sábado, 2 de abril de 2011

Análisis de fotografías de OVNIs

Luis Ruiz Noguez

En la actualidad se cuenta con técnicas en las que está involucrado el uso de computadoras. Este sistema se inició con el objeto de realzar las fotografías de rayos X para propósitos de control de calidad, y mejorar las fotografías enviadas por las sondas espaciales. Entre los pioneros se encuentran varios científicos dedicados a la fotogrametría: el Dr. Robert Nathan, del Jet Propulsion Laboratory (JPL) en Pasadena California. El Dr. Nathan ideó el procesamiento de imágenes en la década de los 60’s y lo mejoró durante los siguientes 20 años. El Dr. Eric Eliason, quien durante ocho años fue investigador de computadoras en el US Geological Survey, de Flagstaff, Arizona, desarrollando software de procesado de imágenes para que los astrogeólogos pudiesen analizar las fotografías de los planetas radiadas desde el espacio. Se pasó dos años revelando el intricado mapa de radar de las nubes que cubren Venus, conseguido por el Pioneer 10, y más tarde aplicó su software en el procesado de las fotografías espaciales radiadas por el Viking y por el Voyager, filtrándolas, ajustando el contraste, y llevando a cabo otras técnicas de realce de imágenes. El Dr. Michael Manlin, de la Universidad Estatal de Arizona, en Tempe, en las afueras de Phoenix, Profesor del Departamento de Geología. Su tesis doctoral trataba del procesado de imágenes y el análisis de las imágenes tomadas por los aparatos espaciales de Marte.

En 1974 Fred Adrian y William Spaulding de la organización OVNI llamada Ground Saucer Watch Inc., fueron los primeros ufólogos en tratar de aplicar el análisis de computadora a las fotografías OVNI.

Hoy en día el abaratamiento del hardware y software ha provocado una revolución en un sector que hasta hace poco tiempo guardaba más relación con la artesanía: el retoque fotográfico. Han aparecido dispositivos cada vez más potentes con los que el trabajo es cada vez más rápido. Lo que antes costaba mucho y que era sólo asequible a unos cuantos está ahora al alcance de todo aquel que cuente con una computadora. Por muchos años el programa Photoshop, de la compañía Adobe, ha sido uno de los más populares para el diseño, fotocomposición y retoque de imágenes por computadora. En un principio estuvo disponible únicamente para la plataforma Macintosh, pero actualmente se cuenta con versiones para PC. Los programas alternativos son el Corel Photopaint, Aldus PhotoStyler y otros.


ANÁLISIS COMPUTARIZADO

Pero, ¿en qué consiste el análisis por computadora de una fotografía OVNI? Los programas contienen una serie de aplicaciones (conocidas como filtros), que sirven para mejorar las imágenes fotográficas. No todas estas aplicaciones se pueden utilizar en el análisis de fotografías OVNI. Los filtros útiles en el campo de la ufología son:

“Realce Digital de la Imagen o Digitalización”. La fotografía es dividida en 245.000 diminutos cuadrados llamados “pixeles” (pictures elements, elementos de la fotografía). La fotografía original se puede realzar artificialmente por manipulación con la computadora de cada uno de los valores blanco-a-negro de los pixeles individuales, para realzar los detalles ocultos. Un estudio de los pixeles individuales a lo largo de los bordes del objeto en la foto sirve como medida de la distancia del objeto a la cámara, y mientras más alejado está, la atmósfera distorsiona más los bordes de la imagen. A mayor distancia mayor distorsión de los bordes. Entonces, la distancia y el tamaño pueden reportarse calibrando la foto con los objetos que se encuentren en la misma como referencia si se conoce su distancia. Los diversos modos de digitalización añaden claridad y resolución a la imagen con relación a la original, y por lo mismo, aclaran las zonas oscuras, ponen de relieve las sombras, las partes bien definidas sobre la película y acentúan el contraste general de la película. Esta técnica pone de relieve los detalles de cada imagen, a fin de permitir medidas precisas sobre el tamaño, altura, anchura, posición, etc. La digitalización se realiza sobre el video-micrómetro, que mide las dimensiones con un margen de error de una milésima de pulgada. La descomposición de la imagen, calculada teniendo en cuenta los puntos de referencia, sin tomar en cuenta las declaraciones del testigo, revela el tamaño del objeto.

Otro filtro es el denominado “Buscar bordes”, que se encarga de destacar los contornos existentes en la imagen o selección activa con líneas blancas o de tonos intermedios, dependiendo la tonalidad de los pixeles adyacentes al contorno en cuestión.

“Realce de contornos”, destaca las zonas más contrastadas del contorno de la imagen, para poder ver los detalles y conocer el estado de la superficie (fotográfica). Al realzar los contorno se consigue suavizar algunos de los reflejos de la luz. Al suprimir los reflejos y las facetas de la luz, este contorneado detalla también la superficie de los objetos. Esto permite a los técnicos observar los detalles de la superficie. El realce de contornos aumenta la definición de la imagen elevando el contraste de los pixeles que integran la imagen. Los bordes o contornos de la imagen se realzan artificialmente para revelar detalles y estructuras no visibles a simple vista en la fotografía original. Si un OVNI es realmente un modelo sostenido por un hilo, este proceso revelará el hilo. La resolución de este filtro puede captar un hilo de 0.2 milímetros de diámetro colocado a 3 metros del objetivo de la cámara.

“Separación de los colores”, técnica colorimétrica que permite comprobar en cada fotografía su verdadero valor de gris (densidad), que se combina continuamente en densidad (nivel) y en espacio (zona). Esta técnica proporciona al fotógrafo analista datos sólidos sobre la fuente luminosa, su dirección con relación al tema fotografiado y la densidad real de la imagen. Se trata de un densitómetro digital, que puede determinar los verdaderos valores de reflectancia. Áreas con diferentes densidades de imagen se mapean con diferentes colores artificiales. Esto proporciona una gran información sobre la forma exacta, la relación del verdadero tamaño de los objetos distantes, y la reflectividad, la cual se puede comparar con la reflectividad de los objetos conocidos. La separación de colores presenta bajo fuerte contraste las densidades oscuras, grises, claras, de las superficies. Un fuerte engrosamiento de una parte de la imagen revela, bajo contrastes extremos, los granos de la emulsión.

“Análisis de distorsión de los pixeles”; el análisis de los pixeles (celda-imagen) se utiliza para evaluar la distancia aproximada de la imagen a la cámara o al testigo. Un programa especial subraya los contornos de la imagen; luego, esos mismos contornos (zonas) se aumentan y se miden los distintos cuadrados de los pixeles para verificar su rectilinealidad o la falta de ésta. La regla general en materia de distancias, medidas a partir de los datos de los pixeles es que si los pixeles son rectilíneos, la imagen está cerca; si son ondulados, el objeto fotografiado está a la distancia. Hay que recordar que la distorsión de los bordes de la imagen (y no de los pixeles), proviene del astigmatismo del objetivo. Los fabricantes de objetivos de calidad corrigen desde hace ya mucho tiempo este astigmatismo, componiendo diversos sistemas de lentillas astigmáticas, cuyos datos de amoldamiento de las curvaturas cóncavas y convexas constituyen sus secretos.

“Cursor de corte”. Se trata de un “cuchillo electrónico” en la forma de una línea vertical que muestra, en perfil, qué tan profunda es la forma de la imagen.

“Relieve”. Con este filtro se consigue dotar de relieve a la imagen. Para el caso del Aldus PhotoStyler, el cuadro de diálogo de muestra múltiple cuenta con las opciones “Estucar”, “Origen de la luz” y “Profundidad” para establecer, respectivamente, el color de la superficie, la dirección de proyección de la sombra de la imagen y la profundidad (en pixeles) del relieve simulado.


LOS UFÓLOGOS MEXICANOS QUE ANALIZAN FOTOGRAFÍAS OVNI

En México existen, por lo menos, tres grupos de investigadores que hacen análisis de fotografías OVNI. Por una parte está el Subcomité OVNI de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE), representado por quien esto escribe, que hace análisis fotográfico convencional y, ocasionalmente, ayudado por el uso de algunos programas de cómputo, análisis digital de fotografías OVNI. Está también el Lic. Víctor Quezada, antiguo colaborador del Grupo Sol, una escuelita de computación. Finalmente está el autonombrado físico matemático Mario Torres, actual director de la revista Contacto OVNI.

Quezada se dio a conocer gracias a los trabajos que realizó para Jaime Maussán. En particular los análisis de las fotografías de Billy Meier, Carlos Díaz y Metepec. Entre las técnicas usadas por Víctor estaba la Solarización. Con este efecto afirmaba ser capaz de determinar si una fotografía OVNI era auténtica o falsa. Sin embargo, esta técnica genera un efecto puramente artístico. La solarización es un efecto fotográfico debido a Man Ray y puede simularse fácilmente por medio de una computadora. Consiste en el cambio aleatorio de los colores de una fotografía para darle un efecto caleidoscópico. Man Ray lo hacía en el laboratorio por medio de algunos trucos de revelado. Su uso, repito, es puramente artístico y no proporciona información alguna sobre la fotografía. ¿Qué objeto tendría usar la solarización en el análisis de fotografías OVNI? Ninguno. En cuanto a Torres, al igual que Quezada hace solarizaciónes, pero no sólo eso. Sus análisis van más allá...



Lo he visto analizando fotografías escaneadas de una impresión en papel. Es decir, trabaja sobre especimenes de, por lo menos, tercera generación. Pero eso no es todo. Ha analizado fotografías obtenidas de portadas de revistas OVNI. Aquí tenemos impresiones de papel bond de quién sabe qué generación, de muy mala calidad, analizando tintas de tipografía u offset que dudo mucho puedan proporcionar alguna información sobre la veracidad de la fotografía. Lo mejor sería tener la película original, realizar una investigación in situ, con la misma cámara, tipo de película, condiciones de luz y fotógrafo. Sin una información muy detallada acerca de los originales, casi no es posible afirmar nada. Una fotografía que ha sido procesada varias veces, que se ha positivado, sacado negativos y vuelto a sacar copias, una y otra vez, pierde mucha información. Un original de tercera o cuarta generación de una maqueta suspendida en un hilo puede pasar limpiamente por las computadoras de procesamiento de imágenes sin que aparezca el hilo. No sólo es necesario contar con los originales, o cuando mucho la tercera generación de la fotografía, sino que también es necesario contar con un buen equipo de cómputo y programas adecuados de manipulación de imágenes digitales.

Para obtener imágenes muy definidas en pantalla, por ejemplo, es necesario incrementar el número de pixeles examinados, es decir, la resolución del escáner. La pantalla es una matriz de puntos, normalmente de 640 por 480, en la que en cada punto se almacena información. Es sobre esa información sobre la que trabaja el programa de análisis. Si la información original que suministramos es pobre o deficiente, nuestros análisis también lo serán.

En toda su vida de analista de fotografías OVNI, Mario no ha cambiado una sola coma en el texto de sus análisis. Usted podría cambiar las fotografías que presenta Mario y en su lugar poner una calcomanía de Mickey Mouse, una foto de la playmate del año, la fotografía de un anuncio de cigarros o la portada del Excélsior y el texto seguiría siendo el mismo. O una de dos, todos esos modelos (Mickey, la playmate, el anuncio de cigarros, las ocho columnas y los OVNIs) poseen un mismo valor para el PhotoStyler o el paquete de cómputo en cuestión, o Mario, además de no tener la habilidad para poder redactar unas cuantas líneas, sabe poco de manipulación digital de imágenes.



ANÁLISIS DE LOS ANÁLISIS UFOLÓGICOS

En todos estos años, Mario ha “analizado” diversas fotografías de OVNIs. Veamos cuáles han sido sus resultados.

En los pinitos de Mario (Contacto OVNI, CO No. 1), no se da ni el nombre de la técnica utilizada (Solarización con diferentes grados de ampliación), y se afirma que “el granulo de la foto corresponde exactamente con la luz solar” (?). Cualquiera que sepa algo de fotografía y de computación se dará cuenta de que esto es una tontería. Lo que ahí aparece no son los granos de la película sino los pixeles en que fue descompuesta.



A partir del No. 2 comienza a mencionar la Solarización y la Termocromatografía (sic). Afirma que esto último son “gráficas de temperatura basadas en el color”. En este caso se trata de la famosa fotografía Arranda, una maqueta lanzada al aire según el propio fotógrafo. Cuando le comenté esto último, Mario dijo que sus análisis “no siempre son exactos”.

En el No. 3 afirma que la zona oscura de la derecha del OVNI es “un remolino causado por una turbulencia” (se refiere al polvo “levantado por el despegue del OVNI”). Pero más adelante indica que utilizando otro filtro ya no se ve la turbulencia, “porque sólo los objetos sólidos son delineados en su contorno con este efecto”. Luego entonces, y según Mario, el polvo no es un objeto sólido.

En el No. 4 aparecen el Realce, la Termocromatografía, la Solarización y los Niveles de Energía. Según Mario con el primero se puede determinar el volumen de los objetos; el segundo está relacionado con la temperatura; el tercero indica si los objetos irradian energía; y el último da, nuevamente la temperatura y los niveles de energía. Es necesario que el lector mantenga en mente estos conceptos que serán analizados más adelante.

En los Nos. 5 y 6 se realizan los mismos “análisis”, sólo que el realce del No. 6 es más bien una solarización. La termocromatografía, según Mario, muestra “diferencias de grafías (histogramas) de diferentes regiones de color desprendido por la reflexión e interferencia de la luz solar”. En ese mismo número Mario escribe varias de las tonterías pseudocientíficas ya comunes en él y que demuestran que no es ningún físico matemático como se autonombra. Dice que determinado objeto (un globo sonda) “no refleja la luz porque su índice de refracción es mínimo”. Afirma que ese objeto es de “neofreno (hule látex)”, y que de acuerdo con el realce y solarización “no presenta volumen”. La reflexión no es lo mismo que la refracción y el globo ¡claro que presenta volumen!; no hay más que ver la foto del mismo. Si sus técnicas de análisis le dicen que un globo sonda no presenta volumen hay que revisar esas técnicas, o mejor aún, al analista. A ese mismo analista le dejamos de tarea que revise lo de neofreno.

En este mismo análisis los “niveles de energía” cambian su uso. Ahora sirven para detectar “calor, radiación y refracción”. ¡Sí, leyó usted bien! Conceptos tan diferentes se pueden medir con esa asombrosa técnica. Además, en esos números hace su aparición la Espectrocromatografía que, según Mario, consiste en amplificar hasta 1.200 veces la fotografía. ¡Qué se obtiene de esta ampliación? No me lo van a creer: “las diferentes regiones de color que desprende el objeto”. Si ustedes quieren saber de qué color son los globos de sus hijos lo único que tienen que hacer es fotografiarlos, escanearlos, espectrocromatografiarlos y ampliarlos 1.200 veces; ¡sencillo!


DE TEOREMAS, CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS Y OTRAS CHÁCHARAS

El No. 7 es realmente divertido. Por principio de cuentas hace su aparición el Departamento de Análisis por Computadora del Fenómeno OVNI (DACFO), que a pesar de su nombre tan rimbombante se trata del propio Mario, su computadora y su programa de análisis.



Luego, en dos páginas, cara a cara, se realizan varios análisis que muestran, evidentemente, que el analista no sabe de lo que habla ni da pie con bola. Primero, a la izquierda (el OVNI) se realza y solariza; a la derecha (la Luna) sólo se realza. El lector puede ver que realmente se aplicó la misma técnica, sólo que la imagen del OVNI se ve más “granular” (por decirlo de alguna manera), pero se debe a que el original, o la imagen de partida, también es granular. El realce y la solarización, en el caso del OVNI, fue para (¡agárrase!): “someterlo a varios estudios tanto matemáticos como físicos para determinar su forma utilizando teoremas de las propiedades de las cargas eléctricas y de los campos electromagnéticos”. En este caso el realce de la Luna (¡afortunadamente!), muestra que sí tiene volumen. Pero en el caso de la Luna, en lugar de hacer un solo análisis de realce-solarización, se hacen dos: realce y solarización. Finalmente se dice que la termocromatografía y la espectrocromatografía sirven para lo mismo: para proporcionar la temperatura del cuerpo que aparece en la gráfica.



En CO No. 9 nos enteramos que la técnica de realce-solarización también sirve para determinar las características aerodinámicas de los OVNIs. Esta técnica ha demostrado ser polifacética. Mientras que con la espectrocromatografía podemos saber que el “índice de refracción y de incidencia (?)... corresponde propiamente al de un metal”.

A partir del No. 10 el texto de las fotos es el mismo que aparecerá hasta el No. 27. Aquí Mario utilizó algún diccionario o un libro de física elemental del que extrajo varios párrafos sin relación y los acopló en una extraña mezcolanza: “La presencia de niveles de energía discretos sugiere la existencia de una conexión con las líneas espectrales. El espectro (en el sentido estricto de la palabra) se denomina frecuentemente a las bandas de siete colores que se obtienen como resultado de descomponer la luz por medio de un prisma (u otro instrumento) en función de la longitud de ondas. Y las líneas espectrales son la potencia de radiación que tiene magnitudes considerables entre los límites muy estrechos próximos a algunas longitudes determinadas de las ondas, y para las demás longitudes de onda se aproxima a cero”. “Por lo tanto consideramos, provisionalmente, que cuando un electrón en estado excitado cae en un estado inferior, la energía perdida se emite en forma de fotón de luz.” Aquí hay varias cosas que son correctas en esencia, pero como se ha dicho, no guardan relación entre sí, por lo que el resultado es ilegible. Si Mario es, como él afirma, un físico, le exijo que se explique.

Vayamos al No. 12. Todo sigue igual, pero lo resaltable aquí es que se hace un análisis sobre una fotografía que apareció en la portada de una revista ufológica americana. Es decir, el objeto de estudio es de, por lo menos, quinta generación: negativo original, impresión en papel, fotografía para el cromalín, impresión en offset y escaneado digital. Un análisis sobre este tipo de “original” es ociosos, ridículo y no tiene ninguna validez.




NO HAY PEOR SORDO QUE EL QUE NO QUIERE OÍR

En CO No. 13 aparece una nueva definición de espectrocromatografía. Se escribe: “Los espectros de emisión de la fuente de las fuentes de luz que desprende el objeto cuyas bandas interiores están rodeadas por las capas de vapor más frías, se observan como estrechas líneas de absorción. Estas líneas se deben a la absorción de la luz por los vapores que se hallan en las capas exteriores.” Nuevamente aquí Mario hizo uso de algún otro texto. En realidad el párrafo parece que se está refiriendo al espectro de absorción del Sol (o de alguna otra estrella). No hay nada sobresaliente hasta CO No. 18 en donde aparece una fotografía de supuestos OVNIs en las faldas del volcán Popocatépetl. Las fotografías fueron tomadas entre las 7:30 y 8:00 P.M. de los días 26, 27 y 28 de enero de 1996. Esos días, a esa hora y en ese lugar el Sol ya se había ocultado hacía 30 minutos. Sin embargo, el realce-solarización de Mario indica que el Sol ilumina la superficie de los objetos y les proporciona una sombra en la parte inferior. Continuamos hasta CO No. 21.

En diversas ocasiones le dije a Mario que un análisis por computadora no puede detectar la presencia de campos electromagnéticos en una fotografía, como lo afirmaba Víctor Quezada. Es más, le indiqué un experimento fácil de realizar para comprobarlo. Por lo tanto, Mario estaba enterado de lo anterior. Sin embargo, en ese número Mario se saca de la manga una “nueva técnica de análisis”. Se trata de la “Imagen de Ionización y Campos Electromagnéticos”, a la cual define como: “Los análisis nos muestran que los campos electromagnéticos y eléctricos sí pueden ser estudiados a través de la computadora, porque aunque no vemos el fenómeno original, podemos apreciar los efectos que produce”. Con esta definición, de alguna manera, me estaba contestando y diciendo que yo estaba equivocado y que él sí podía detectar esos campos electromagnéticos con su programa de cómputo. Más adelante daré mi réplica y desafío para Mario, Quezada y cuanto ufólogo analista afirme semejante tontería.



En CO No. 23, Mario nos da otra muestra de sus nulos conocimientos en física. Escribe: “... tampoco un cuerpo arrojado ya que se alcanzaría a distinguir la disminución en altura y velocidad desde que se arrojó; en cambio, en las tres fotos el objeto conserva siempre la misma fuerza”. El objeto que aparece en las fotografías, en realidad, es una pequeña maqueta sostenida de un hilo. Se trata del mismo objeto que aparece en la secuencia de CO No. 26. Al estar sostenida por un hilo es lógico que mantenga la misma altura (perdón, fuerza).






LA CÓMICA Y TRISTE HISTORIA DE UN FRAUDE UFOLÓGICO

Los números 23, 24, 25, 26 y 27 son el ejemplo de un fraude ufológico. En esas revistas podemos ver cinco diferentes secuencias fotográficas, empero los relatos son los mismos. La probabilidad de que cinco diferentes testigos, en diferentes lugares y tiempos vieran y escribieran un mismo relato es prácticamente cero. Aquí el analista está engañando a sus lectores de una manera muy burda puesto que no se molestó ni siquiera en saltear los textos en número no sucesivos; escribe el mismo texto en cinco números consecutivos.

Veamos CO No. 24 y separemos los párrafos con letras mayúsculas (A, B...) a fin de compararlos posteriormente:

A) “Estando en las proximidades del cerro, pudimos notar que un extraño objeto se estaba desplazando a poca altura y que su movimiento era un poco lento, notando al principio que éste no producía ningún ruido, hasta el momento de acercarse más, se escuchaba un leve sonido como si fuera un transformador de luz. De inmediato tomamos fotografías en el instante que estaba aproximándose.”

B) “Por un instante una sensación de tranquilidad, de alegría y de entusiasmo se apoderó de nosotros, ya que al principio, nadie podía hablar y únicamente contemplábamos lo que sucedía; no creíamos lo que estábamos mirando, pues se hacía imposible de creer.”

C) “El tiempo era propicio para hacer la observación cuando sucedió este avistamiento –que al principio se consideraba como algo muy extraño-; algunos de nuestros integrantes mostraban escepticismo, pensando que era una simple ilusión óptica, que se trataba de un simple reflejo o de un gran globo. El tiempo corría y pronto se dieron cuenta que este extraño objeto se identificaba más y se hacía más claro.”

D) “¡Es un OVNI!, gritaron, sin poder aceptar lo que estaban viendo.”


E) “El objeto se localizaba a una altura de 60 a 80 metros, su brillo fue lo que nos llamó la atención e hizo que volteáramos, era un día claro y la visibilidad era buena para poder observar con detalle lo que se encontraba allí.”

F) “El objeto se movía despacio, pero con una velocidad que iba en aumento al alejarse, hasta que por fin, salió disparado y se perdió a la distancia.”

G) “El joven Remo Straus, de 25 años de edad, nos da sus conclusiones:

H) “1.- El objeto era de apariencia metálica”. “2.- Medía alrededor de 8 a 10 metros de diámetro aproximadamente.”


I) “3.- Sus movimientos eran irregulares, al principio y después, con una trayectoria definida, pero con una estabilidad externa “como si fuera en el mar”. Sin ir más allá, esto puede deberse al electromagnetismo que probablemente poseen los OVNIs, e interactúa con la fuerza de gravedad de la Tierra.”

J) “4.- En definitiva, no podría tratarse de algún medio de transporte conocido en la Tierra.”

K) “Después de relatarnos su historia el joven Remo nos dice:

L) “Tuve suerte de haber fotografiado el objeto. Anteriormente ya había tenido otros
avistamientos, pero nunca había podido fotografiarlos; de ahora en adelante voy a tener mi cámara siempre lista y estaré observando al cielo. Sólo por si acaso.”

Los párrafos F al L, íntegros y sin cambiar una sola coma, aparecen en otro informe relatado en CO No. 23. En un caso la fotografía fue tomada en el Cerro de la Estrella y en otro en Coacalco. En Baja California fue tomada otra fotografía el 21 de marzo de 1993. El reporte de la misma aparece en CO No. 25:


M) “... el sonido que produce es similar al de un panal de abejas y en su movimiento, nos dimos cuenta que no era hecho por una nave terrestre (se quedó inmóvil por varios segundos en el mismo sitio); ahí mismo me comentaron varias personas que viven cerca, que ya habían reportado varios días antes, luces que entraban y salían de esta laguna.”


N) “Era sorprendente el color particular y la luz intensa que desprendían estos objetos; al principio no les creímos, pero posteriormente nos dimos cuenta que efectivamente estaban teniendo un avistameinto de un Objeto Volador No Identificado.” Aquí se repiten los párrafos A, B, C, E, H, I y J.

En CO No. 26 volvemos a encontrarnos con el OVNI aparecido en CO No. 23, pero esta vez el testigo es “anónimo”, y la fotografía fue tomada el 21 de julio de 1996 en Ecatepec. El texto dice:

Ñ) “... observó un extraño objeto que se deslizaba lentamente. Salió de repente y según su movimiento, nos dimos cuenta que no era una nave terrestre.” Se repiten los párrafos Ñ, A, C, E, H, I y J. Luego continúa:

O) “4.- Su forma alargada tipo ovoide.”

P) “5.- Después de un instante desapareció con gran rapidez en dirección al Distrito Federal.”

El colmo del cinismo es el caso presentado en CO No. 27. Aquí se analiza parte de un video tomado en Rusia en octubre de 1995. Sin embargo los testigos rusos escriben exactamente los párrafos O, Ñ, una mezcla-resumen de los párrafos A y C y luego el párrafo A completo, continuando con I, J, P y Q (modificada para que no aparezca el DF).





Mario Torres Luján concluye su trabajo en el No. 34, en un artículo en el que hace el recuento de su experiencia. De ese artículo rescatamos algunos párrafos, para divertimento de nuestros lectores y para que el propio Mario lea en un diccionario la verdadera definición de sus neologismos por él inventados. Copiamos íntegramente y sin corregir el peculiar estilo del “físico”:

“México es el primer país que realiza estos estudios tan profesionales, las nuevas terminologías serán conocidas en todo el mundo y son TERMOCROMATOGRAFÍA y ESPECTROCROMATOGRAFÍA, son términos fáciles de entender, ya que son compuestos de varios vocablos: TERMO = calor, CROMATO = cromalín o imagen en papel, GRAFIA = gráficas, por lo tanto quiere decir que son grafías de calor de una fotografía o imagen. “ESPECTRO = descomposición de la luz y por lo tanto quiere decir, son grafías de la intensidad de la luz de una foto o imagen”.

En este mismo artículo hay una reflexión del propio Mario que es tal vez en lo único que estamos de acuerdo con él: “La falta de seriedad del tema y de los seudoinvestigadores han venido desvirtuando el fenómeno; su falta de preparación ha logrado confundir más a la gente... Hay que tener cuidado de no confundir lo bueno y lo malo, porque “no todo lo que brilla en el cielo es OVNI” y es que muchas personas han querido lucrar con este fenómenos, haciendo sus propias fotos y videos trucados, montaje, maquetas y sobreexposición, así como utilizan tecnología (computadoras y equipo de fotografías) para hacer trucos y fraudes; hay que tener cuidado de conocer verdaderamente cómo lo hacen.”



Para concluir nuestro trabajo lanzamos nuestro experimento-desafío. Los ufólogos analistas de fotos OVNI afirman que pueden detectar campos electromagnéticos en las mismas. Yo no creo semejante tontería ya que ninguna fotografía que haya tenido en mis manos ha sido capaz de alterar una brújula. Desafío a esos ufólogos a que lo demuestren. El experimento consistirá en tomar todo un rollo de 36 exposiciones a un simple cable conectado a una lámpara. En un sobre aparte se anotará, para cada una de esas 36 fotografías, si la lámpara estaba encendida o apagada. Los analistas deben ser capaces de indicar, sin asomo de dudas, en qué fotografías hay campos electromagnéticos y en cuáles no. Por mi parte me comprometo a decir, sin asomo de dudas, sin utilizar computadoras en qué momento hay un campo electromagnético en dichos cables, tantas veces como lo indiquen los ufólogos. No importa cuanto empeño se tome en hacer una fotografía OVNI trucada puesto que un fotógrafo experto, y más si utiliza los diversos paquetes de computadora para análisis de fotos ya tan comunes en nuestros días, podrá detectar el engaño. Es más, aún las nuevas fotografías trucadas por computadora pueden ser descubiertas por estos mismos métodos.

2 comentarios:

  1. No soy experto analista, tan sólo soy un gran apasionado de este tema, pero puedo afirmar que detectar un campo electromagnético a partir de una foto es cosa difícil(o quien sabe,imposible). La única posible manera hacerlo (y eso, indirectamente) es sí el supuesto campo interactua, de forma visible, sobre la materia circundante al OVNI. Por ejemplo, si deja trazas de luz, humo o efectos de refracción.

    En todo caso, la mejor forma de detectar un campo es realizando un estudio, con instrumentos adecuados, en el sitio del avistamiento. A menos de que veamos de cerca un OVNI y de ñapa tengamos a la mano, tanto los instrumentos adecuados para detectar efectivamente la radiación, como el conocimiento para usarlos.

    En conclusión, mi opinión es que los análisis fotográficos sólo sirven para detectar si una foto es fraude o no.Y por supuesto, una foto trucada con medios digitales puede ser descubierta. Con un programa fácilmente asequible como Photoshop se puede hacer tal cosa.

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  2. Tengo una foto que tomé en Rosario, que hay un objeto raro arriba del obelisto, tomada en la finalización de dakar 2016, con un celular lg g3 , me gustaría saber quién puede analizarla
    saludos

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