llegados a este punto nos preguntaremos: "¿Seré capaz de retratar ese mundo aunque yo no sea policía?" Pues sí porque, como el mismo John Wainwright, lo que uno debe ser no es policía, sino escritor. Una de las cualidades absolutamente necesarias de cualquier escritor de ficción es la de poseer empatía, tener esa capacidad de ver la vida a través de unos ojos muy diferentes a los nuestros. Si uno tiene ese don o consigue cultivarlo, entonces escribirá obras de procesos policiales mejor que cualquier policía que tuviera mucha experiencia en el terreno pero que no poseyera esa cualidad.


Ahora revisemos el libro Cómo escribir ciencia-ficción y fantasía de Orson Scott Card. La segunda parte aborda la creación de mundos, en el apartado acerca de la evolución de éstos (Los mundos no brotan de la nada. Como quiera que sean las cosas, solían ser de otra forma, y de algún modo evolucionaron hasta aquí.), dice refiriéndose a la historia que deseamos crear:

Incluso cuando trabaje únicamente con sociedades humanas, una parte fundamental de la creación de su escenario es conocer la historia de las comunidades que forman parte de la trama. Puede limitarse a poner a un predicador demagogo en su ciudad, dirigiendo a una turba de santurrones en una enloquecida quema de libros; el resultado es invariablemente una caricatura. En su lugar, tómese el tiempo para imaginar por qué esa gente sigue al predicador, por qué confían en él o le creen.

No dé por sentada la respuesta más cómoda, tampoco; «porque son una panda de estúpidos intolerantes» no basta para crear una ficción honesta. Pueden estar actuando como una horda en el clímax de la historia, pero hasta entonces todos son individuos, distintos unos de otros, y cada uno seguirá al predicador por sus propias razones.

Una de ellas puede ser que es carismático. Pero ¿qué queremos decir con «carisma»? Pensemos en algunos sucesos específicos que puedan haberse producido. Por ejemplo, la razón por la que Mick y Janna seguirían al reverendo Bucky Fay hasta el infierno es que cuando su bebé enfermó, él fue a su casa, miró al bebé a los ojos, tomó su cabeza entre sus manos y dijo: «Te veo hace sólo unas semanas, cuando te marchaste del lado de Jesús porque él te envió a este mundo con una tarea importante. Satán ha enviado la enfermedad a tu cuerpo, pero eres un espíritu tan fuerte que tienes el poder de expulsarle… si quieres. Pero no puedo pedirte que te cures a ti mismo, no señor. Puedes sentir todo el mal del mundo, y eres tan bueno y puro que no te culpo si decides no seguir viviendo aquí un segundo más. Pero te suplico que te quedes. Te necesitamos».

El bebé murió pocos días después, pero en lugar de culpar a Bucky Fay por no curarle, Mick y Janna se sintieron seguros de que su bebé era tan bueno que simplemente no podía soportar vivir en este horrible mundo. Le contaron a otros su historia, y como hablaron con tal fervor y seguridad, hubo quienes les creyeron. La mitad de su identidad como personas se cimenta en el hecho de que Dios les escogió una vez para ser los padres de una de sus más perfectas criaturas; si en alguna ocasión dudaran de las capacidades espirituales de Bucky Fay, sería como si profanaran la tumba de su bebé perdido.

Es posible que ni siquiera utilice ese incidente en su historia. Pero usted lo conoce, y forma parte de la historia de esa ciudad. La gente que conforma esa turba ya no son extraños para usted, no son marionetas que ejecutan las acciones que usted les ordena. Han cobrado vida, tienen alma, y su historia será más rica y verosímil gracias a ello.


Ponernos en el lugar de los extraños, de quienes viven de forma distinta a la nuestra, que tienen opiniones diferentes o que toman decisiones que nosotros jamás tomaríamos es un ejercicio inevitable al escribir ficción. Por ello es que creo que la escritura puede ayudarnos a desarrollar la empatía cognitiva.

A manera de final: por lo anteriormente expuesto me sorprende encontrar escritores de ficción que muestran una falta extraordinaria de empatía con respecto a quienes consideran "extraños" (al grado de diagnosticarles trastornos de la personalidad).

jueves, 28 de septiembre de 2017

La heterosexualidad perseguida

En redes sociales se ha estado comentando la reciente muerte de Hugh Hefner (el día de ayer a los 91 años), el fundador de la revista Playboy. Un interesado en la ciencia ficción comentó, entre otras cosas: "Hefner publicó un MONTÓN de relatos (varios de ciencia-ficción) que ninguna otra revista se atrevía a hacer. “The Crooked Man” de Beaumont, por ejemplo. Una historia sobre un futuro distópico donde la heterosexualidad es perseguida y atacada de la misma manera que la homosexualidad lo era en los años 50s y 60s. Cuando llegó la avalancha de cartas enojadas e indignadas, Hefner respondió que “si está mal perseguir heterosexuales en una sociedad homosexual, también lo contrario está mal”."

The Crooked Man apareció en agosto de 1955 en la mencionada revista.


Así que me puse a buscar más información, que ahora comparto aquí.

En la wikipedia dicen: "Charles Beaumont (2 de enero de 1929 – 21 de febrero de 1967) fue un escritor estadounidense de ficción y horror. Es popular por haber escrito algunos guiones e historias para episodios de la famosa serie The Twilight Zone. El novelista Dean R. Koontz se refirió en una ocasión a Beaumont como 'una de las influencias seminales de todo escritor de lo fantástico y lo macabro.'"


En Lost gay fiction dicen: "En el futuro distópico de 'The Crooked Man', el estigma de la orientación sexual se invierte. La heterosexualidad ha sido prohibida-aparentemente, como una medida para reducir la sobrepoblación. En esta sociedad 'iluminada' las relaciones homosexuales son obligatorias, los heterosexuales pícaros son encarcelados o 'curados', y los niños nacen en laboratorios. Según todos los informes, 'The Crooked Man' provocó un poco de controversia. Hoy en día, proporciona información valiosa sobre los días anteriores a Stonewall."


He aquí algunos fragmentos.

Las siguientes palabras se refieren no a la homo sino a la hetrosexualidad:

"Antes, no era tan malo, no tan malo, de todos modos. Se burlaban de ti, te rechazaban y te despedían de tu trabajo, a veces los niños te lanzaban piedras, pero al menos no te cazaban. Ahora ... era un crimen. Una enfermedad." 

"El vicio está en ascenso en nuestra ciudad. En los rincones oscuros de cada unidad la perversión florece como una flor malvada. Nuestros hijos están expuestos a su hedor, y se preguntan-nuestros hijos se preguntan- por qué no se hace nada para poner fin a esta desgracia. ¡Lo hemos ignorado el tiempo suficiente! Ha llegado el momento de actuar, no de meras palabras. Los pervertidos que infestan nuestra tierra deben ser perfeccionados, eliminados completamente, como una amenaza no sólo para la moral pública, sino para la sociedad en general. Estas personas enfermas deben ser curadas y hechas normales." 

"La enfermedad que lanza a hombres y mujeres, juntos en esta terrible relación anormal y conduce a actos de regresión-retroceso que, a menos que sea detenido y detenido rápidamente, nos empujan inevitablemente de nuevo al estado de animales-esto debe ser considerado como cualquier otra enfermedad. Debe ser conquistado como problemas del corazón, cáncer, polio, esquizofrenia, paranoia, todas las otras enfermedades han sido conquistadas. . . " 

"... el proyecto de ley se convirtió en ley y la ley se llevó a cabo." 


"Jesse bebió un sorbo de whisky, recordando las Cazas. Cómo las muchedumbres frenéticas habían atravesado la ciudad al principio, cantando, gritando, llevando pancartas con lemas: ¡QUITA HETEROS! ¡MATE A LOS QUEERS! HACER NUESTRA CIUDAD LIMPIO OTRA VEZ! Y cómo habían perdido el interés finalmente después de que la pasión se había agotado y la novedad había terminado. Pero habían matado a muchos y habían enviado muchos más a los hospitales..." 

"Recordó las noches de correr y esconderse, el aliento seco ahogado pegado a su garganta, el corazón chasqueando suelto. Había tenido suerte. No parecía un hetero. Dijeron que uno podía decirle a uno simplemente mirándolo caminar. Jesse caminó correctamente. Los engañó. El tuvo suerte." 

"Entonces los escuadrones de la vicios habían venido y cerrado los clubes y los heteros fueron forzados en la clandestinidad y nunca los buscó de nuevo ni los vio. Él estaba solo." 

El protagonista le explica a su pareja (mujer): "No somos lo antinatural, no importa lo que digan. No sé exactamente cómo sucedió-tal vez, tal vez como las mujeres gradualmente se convirtieron en iguales a los hombres en todos los sentidos -o quizás sólo por la forma en que nacimos-, no sé. Pero el punto es, querida, el mundo entero fue como nosotros, una vez. Incluso ahora, mira a los animales ..." 

La historia completa aquí.

martes, 19 de septiembre de 2017

El terremoto del 19 de septiembre de 1985 en el cine (1)



Película de 1987. Protagonizada por Diana Golden, Pedro Weber "Chatanuga", Alejandra Meyer, Isaura Espinoza, Mario Almada, Cecilia Tijerina, Juan Peláez y Miguel Ángel Rodríguez.

Mientras que una pareja de jovencitos acude a un hospital a solicitar un aborto, una mujer desea tener a su hijo a pesar de que el padre del niño no desea hacerse responsable. Ambas mujeres serán atendidas por el mismo médico entre la noche del 18 de septiembre de 1985 y la mañana del día siguiente. El médico tiene la intención de robar al bebé para venderlo en el extranjero, sus planes se verán frustrados por el terremoto.


viernes, 15 de septiembre de 2017

La homosexualidad en la obra de Joe Haldeman

En La guerra interminable Joe Haldeman narra los conflictos que enfrentan William Mandella y Marygay Potter, dos individuos nacidos a finales del siglo XX y que fueron reclutados para una guerra interestelar. Humanos y taurinos (extraterrestres con piel anaranjada y arrugada, y tórax “como de hormiga”), pelean por más de mil años. Debido a los efectos de la relatividad, vivieron todo el conflicto.

Al durar tantos años la guerra, la humanidad cambia en cuanto a política, economía e incluso sexualidad.



En el año 2023, cuando la guerra aún no terminaba, Mandela y Potter, junto con otros soldados regresan a la Tierra, el general Bosford les explica:

Creo que el mundo les parecerá muy solitario. De cualquier modo, para que estén mejor informados sobre el tema, les dejaré con el sargento Siri, que acaba de llegar de la Tierra. Adelante, sargento. 

—Gracias, general. 

Algo en el rostro, en la piel de ese hombre me llamó la atención; al fin comprendí que usaba lápiz de labios y polvo facial; sus uñas eran suaves almendras blancas. 

—No sé por dónde comenzar —dijo, mordiéndose el labio superior y mirándonos con el ceño fruncido—. Las cosas han cambiado mucho desde que yo era niño. Tengo veintitrés años, de modo que ni siquiera había nacido cuando ustedes partieron con rumbo a Aleph... Bueno, para empezar: ¿cuántos de ustedes son homosexuales? 

Nadie respondió. 

—No me sorprende. Por mi parte, lo soy... 

¡Y no bromeaba! 

—...y creo que una tercera parte de la población de Europa y Norteamérica lo es también. En la India y en el Oriente Medio la proporción es mayor, pero decrece en Sudamérica y en la China. Casi todos los gobiernos propician la homosexualidad, sobre todo porque es un método infalible para el control de la natalidad. Las Naciones Unidas se mantienen oficialmente al margen del tema. 

Aquello me sonó a sofisma. En el ejército conservaban una muestra de esperma congelado y sometían a los soldados a una vasectomía; eso sí era a prueba de balas. Pero ya en mi época de estudiante muchos homosexuales de la universidad empleaban ese argumento. Tal vez diera resultado, a su modo; yo habría creído que la Tierra tenía mucho más de nueve billones de habitantes.

—Cuando allá en la Tierra me dijeron que debería hablar con ustedes efectué algunas investigaciones, principalmente entre viejos telefaxes y revistas. Muchas de las cosas que se temían entonces no se produjeron. El hambre, por ejemplo. Aun sin emplear toda la tierra y el mar disponibles logramos alimentar a todo el mundo, con posibilidades para el doble de población, mediante la aplicación de calorías. Cuando ustedes partieron, millones de personas morían lentamente de hambre. Ahora no existe tal cosa.



Después de hablar sobre otros temas como las prisiones y los criminales en esta nueva Tierra, escribe Haldeman: "En respuesta a una pregunta bastante poco discreta, Siri afirmó que no usaba cosméticos sólo por ser homosexual; todo el mundo se maquillaba en la Tierra. Por mi parte decidí comportarme como un inconformista y mantener la cara limpia."

Mandella y Marygay se convierten en pareja a pesar de que los soldados pueden intercambiar parejas sexuales cada noche. Los soldados supuestamente tienen la libertad de volver a enlistarse y continuar luchando contra los taurinos o retirarse de la milicia e incorporarse a la nueva sociedad. La verdad es que les dificultan las cosas para que no tengan más remedio que volver a la guerra. Desgraciadamente, después de algunas batallas más, los separan:

Marygay había sido ascendida a capitán; yo, a mayor, debido a nuestros antecedentes militares y a las pruebas efectuadas en Umbral. Yo sería comandante de una compañía; ella, oficial con mando. Pero la compañía no era la misma. Ella debía encargarse de una nueva compañía que se estaba formando precisamente allí, en Paraíso. A mí me correspondía volver a Puerta Estelar para «adoctrinamiento y educación» antes de asumir la comandancia. 

Por largo rato nos fue imposible decir palabra. Por fin afirmé débilmente: 

—Voy a protestar. No pueden hacerme comandante. 

Ella seguía muda. No se trataba de una simple separación. Aunque la guerra terminara y ambos partiéramos rumbo a la Tierra con sólo unos minutos de diferencia, en naves diferentes, la geometría del salto colapsar abriría entre nosotros una brecha de muchos años. Cuando el segundo llegara a la Tierra, su compañero sería probablemente cincuenta años mayor o estaría ya muerto. 

Durante largo rato permanecimos sentados a la mesa, sin tocar siquiera la exquisita comida, ignorantes de la belleza que nos rodeaba, conscientes tan sólo de nuestra mutua presencia y de las dos páginas que nos separaban, con un abismo tan profundo y real como la muerte. 

Regresamos a Umbral. Presenté una protesta, pero mis argumentos fueron rechazados. Traté de que asignaran a Marygay a mi compañía; me respondieron que todo mi personal estaba ya nombrado. Señalé entonces que probablemente mis ayudantes ni siquiera habían nacido aún, pero se me indicó que eso no importaba, pues ya estaban nombrados. Cuando observé que quizá pasara un siglo antes de que yo llegara a Puerta Estelar, dijeron que la Fuerza de Choque planeaba en términos de siglos. Nunca en términos de individuos. 

Aún pasamos juntos un día y una noche. Cuanto menos habláramos de eso mejor sería. No era sólo perder un amante: Marygay y yo éramos nuestro mutuo vínculo con la vida real, con la Tierra de 1980 a 1990, no ya con esa farsa perversa por la cual nos veíamos obligados a luchar. 

Cuando el vehículo de lanzadera que la llevaba partió, fue como si cayera un terrón de polvo en el interior de una tumba. Averigüé los datos orbitales de su nave y la hora de la partida, descubriendo que podría observarla desde «nuestro» desierto. 

Aterricé en el pináculo donde habíamos ayunado juntos. Pocas horas antes de la aurora observé la aparición de una nueva estrella en el horizonte oriental; lanzó un fuerte destello y en seguida se alejó, desvaneciéndose hasta convertirse en una estrella común; se tornó más opaca y finalmente desapareció. Caminé hasta el borde del abismo y contemplé la roca desnuda, el fondo erizado de puntas congeladas, quinientos metros más abajo. Me senté con los pies colgando desde el borde, con la mente en blanco, hasta que los rayos oblicuos del sol iluminaron las dunas con un suave y tentador claroscuro de bajorrelieve. Por dos veces, incliné el peso hacia delante, como para saltar. Si no lo hice no fue por temor al sufrimiento o a la pérdida. El dolor sería apenas momentáneo; la pérdida corría por cuenta del ejército. Pero habría sido su victoria definitiva sobre mí: haber regido mi vida durante tanto tiempo e imponerle el final. 

Todo eso debía yo al enemigo.


Información sobre esta obra aquí

Ponen a poco más de cien personas bajo la responsabilidad de Mandella, quien antes de conocerlas tiene una entrevista con el oficial de orientación cronológica. El orientador le explica: “Lo que yo deseo es, principalmente, prepararle para la presentación a la fuerza, de choque.” Hablan, entre otras cosas, de la heterosexualidad de Mandella.

El mayor Mandella comienza aclarando:

—¡Oh, eso no es problema! Soy tolerante. 

—Sí, su análisis caracterológico revela que usted... se cree tolerante, pero ése no es el problema principal. 

Comprendí lo que intentaba decir, si no en detalle, al menos en sustancia. 

—Sólo las personas emocionalmente estables son reclutadas por la FENU —explicó—. Sé que a usted le resultará duro aceptar esto, pero la heterosexualidad se considera como irregularidad emocional relativamente fácil de curar

—Si creen que me van a curar... 

—Quédese tranquilo, ya es demasiado viejo para eso —dijo, mientras sorbía delicadamente su bebida—. No será tan difícil entenderse con ellos como usted puede... 

—Espere. ¿Quiere decir que nadie... que todos los de mi compañía son homosexuales, salvo yo? 

—William, todos los terráqueos son ahora homosexuales, con excepción de un millar de personas, todas ellas veteranos incurables. 

¿Qué me quedaba por decir? 

—¡Vaya manera drástica de resolver la superpoblación! 

—Tal vez, pero da buen resultado. La población terráquea se mantiene estable por debajo de un billón de personas. Cuando alguien muere o se va del planeta se anima a otro individuo. 

—La gente no nace. 

—Sí, nace, pero no al modo antiguo. Se trata de lo que ustedes llamaban «bebés de probeta», aunque naturalmente no se emplean probetas para eso. 

—Bueno, menos mal. 

—En cada guardería hay una especie de vientre artificial que se encarga de los individuos durante los primeros ocho o diez meses siguientes a la animación. Lo que ustedes llamarían «nacimiento» se produce en un período de varios días; ya no es el acontecimiento súbito y drástico de otros tiempos. 

«¡Oh, un mundo feliz!», pensé. 

—Sin traumas de nacimiento. Un billón de homosexuales perfectamente equilibrados. 

—Perfectamente equilibrados para las normas de la Tierra actual. A usted y a mí nos parecerían algo extraños. 

—Ese término es muy suave para el caso —observé, mientras acababa mi cerveza—. En cuanto a usted... ¡ejem!, ¿es homosexual también? 

—¡Oh, no! —exclamó, para mi alivio—. En realidad ya no soy tampoco heterosexual. 

Se golpeó la cadera con un ruido extraño. 

—Me hirieron; resultó que yo tenía una rara afección del sistema linfático y no podía tener descendencia. Desde la cintura hacia abajo no soy más que metal y plástico. Para usar su propia palabra, soy un ciborganismo. 

Aquello ya fue demasiado, como solía decir mi madre. 

—Oiga, recluta —dije al camarero—, tráigame uno de esos Antares. ¡Estar sentado en un bar con un ciborganismo asexuado, que probablemente era la única persona normal de todo aquel maldito planeta, aparte de mí mismo! 

—Que sea doble, por favor.



Posteriormente, Mandella pide platicar con los oficiales superiores (del grado cuatro hacia arriba), entonces plantea su preocupación; que su orientación sexual pueda causar conflictos con el grupo a su cargo.

—En primer lugar, vamos a un problema personal básico —dije, mientras servía la bebida—. ¿Están todos ustedes informados de que no soy homosexual? 

Hubo un coro mezclado de «sí señor» y «no señor». 

—¿No creen que esto va a... complicar mi situación como comandante entre los soldados? 

—Señor, no creo... —empezó Moore. 

—Aquí no hacen falta rangos —dije—: estamos en un círculo cerrado. Hace cinco años, en mi propio marco cronológico, yo era recluta. Cuando no haya soldados rasos presentes, pueden llamarme Mandella o William. 

Tuve la sensación de que estaba cometiendo un error al decir eso, pero concluí: 

—Sigue hablando. 

—Bueno, William, tal vez hace cien años habría sido un problema. Ya sabes lo que pensaba la gente por entonces. 

—En realidad no lo sé. Desde el siglo XXI en adelante no sé más que historia militar. 

—¡Oh! bueno, era... ¿Cómo te diré? Eh, era... 

Agitó las manos en el aire. Alserver terminó por él: 

—Era un delito. Eso fue mientras el Consejo de Eugenesia trataba de convencer a la gente para que la homosexualidad fuera universal. 

—¿Qué Consejo de Eugenesia? 

—Es parte de la FENU. Solamente tiene autoridad en la Tierra. 

Aspiró profundamente la cápsula vacía y prosiguió: 

—Se trataba de evitar que la gente siguiera procreando bebés al modo biológico. Porque A) la gente mostraba una lamentable falta de juicio al elegir al compañero biológico, y B) el Consejo notaba que las diferencias raciales provocaban una división innecesaria en la humanidad. Con un control absoluto de los nacimientos se podría lograr que en pocas generaciones hubiera una sola raza. 

No sabía que habían llegado tan lejos, pero parecía lógico. 

—Y tú, como médico, ¿lo apruebas? 

—Cómo médico no estoy segura. 

Tomó otra cápsula del bolsillo y la hizo girar entre el pulgar y el índice, con la mirada perdida, o tal vez fija en algo que nadie veía. 

—En cierto modo eso me facilita mucho el trabajo. Muchas enfermedades han dejado de existir. Pero creo que no saben tanto de genética como creen saber. No es una ciencia exacta; quizás están haciendo algo muy mal y el resultado no se note hasta dentro de muchos siglos. 

Rompió la segunda cápsula bajo su nariz y aspiró dos veces seguidas. 

—Sin embargo —aclaró—, como mujer estoy de acuerdo. 

Hilleboe y Rusk asintieron vigorosamente. 

—¿Porque así no debes pasar por el proceso del parto? 

—En parte por eso —confirmó ella, bizqueando cómicamente al mirar la cápsula para aspirar por última vez—. Sin embargo es sobre todo por no verme obligada a... tener un hombre... dentro de mí. ¿Comprendes? Es desagradable. 

—Si no has probado, Diana —observó Moore riendo—, no lo puedes... 

—¡Oh, cállate! —exclamó ella, arrojándole juguetonamente la cápsula vacía. 

—Pero es perfectamente natural —protesté. 

—También lo es andar de árbol en árbol y cavar en busca de raíces con un palo romo. El progreso, mi querido mayor, el progreso. 

—De cualquier modo —prosiguió Moore— sólo se consideró delito durante un breve período. Después pasó a ser... ejem... una... 

—Afección que se podía curar —completó Alsever. —Gracias. Ahora bien, es tan poco habitual... No creo que los soldados lo tomen muy a pecho, en un sentido o en otro. 

—Es sólo un rasgo excéntrico —afirmó Diana, magnánima—. Peor sería que devoraras niños. 

—Es cierto, Mandella —concordó Hilleboe—. Mis sentimientos hacia usted no cambian por eso. 

—Me... me alegro. 

¡Qué maravilla! Comenzaba a darme cuenta de que no tenía la menor idea sobre cómo debía comportarme socialmente. Gran parte de mi conducta «normal» se basaba en un complejo código táctico de etiqueta sexual. ¿Debía tratar a los hombres como si fueran mujeres y viceversa? ¿O tratarles a todos como hermanos? Todo resultaba muy confuso. Acabé de vaciar mi copa y la dejé sobre la mesa. 

—Bueno, gracias por la seguridad que me han brindado. En esencia era eso lo que deseaba preguntarles. No dudo que todos ustedes tienen mucho que hacer y gente de la cual despedirse. No quiero retenerles. 

Todos se marcharon, con excepción de Charlie Moore. Ambos decidimos pillar una borrachera mayúscula y recorrer todos los bares y clubes para oficiales que hubiera en el sector. 

Logramos visitar doce de ellos; probablemente hubiéramos podido completar el recorrido, pero decidí que convenía dormir unas horas antes de la próxima reunión. 

La única vez que Charlie me hizo ciertas insinuaciones se comportó con mucha cortesía. Traté de que mi negativa fuera igualmente cortés, pensando que pronto adquiriría mucha práctica en aquellos asuntos.



La guerra termina en el año 3138, el último grupo en regresar a la Tierra y enterarse es el de Mandella. La humanidad ahora es una copia de un mismo individuo que explica que “Aunque soy diez billones de individuos —continuó—, mi conciencia es una sola. Cuando ustedes hayan leído el libro trataré de aclararles este concepto. Sé que no les será fácil comprenderlo. Ya no se animan nuevos individuos, puesto que yo soy el modelo perfecto. Sólo se reemplazan los individuos que mueren. Sin embargo, hay algunos planetas donde los seres humanos nacen a la manera normal de los mamíferos. Si mi sociedad les resulta demasiado extraña podrán dirigirse a uno de esos planetas. En el caso de que deseen tomar parte en la procreación, no he de oponerme. Muchos veteranos me piden que les cambie la polaridad a heterosexual, a fin de adaptarse mejor a esas sociedades. Me es posible hacerlo con toda facilidad.”

Mandella se enterá de la ubicación de su amada Potter: un planeta llamado Dedo medio, "una especie de Coventry para heterosexuales. Lo llaman «base de verificación eugenésica».”


                    Sobre la adaptación a cómic aquí.

Antes de leer La guerra interminable, leí Una guerra separada. En esta obra Haldeman explica lo sucedido con Potter durante el tiempo que estuvieron separados. Ella, a diferencia de Mandella, tuvo una relación lésbica. Ya escribí de Una guerra separada aquí.

Tengo más interés en las cuestiones sociales que en las tecnológicas o en las estrategias de guerra, por ello es que encontré más difícil leer La guerra interminable que Una guerra separada, en esta última los detalles técnicos, científicos y las descripciones de batallas ocupan mucho menos espacio.