lunes, 25 de octubre de 2010

Picardía palindrómica


Willy de Winter, Mario Méndez Acosta, Víctor Quiroga y Jaime Vázquez conducen el programa de radio Los contertulios, que se transmite todos los miércoles a las 20:30 horas por Radio Educación (hace años el programa se llamaba El hospital de la palabra, posteriormente se llamó Fonemas y Dilemas). En Los contertulios se abordan temas de filosofía, ciencia, literatura, etc. Aquí escribí de cuando hablaron de robots y aquí de cuando hablaron acerca de la ciencia y los misterios que aún no resuelve.

Willy de Winter es políglota, traductor y ajedrecista; además es autor del libro Picardía Palindrómica (Editorial Domés, 1987), las caricaturas que ilustran la obra son de Luis de la Torre y las viñetas de Saskia de Winter, el prólogo es de Juan José Arreola.

Los palindromas –explica Willy en la introducción de su obra- son palabras o frases que se leen igual de derecha a izquierda que en sentido habitual. En este libro, el autor también construye frasindromas (versos que pueden leerse de atrás hacia adelante, tomando la frase como unidad) y palabrindromas (frases palindrómicas que se pueden leer al revés, tomando como unidad mínima, no la letra, sino la palabra); también podemos encontrar palíndromas en otros idiomas.

En su prólogo, J. J. Arreola llama a los palindromas “magia pura”, “juegos de prestidigitación intelectual”. Dice entre otras cosas: “el palindroma obliga a unas condensaciones, a suprimir partículas a veces, hacer que sea un lenguaje mucho muy condensado, muy estricto, y eso le da al palíndroma una especie de aire, de sentencia, de axioma, sobre todo de verdad categórica, aunque sea esa verdad categórica un disparate o un chiste, porque algo que me sorprende y no sé hasta qué punto, dentro de mí mismo, pueda aceptar el giro increíblemente picaresco que ha dado Wily de Winter a tantos de sus palindromas.”

Arreola asegura que la obra palindromática del ajedrecista tiene mucho de filosofía, “Tiene también mucho de psicología y tiene sentimiento, humor constante, casi siempre, y de pronto aparece el dramatismo, porque también hay palíndromas que son amenazantes. Palindromas que nos dan miedo, que nos atemorizan y que aluden a situaciones tan graves, como las misteriosas enfermedades que se propalan de manera no menos misteriosa.”

Bueno, ya sin más choros, aquí van algunos de los palindromas con la picardía de Willy de Winter:


Desalívate la teta, Leta… Vi la sed

Y tápate tu teta, Paty

Seno por poco propones…

Yo, Herculano, lucro poco… Por culona lucré hoy

Ana, su seno pone Susana

¿Es racha “gay” agacharse?

Ano mame, mamona
Ano mama la mamona
Anómala mama mona
Ano. Mámamelo. Olé, mama mona

Si semen sacas, Némesis
Si se matricula a lucir Támesis
Ama calamar. Irá mal a la cama
Amada… cierro, no, gonorreica dama

Oigo con amor. Ese romano no cogió
Oigo cómo cogió
Oí. Decayó tío. Claro, más amor al coito. Ya cedió

Oíd, ojete. Para ser dama tu puta madre, sarape te jodió

Lamo, Luc, culo mal
Lamió culo Luc. Oí mal
La ruta nada natural
La mona usará sus ojos. Usará su ano mal

Ada, mame. ¿Cogiste, Betsi? Gocé mamada
A Dafne la ruta natural enfada

Allá saca Leda a tu puta de la casilla
Allí va ramera. Haré maravilla
Allí te toco tu tetilla
Allí da la ladilla

No lucro pene por culón
No chiche, chichón
No, Zepeda dé pezón
No mame, mamón


Poesía escatológica


Gonzalo Martré es autor de las novelas satíricas Safari en la Zona Rosa (1973), Jet Set (1973), Coprofernalia (1973), Los símbolos transparentes (1978), El Pornócrata (1978), Apenas seda azul (1988), El cadáver errante (1993) y El Címbalo de Oro (2001). Pero además de novelas ha escrito cuentos, ensayos, crónicas, etc. Aquí puede leerse su cuento de ciencia ficción "Cuando la basura nos tape". Fue presidente de la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía (AMCyF) de 1996 a 1998.

A finales de 1997 se me ocurrió que yo podía escribir cuentos de ciencia ficción, así que al año siguiente me uní al taller de creación literaria de la AMCyF.

Gonzalo Martré encabezó el taller por un tiempo. Entonces quienes participabamos en éste nos involucramos en un proyecto: escribir cuentos sobre la derecha y su posible llegada al poder (era 1998), Héctor "el chino" Chavarría también participaría.

Mi historia la titulé "¡Ya nada nos detiene!" En mi texto, 74 años después de que el Partido de Acción Neooscurantista llega al poder los condones quedan prohibidos, así, sólo es posible conseguirlos en el mercado negro: "Tan sólo este año se decomisaron del mercado negro un millón de condones y se logró el arresto de uno de los cabecillas de la venta clandestina de dichos adminículos."

El protagonista de la segunda parte es, precisamente, un hombre que transporta los condones de la fábrica clandestina a la nave-taxi que los lleva a la Luna (no recuerdo qué me fumé). En esta historia también aparece ¡Superbarrio!:

"Tanto en la Tierra como en las colonias Selenitas la gente prefería los condones mexicanos por su alta calidad, además de ser fácilmente reconocibles por tener impresa la ya vieja y mítica imagen de Superbarrio acompañado de la Mujer Maravilla en su heróica lucha contra el VIH, una lucha en la que estos superhéroes llevaban muchas batallas perdidas pero no la guerra. Los supervillanos del Partido de Acción Neooscurantista no se saldrían con la suya, seguramente al final quedarían hechos papilla."

La "vieja y mítica imagen" a la que me refería. Foto de Héctor Julián Coronado Cervantes y que publicó en su blog libre pensar


Pero Superbarrio no sólo es mencionado por aquella imagen, el rechoncho personaje aparece en la tercera y última parte (se supone que es 12 de junio del 2087), se improvisa un ring en una colonia lunar y se enfrenta a luchadores que representan a la doble moral, la ignorancia y la mojigatería.

Incluí a Superbarrio porque estaba influído por un libro que acababa de leer: Todos somos Superbarrio de Mauricio-José Schwarz (de hecho Ya nada nos detiene es el título de un documento de la Asamblea de Barrios).

Cuando comencé a garabatear cuentos de ciencia ficción mi ortografía era pésima. H. Pascal me preguntaba la razón por la que yo nunca usaba acentos. Martré también me llegó a comentar que tuviera mucho cuidado con mi ortografía. Recuerdo estas anécdotas no sin sonrojarme, pero también con sentido del humor. De hecho, conservo ¡Ya nada nos detiene! con las correcciones -con tinta roja- de Gonzalo Martré.

Mi texto corregido por Martré


Traje esto a colación porque quiero recomendar la poesía escatológica que puede leerse en el blog de Martré: El club de los satíricos.

He aquí algunos ejemplos:

Los escritores de baño
son poetas de ocasión
que buscan en la mierda
su fuente de inspiración

En este triste cagadero
busco en vano el papel
con los tres ojos abiertos
y no puedo dar con él

Cagar da gusto,
oler da pena,
no seas cabrón
y jala de la cadena

Si tú te sientes pintor
y tus dedos son pinceles
píntale el culo a tu madre
y no pintes las paredes

El pedo es un suspiro
que brota del corazón
y sale por el culo
sólo por equivocación

Qué triste es amar
sin haber sido amado
pero es más triste cagar
sin haber almorzado

Cuando la suerte se empeña
en chingar al desgraciado
por más que se limpie el culo
siempre le queda cagado

A la orilla de la mar
yo me fui a cagar;
le pedí a Manuel
que me trajera papel.
Pero el muy cabrón
me trajo cartón,
y si no me fijo
el culo me lijo

Frente a este frío muro
labrado en piedra
lloraba mi triste culo
lágrimas de mierda

Lo dijo Sócrates
lo afirmó Platón
la última gota
siempre queda
en el pantalón

Aquí se murió una verga
y su alma anda penando.
Tengan cuidado, culeras,
no las vaya a coger cagando

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada