martes, 5 de marzo de 2013

El cuento de Fray Manuel Antonio de Rivas ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición de la Nueva España

En Las patillas de Asimov publiqué dos entradas acerca de las "Sizigias y cuadraturas lunares" de Fray Manuel Antonio de Rivas (ver aquí y aquí). En su libro La literatura perseguida en la crisis de la ColoniaPablo González Casanova comenta la historia escrita por Antonio de Rivas y explica lo que los inquisidores pensaron al respecto. Veamos lo que escribió sobre esto último:

El espíritu moderno de su autor, la fantasía ilustrada del argumento, y en general lo inusitado de la imaginación, todo se confabula para inquietarlos (a los inquisidores). Se hallan frente a un hombre totalmente distinto a ellos y lo van a juzgar. Sus reacciones son muy curiosas. Si el cuento hubiera sido un discurso filosófico que afirmara tales o cuales verdades, no se hubieran detenido en emitir la condena. Pero la imaginación les tiende una trampa y no saben cómo escapar. No reconocen fácilmente el delito, ni pueden reducirlo a los cánones de las herejías. Sin embargo, se esfuerzan por cumplir su cometido y ante ellos se presentan varias posibilidades. O consideran el cuento como un simple ejercicio literario y declaran inocente a su autor, o reparan en los supuestos de la filosofía experimental que contiene y señalan que el autor es un filósofo ilustrado, digno de castigo. De estas posibilidades los inquisidores solamente recogen las dos primeras: nada dicen contra el espíritu moderno, nada sobre las críticas a la filosofía de la escuela, ni sobre los elogios a la física experimental, ni sobre el sentido copernicano de la carta, ni sobre la crítica a la Inquisición que hace el inventor cuando señala la amenaza de la hoguera. Los supuestos filosóficos de las fantasías se ocultan a los inquisidores; las bases reales que sirven para tramar el cuento, el uso de todas las posibilidades que presenta la nueva filosofía a la imaginación, todo eso les pasa desapercibido. Sólo reparan en la fantasía misma, para atacarla o defenderla con sus razonamientos bizantinos. 


Entonces quedan las dos posibilidades señaladas. Unos consideran la fantasía como mito, como creencia, como juicio asertorio. Otros consideran la fantasía como un apólogo, como un juego, como un juicio imaginativo. Los primeros se ponen a descubrir las heterodoxias del mito y de las creencias, y se van perdiendo en razonamientos infinitos, grotescos: el autor de la carta de la Luna, al hablar del materialista –dicen con la mayor seriedad- se separa del sentir universal de la Iglesia y del ofertorio de la Misa de Difuntos que no conocen más infierno que el del centro de la Tierra, y además, al suponer que el influjo de los astros pone a los moradores de Yucatán en necesidad inevitable de ejercer todos los vicios concebibles, acaba con el libre albedrío y se convierte en un hereje. Sentada la acusación, sigue la prueba con nuevos razonamientos. Los inquisidores observan que en la Sagrada Escritura se habla del infierno en singular y no en plural (Mortus est Dives et sepultus est in inferno); pero encuentran dos graves excepciones; en el Credo de la Fe y en el Símbolo de San Atanasio se dice: descendit ad infernos. Es necesario interpretar bien el texto; de otro modo el acusado resultaría inocente. Los inquisidores demuestran que se usa el plural porque su incluye al limbo y al purgatorio. Ya está dada la prueba y el autor condenado. Sin embargo es necesario ser cuidadoso y buscar otros textos; acumular pruebas. Pronto encuentran que en el apéndice sobre el artículo primero de la cuestión sesenta y nueve del suplemento del Angélico Doctor, Serafino Aporreta hace mención de aquellos enemigos de los dogmas católicos, que dan diversas mansiones a las almas separadas en tanto llega el día del juicio. Ahí está la cuestión. Entre esos enemigos se encuentran quienes han interpretado mal aquel pasaje de San Agustín que dice: aer caliginosus est quasi carcer daemonibus osque ad tempus judicis. Por una interpretación equivocada de las palabras del Santo, piensan estos enemigos que las almas de los condenados, semejantes a los demonios, serán encarceladas en el aire caliginoso ad tempus. Es el mismo error que comete el acusado, y ese error, afortunadamente, ha sido refutado y desvanecido por Santo Tomás, cuando explica que los demonios están encarcelados en el aire caliginoso del otro orbe, no porque allí habiten de asiento, como en lugar propio de pena, sino porque la Divina Providencia permite que salgan del infierno algunos demonios transeúntes, para ejercitar a los hombres en el sufrimiento y en la paciencia. Con este claro y erudito razonamiento nada queda sino declarar convicto de error al autor de la carta de la Luna. Pasan, pues, al segundo cargo, y declaran que en buena lógica escolástica es imposible afirmar que los cuerpos celestes –el Sol, la Luna, las estrellas y los demás astros de la esfera- hagan impresión alguna sobre el carácter de los habitantes de la Tierra, les produzcan vértigos o desvanecimientos de cabeza, los pongan en necesidad de darse a vicios torpes o de ejercer actos pecaminosos, pues ¿cómo imaginar que siendo el alma incorpórea por naturaleza, se pueda torcer a influjos del cuerpo?¿Cómo decir que siendo nobles las potencias del entendimiento y de la voluntad, activas y no pasivas, libres y no esclavas, vayan a estar expuestas a la necesidad y a la coacción? Decididamente el autor de la carta de la Luna es hereje; niega el libre albedrío y en sus afirmaciones contraría la esencia del alma humana. Han sido probados los cargos y el autor condenado. 


Viene la defensa. Es una defensa muy sabia, y también muy erudita. Tres hechos trata de probar: que la obra fantástica no está reñida con la fe y que los cargos sobre el infierno y el libre albedrío son infundados. El defensor obra con la misma probidad que los censores, y con espíritu todavía más minucioso. Pero en su argumentación se detiene con regocijo especial en la prueba de la fantasía, un acto que ha sido respaldado por todas las autoridades, incluyendo la Divina.
Es tan recomendable, tan antiguo y tan canonizado el uso de los apólogos –escribe- que se puede calificar como el primero, el que se encuentra no menos que en los libros canonizados por el Espíritu Divino, en el capítulo nueve del Libro de los Jueces, donde refiriéndose sucesos del año dos mil setecientos sesenta y nueve de la creación del mundo, y mil doscientos y treinta y cinco antes de la Encarnación del Divino Verbo, se introducen unos árboles inanimados, que tratan de la elección y acción de su rey, como hacían entonces varias naciones y gentes.


El defensor pasa a formular dos listas sobre los apólogos y sus autores, una tomada de los gentiles y otra de los cristianos. Con ellas espera anonadar a los enemigos de la fantasía. Entre Los gentiles cita como autores de apólogos a Fedro, Avieno, Meiato, Esopo, Orfeo, Pitágoras, Menandro, Apuleyom Hesiodo (a quien señala Quintiliano como creador del género); cita a Platón, Demóstenes, Macrobio, Horacio, Aulo Gelio y Cicesón. Añade que Aristóteles dio tanto valimiento a los apólogos que los puso en el número y clase de las Retóricas Demostraciones, y que Antonio sostuvo que los apólogos deleitan con vehemencia y persuaden con más valentía y eficacia; “deleitan porque con cierta graciosa y festiva imitación de las costumbres arrebatan el embeleso de los inocentes, y persuaden, porque dando a la verdad cierto bulto, la ponen como perceptible por los sentidos.” Todos esos autores y otros, cristianos y gentiles, siempre celebraron estas fantasías de griegos y romanos, que trataban de corregir los vicios y costumbres relajadas de los hombres, con esa especie de escritos agudos, eruditos, persuasivos, festivos y elegantes. En la Biblia y en la obra de los Padres de la Iglesia no faltan tampoco los apólogos, con lo que el género queda plenamente consagrado y es hasta digno de encomio. En el Libro IV del los Reyes, capítulo cuarto, versículo nono, se halla el apólogo del cardo y el cerdo; en el undécimo de Isaías, versículo sexto, se hallan los del lobo y el cordero, el tigre y el cabrito, el león y la oveja, el becerro y el oso; en el decimonono de Ezequiel, desde el versículo segundo hasta el noveno, el de la leona y sus hijuelos; en el capítulo veintitrés del mismo profeta, el de las rameras Oola y Oliva, y en el capítulo decimoséptimo, versículos tres y siete, el de las dos águilas de  extraordinaria magnitud; en el capítulo catorce, versículo doce de Isaías, el de Lucero o Lucifer; en el capítulo quinto de Zacarías, el del cántaro en que tenía la impiedad su silla. Por todas partes se encuentran apólogos y en todos los libros santos: en el Eclesiastés, en los Proverbios, en el Libro de Salomón, en los Evangelios de San Mateo, San Lucas, San Marcos y San Juan. Pero además, los santos padres de las dos iglesias, griega y latina, conocieron bien la utilidad de los apólogos e hicieron frecuente uso de ellos. Sinesio escribió en el Sermón Primero de la Providencia que los niños y los rudos deben ser instruidos por fábulas y apólogos. San Sirino escribió un prólogo a los apólogos morales, muchas veces citado por Dionisio Cartesiano; y San Agustín se empeñó en probar, en el Libro contra la mentira, que los apólogos que por cosas fingidas significan las verdaderas, no son mentiras. San Clemente Alejandrino se valió de los apólogos de Orfeo, Lino, Homero, Platón y Pitágoras, para corregir a sus compatriotas con las mismas armas que tenías; San Gregorio Nacianceno, en su Epístola Primera a Seleucio, concibió el elegante apólogo de las golondrinas y los cisnes y el del concilio entre ánsares y grullas, en que describe diferentes géneros de vida, y en el Tratado contra los adornos mujeriles, el de Pandora y Prometeo; San Ireneo se valió del apólogo del lapidario que redujo a imágenes de perro y zorra la efigie de cierto monarca, y también del apólogo del morrión del Orco o del Infierno, que hacía invisibles a los que lo llevaban sobre sus hombros; San Jerónimo, en el capítulo octavo de Ezequiel, repitió difusamente el apólogo de Adonis y lo explicó moralmente. En fin, usaron apólogos, San Basilio en el Examerón, San Epifanio en su Fisiólogo, Teodoceto en el Libro de la Providencia, San Ambrosio en el libro tercero de los Oficios, San Isidoro de Sevilla en el primero de las Etimologías, y Tertuliano en infinitas páginas de sus obras. 


Con esta copiosa lista de autoridades clásicas y cristianas, humanas y divinas, el defensor está seguro de haber probado el derecho a ejercitarse en la fantasía. ¿Quién después de esa lista imponente se atrevería a enjuiciar a los fantaseadores y a los imaginativos? Sin embargo, hay dos cargos más contra el acusado y es necesario también destruirlos. Con las pruebas acumuladas podría decir que esos dos cargos son infundados, puesto que se basan en hechos imaginarios y fantásticos, y no son juicios de realidad alguna; pero dejando a un lado este razonamiento, pasa a considerarlos como si fueran las más graves sentencias. Por lo que se refiere al infierno asegura que nada se sabe de su ubicación, porque “lo único que se nos dice y creemos es que el infierno está en un lugar oscuro y profundo a donde el modo de ir es descendiendo o cayendo”. Si el autor lo coloca en el Sol nada importa porque quien adopte el sistema copernicano sacará como consecuencia que quien va al empíreo asciende, sube o va a lo más alto, y quien va al Sol desde la Tierra va a lo profundo, desciende o baja. Con que, ¿dónde está la herejía? Al defensor, ya ni siquiera se le ocurre que el sistema copernicano sea una herejía.
Por lo que se refiere al influjo de los astros y del clima sobre los habitantes del mundo, recuerda aquellas palabras del Calímaco que San Pablo tenía por verdaderas: Cretenses semper mendaces, male bestie, ventres pigri; cita las razones que da Platón en Las Leyes sobre el espíritu de las naciones, y después afirma que sin la gracia de Jesucristo la dificultad o impotencia para lo bueno es en unos mayor y se manifiesta más que en otros, porque el clima, el temperamento, el aire que se respira, el agua que se bebe, los manjares que se comen, las gentes con quienes se trata y los objetos que se perciben, tienen cierto poder en nuestros sólidos y en nuestros humores y los ponen en un tono más desproporcionado para los vicios.
De este modo –añade- se ha notado que en cada nación o reino sobresalen ciertos vicios más que en otros, como en España la soberbia, en Francia la fraudulencia, en Italia la lujuria, en Holanda el desaliño y la libertad desenfrenada, en Inglaterra la turbulencia, en Suecia la superstición, en Alemania la prodigalidad, en Hungría la inconsistencia, en Polonia la ostentación, en Moscovia la mezquindad, y en las regiones y ciudades marítimas las costumbres más relajadas.



En esa forma cree haber probado que las expresiones consignadas no tienen cosa alguna contra la doctrina sana, ni merecen censura teológica; y que en la suposición de que se tratara de un apólogo, como lo demostraba ampliamente el texto, el autor bien podía haberse valido de la hipótesis del movimiento de la Tierra, y haberse burlado de la idea de Swiden de que el infierno se halla en el Sol. El fiscal queda más o menos convencido del argumento de la defensa, y ya ha ordenado que se suspenda el proceso, cuando llega a sus manos una carta del padre Rivas, fechada en el convento de San Francisco de Mérida, en la que se queja de las vejaciones a que lo han sometido sus hermanos, a pesar de estar amenazado de muerte y de tener a la sazón una edad septuagenaria: “Pido –dice- se me restituya mi fama a su antiguo esplendor y se termine el proceso...”
Han pasado muchos años, y en todos ellos se ha desarrollado una tragedia en el interior del convento, donde vivía un hombre moderno que poseía una nueva fantasía. Mientras tanto sus jueces se han entregado a una investigación minuciosa de sus pecados imaginativos, han hecho infinitos razonamientos en torno a su obra fantástica, y han acabado abandonando el proceso, por falta de pruebas sobre la culpabilidad del cuentista. De los demás delitos, se han ido desentendiendo y no les han preocupado ni las costumbres, ni las ideas del acusado. Ha sido su fantasía la que los ha atraído y los ha hipnotizado. En ella y sólo en ella han querido encontrar el delito. Únicamente después de mil esfuerzos y de mil tentativas por encontrarlo, se han dado por vencidos. ¿Qué es lo que ha ocurrido? ¿A qué se debe este prejuicio contra la fantasía? ¿Este interés primordial en lo fantástico?
Puede decirse que los inquisidores de la acusación y de la defensa, no han comprendido un ápice ni al autor ni la prueba del delito. En esta tragedia hay de por medio una infinita incomprensión para el hombre moderno, cuando se le acusa y cuando se le defiende. Los inquisidores se han fijado en la fantasía sin mirar sus supuestos. En todo caso lo que debían haber defendido o condenado eran esos supuestos, verdaderamente modernos, y seguramente heréticos para su ideología de inquisidores. Sobre esos supuestos que sí implicaban juicios de realidad y juicios anticristianos, el acusado había desarrollado toda una historia fantástica. Sobre esos supuestos que concebían el ser con una filosofía moderna el acusado había elaborado un no ser fantástico. Pero los inquisidores no sabían que al imaginar había la posibilidad de cambiar de supuestos. Estaban acostumbrados a manejar siempre las formas constituidas, y bajo esas formas lo juzgaban todo, incluso la imaginación. Así, habían reparado en la fantasía, porque la fantasía era una forma elaborada por los supuestos de la filosofía moderna; pero no habían reparado en estos supuestos para nada, ni durante la acusación, cuando habían confundido la fantasía profana con el mito, con la religión, con una fe heterodoxa; ni durante la defensa, cuando habían justificado el cuento porque los cuentos y apólogos habían merecido incluso la atención divina. La acusación había cometido un error lamentable: había cambiado los juicios imaginativos en juicios de realidad; la defensa había cometido otro error no menos lamentable; había defendido la fantasía y los apólogos, independientemente de sus supuestos ortodoxos o heterodoxos, cristianos y heréticos. Todo esto era producto de una incomprensión. Al hombre moderno se le juzgaba por los productos imaginativos de su filosofía, o se le defendía ignorando la existencia de esa filosofía.


Otros textos en este blog: Un estudio sobre las Syzigias y cuadraturas lunares, Syzigias y cuadraturas lunares y La Filosofía Natural en la Nueva España y las Syzigias y cuadraturas lunares. Sobre la física y la astronomía en la Nueva España: El Mercurio Volante, De la institucionalización de la Física en la Nueva España (sobre el texto que Juan Lucas de Lassaga y Velázquez Cárdenas de León enviaron a Carlos III), Periodismo científico en el siglo XVIII e Institucionalización de la Física en la Nueva España (sobre la investigación de María De la Paz Ramos Lara).

viernes, 1 de marzo de 2013

Grafología y morfopsicología en la investigación ovni

Dañel Muñiz 


¿Qué es ufología?, fue lo que hace tiempo me preguntó un amigo después de que yo usara el término. La pregunta -a estas alturas del partido- podría parecer ociosa. Pero le propongo al lector que se detenga a reflexionar al respecto. 

¿Qué se supone que hacen los ufólogos?, ¿en qué consiste su actividad?, ¿cuál es su meta? Hay ufólogos que hablan de "ufología de vanguardia", "ufología de avanzada", "ufología crítica", "ufología ingenua", "ufología seria", etc. Otros hablan del "fenómeno ovni-extraterrestre". Así que ya podemos imaginar la gran cantidad de respuestas distintas a nuestra pregunta del inicio.

Y a los ufólogos que nos digan que investigan, podemos preguntarles "¿qué se supone que investigas?"

Veamos algunas respuestas que he escuchado. La ufología consiste en:  coleccionar reportes de ovnis, investigar la presencia de extraterrestres en nuestro planeta, investigar ovnis, investigar reportes de ovnis, investigar ovnis con la finalidad de demostrar que hay extraterrestres en la Tierra o seres de otra dimensión o viajeros del tiempo, investigar reportes de ovnis para encontrar explicaciones prosaicas, promover la creencia en extraterrestres que visitan nuestro planeta...

Así, hay muchas ufologías y, por tanto, muchas formas de investigar lo que sea que investiguen. Lo importante es hacer ufología lo más seriamente posible, ya que la meta es convertir la investigación ovni en una ciencia. La ufología mexicana ha dado un paso en este sentido... 

Gerardo Alan Nieto Cid es "perito grafólogo certificado y analista del rostro". Aparece constantemente en programas de televisión, de ahí que algunos le llamen "el perito de las estrellas". Estudió "psicología del rostro" y "morfopsicología". Da conferencias, cursos y "grafoterapia".


La ufóloga Ana Luisa Cid se ayuda de la grafología para evaluar a los testigos de los reportes ufológicos. Le pide a los sujetos que dibujen y escriban (a mano) su experiencia, posteriormente su hijo Alan ("perito grafólogo certificado y analista del rostro") analiza los documentos. 


Así, además de los análisis a las fotografías y videos, se puede evaluar la personalidad, honestidad, credibilidad, salud mental y estado emocional de los testigos. 

La grafología en la investigación ovni: un paso más para convertir la ufología en una ciencia. ¡¡A callar escépticos y debunkers!!

miércoles, 20 de febrero de 2013

jueves, 14 de febrero de 2013

Los contactados y sus cuentos 1

Héctor Chavarría, en su decálogo escéptico, afirma que el mensaje de un “contactado” jamás ha excedido, ni excederá el nivel de sus propios conocimientos. De ahí que, a lo mucho, esos mensajes sólo reflejen los conocimientos científicos de la época; aunque –como ha señalado Luis Ruiz Noguez- en realidad esos mensajes ni siquiera se suelen acercar un poco al conocimiento científico. La razón de lo anterior es obvia: los señores que se dicen contactados tienen una pobre cultura científica.

Como dice el mismo Chavarría, los “contactados” sólo presentan mensajes pueriles como “salven a las ballenas”, “fumar produce cáncer” o “tengan cuidado con la energía nuclear”. He aquí un ejemplo (veremos varios en esta serie): los “guardianes del universo”, extraterrestres con los que la señora Sara Otero dice estar en contacto, se muestran muy preocupados por nuestra dieta, así, la señora imagina que unos seres viajaron quién sabe cuántos años luz (o atravesaron la dimensión descosida) para decirnos que ¡debemos ser vegetarianos! 

Carl Sagan, en El mundo y sus demonios escribió al respecto:

De vez en cuando recibo una carta de alguien que está en “contacto” con los extraterrestres. Me invitan a “preguntarles algo”. Y así, a lo largo de los años, he confeccionado una pequeña lista de preguntas. Los extraterrestres son seres muy avanzados, recordemos. Así pues, pido cosas como: “Le ruego que me proporcione una pequeña prueba del último teorema de Fermat.” O de la conjetura Goldbach. Y luego tengo que explicarles qué es, porque no creo que los extraterrestres le llamen último teorema de Fermat. Así pues, escribo la simple ecuación con los exponentes. Nunca consigo una respuesta. Por otro lado, si pregunto algo como: “¿debemos ser buenos?”, casi siempre consigo respuesta. A estos extraterrestres les encanta contestar cualquier pregunta vaga, sobre todo si entraña juicios morales. Pero, en cosas específicas donde cabe la posibilidad de descubrir si realmente saben algo más que la mayoría de los humanos, la respuesta es el silencio. Quizá pueda deducirse algo de esta diferente capacidad de responder preguntas.

Más adelante, Sagan pregunta ¿Puede ser que los extraterrestres sepan sólo lo que saben los que informan de su presencia?

A pie de página añadía: es un ejercicio estimulante pensar preguntas de las que ningún humano sabe actualmente la respuesta pero que se podría reconocer inmediatamente de ser correcta. Aún es más desafiante formular estas preguntas en campos diversos de las matemáticas. No estaría mal organizar un concurso para recoger las diez mejores respuestas a “Diez preguntas para plantear a un extraterrestre”.

El apartado finaliza con las siguientes palabras: Y si uno de los objetivos principales de las visitas de extraterrestres es advertirnos de los peligros globales, ¿por qué decirlo sólo a algunas personas cuyos relatos son sospechosos en todo caso? ¿Por qué no ocupar las cadenas de televisión durante una noche, o aparecer con vívidos audiovisuales admonitorios ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas? Sin duda, no sería tan difícil para seres que vuelan a través de años luz.

Sin embargo, los creyentes no se muestran de acuerdo con lo anteriormente expuesto. Los “contactados”, al menos para sus seguidores, sí han presentado mensajes que superan el actual conocimiento científico.

Dos ejemplos:

Alrededor de la estrella Wolf 424 gira el planeta Ummo. Sus habitantes llegaron a la Tierra el 28 de marzo de 1950. 16 años más tarde el ummita Deii 98 entró en contacto con Fernando Sesma Manzano (más detalles en una próxima entrada); a partir de ese momento, diversos interesados en el fenómeno ovni comenzaron a recibir informes ummitas. Esos documentos contienen información científica: describen, entre otras cosas, el funcionamiento de sus naves y sus trajes espaciales. Otros documentos se refieren a la historia de Ummo (religión, organización social, etc.). Tal información privilegiada ha sido estudiada: el ingeniero Juan Domínguez Montes se interesó en la cosmología ummita, por su parte, el matemático Jean-Pierre Petit afirma que Deii 98 y compañía tienen la intención de hacer avanzar la ciencia de nuestro planeta. De hecho, Jean Pierre Petit dice que varios de sus trabajos sobre el plasma y la energía magnetohidrodinámica tienen su origen en los documentos de los hermanos cósmicos. Petit sospecha que algunos de los trabajos del premio Nobel Andrei Sajarov también tienen su origen en los documentos de los habitantes de Ummo.   

                                           "Sorprendentes" dibujos ummitas

Por su parte, Stan Romanek, como prueba de sus contactos con extraterrestres, muestra informes científicos “impresionantes” (mismos que habría escrito bajo hipnosis) sobre relatividad y mecánica cuántica. Jaime Maussán ha quedado sorprendido con dichos informes. De hecho, el titular de Las Grandes Mentiras del Tercer Milenio dice que las ecuaciones de Romanek sólo podrían haber sido desarrolladas por una civilización con mayores conocimientos que la nuestra. Sin embargo, el biólogo Jorge Armando Romo tuvo la oportunidad de platicar sobre el “caso Romanek” con el doctor en física Miguel Alcubierre. ¿Realmente era tan extraordinaria la información presentada por Romanek? Según Alcubierre, las ecuaciones de Romanek son puras tonterías. 

La moraleja es clara: si quiere sorprender a Maussán, lo único que tiene que hacer es ir a una biblioteca, tomar un libro sobre relatividad (le recomiendo que no sea una obra de divulgación sino un texto dirigido a estudiantes universitarios de física, pues entre más ecuaciones contenga el libro mejor; uno bueno podría ser Relatividad especial para estudiantes de física  de Shahen Hacyan) y copiar en un cuaderno la mayor cantidad de ecuaciones. A continuación juegue con esas ecuaciones, agrégueles símbolos extraños y diga que los extraterrestres le dieron esa información. Haga énfasis en que usted no tiene preparación científica y por tanto jamás podría haber inventado algo así. ¡Maussán y Rodolfo Garrido -su asesor pseudocientífico- quedarán boquiabiertos! 
Aunque el siguiente comentario de Sagan se refería a los círculos en los cultivos, podemos aplicarlo a los mensajes de los contactados: prueban lo modestas que son nuestras expectativas de los extraterrestres y lo zafio de los estándares de prueba que muchos de nosotros estamos dispuestos a aceptar. 
Dedicaré algunas entradas a las historias de algunos “contactados”. 


¿Una asombrosa teoría cosmológica?


En el número 2 de la revista Contactos Extraterrestres (1976) Carlos Ortiz de la Huerta narra, en el artículo “No existen otros mundos... todos somos uno”, el caso de Enrique Mercado (1928-2003). “Mi aventura en una nave extraterrestre”, texto del mismo Mercado, apareció en el número 3 de la mencionada revista.  


Aunque el primer contacto formal que Mercado tuvo con los extraterrestres ocurrió en 1968, su experiencia inició tres años antes.
A partir de 1965 Mercado comenzó a subir a la azotea de su casa durante las noches, ahí se sentaba en un viejo sillón y contemplaba el cielo. Tuvo encuentros cercanos del primer tipo. Al principio los avistamientos no le resultaron preocupantes, eso cambió cuando, al tiempo que veía las “pequeñas luces que se desplazaban a gran velocidad”, se le empezaron a ocurrir ideas acerca de la formación no sólo del sistema solar sino del universo mismo. Mercado anotó en una libreta todas esas ideas.
Según Ortiz de la Huerta, quien examinó los apuntes astronómicos de Mercado, los textos se refieren a la teoría cosmológica del Big-Bang: “las informaciones de Mercado tienen una gran coherencia científica, aunque no estén expuestas en la misma terminología que utilizan los astrónomos contemporáneos.” 
El mismo Enrique Mercado se mostraba sorprendido ante la información que anotó: “Yo nunca me interesé en la escuela por la astronomía”. A lo que Ortiz de la Huerta escribió: “Si confiamos en la honestidad de Enrique Mercado, debemos creerle y desechar por completo la suposición de que él haya obtenido esta información astronómica leyendo alguno de los manuales de divulgación científica que circulan en el mercado. Pero de ser esto cierto, ¿cómo entonces puede asimilar y exponer teorías que es imposible que haya concebido solo?”


Con que poco pinole se ahogan los seguidores de los contactados. ¿Teorías que es imposible que haya concebido solo? Mercado no era un ignorante ni vivía aislado del mundo. Hay muchas formas de obtener nociones acerca de cuestiones astronómicas: conversaciones con familiares y amigos, programas de televisión, documentales, películas, visitas a la biblioteca, etc. El mismo Ortiz de la Huerta señalaba que “la cultura de Mercado es equivalente a la media”.
El primer contacto sucedió un día de 1965. Un extraterrestre (que usaba un chaquetón, pantalón pegado a las piernas y botas) husmeaba en el auto de Mercado. Al ser increpado por Mercado, el hermano del cosmos se metió detrás de una barda y desapareció. “Al día siguiente, intrigado por la presencia del ser, Mercado volvió al mismo lugar y cuál no sería su sorpresa al comprobar que detrás de la barda había un extenso terreno de piedra volcánica que era prácticamente inaccesible.” 



Un extraterrestre llamado Estiel  


Ortiz de la Huerta cuenta que el 10 de mayo de 1968, un deprimido Enrique Mercado acudió a un bar. A eso de las dos o tres de la mañana un extraño individuo se le acercó. En ese momento Mercado tomaba un whisky en la barra. 


El extraño individuo dijo llamarse Estiel “y venir de muy lejos, pero no de otro país, sino de otra comunidad que no se organiza en países.”
Mercado le preguntó si venía de otro mundo,  Estiel, ni tardo ni perezoso, comenzó a transmitir su trascendental mensaje: “Si así quieres entenderlo, vengo de otro mundo; pero no existen otros mundos, todos somos uno y uno somos todos. Tenemos el mismo origen, nuestras vidas apuntan a un mismo propósito y deben cumplir una misma misión. Todos estamos ligados, por eso digo que no existen otros mundos, sólo existen otras localizaciones; pero lo que afecta a uno afecta a todos, de tal manera que somos interdependientes, somos parte de la misma creación (...) Trata de entenderlo de este modo. Tu cuerpo posee millones de células, pero no son otras células, son tus células y todas juntas hacen una unidad, bajo un mismo control: tu cerebro, tú mismo... Lo que sí existe son otros universos, cada uno con su propio control... forman unidades; de la misma manera que tú eres un ser y yo soy otro, pero no por eso somos distintos ni tenemos un origen diferente, somos dos unidades. Más adelante te daremos otras informaciones que te ayudarán a entenderlo.”
-¿Por qué no se entrevistan con hombres de ciencia o gobernantes? –Preguntó Mercado.
-No escogemos a las personas por lo que creen ser o por las ciencias que practiquen... Tú, en forma casual, accidental, tuviste contacto con nosotros, y según nuestros informes tus reacciones no incluyeron ni el miedo ni la agresión, en cambio sí denotaron una curiosidad extrema... esto nos agrada porque hace más fácil la comunicación y eventualmente podrás contribuir en alguna forma a que los hombres de tu mundo cambien su mentalidad y accedan al nivel donde la felicidad sólo proviene del espíritu y no de las posesiones materiales... La comunicación con los hombres de ciencia y los políticos está a cargo de grupos especiales. Otros nos dedicamos a impartir orientación social a los humanos.
Estiel le habló a Mercado acerca de otros temas, sus últimas palabras fueron: “Te hemos escogido porque nos ves y nos aceptas con naturalidad. Tu pensamiento es limpio y denota una profunda curiosidad... Pronto tendrás una prueba acerca de cómo viajamos y de la naturaleza de nuestra misión. Tu mente será ampliada.”


Uriel y Yastek


El siguiente contacto ocurriría hasta octubre de 1972. Mercado observaba el cielo nocturno recargado en una barda en la azotea de su casa. Aproximadamente a las diez de la noche apareció un hombre de dos metros de estatura. Mercado lo describe de la siguiente manera: “Él estaba vestido con un traje de una sola pieza, ajustado de la cintura para abajo y un poco menos en los hombros; no llevaba guantes; sus botas, como de boxeador (pero sin correas), eran de un color verde muy pálido, casi gris, y el traje azul cielo en la parte de abajo, y marrón claro de la cintura para arriba. A la altura de la tetilla derecha tenía un escudo en forma de rombo con fondo blanco y una greca o distintivo en forma de dos arcos yuxtapuestos con esferas en las puntas de color negro, y al lado izquierdo, pero separadas de la figura central, dos líneas verticales del mismo tamaño.”
Mercado respondió afirmativamente cuando el extraterrestre -llamado Uriel- le preguntó si deseaba acompañarlo.
Mercado tomó a Uriel del cinturón, acto seguido comenzaron a elevarse. “Llegamos a una altura considerable a juzgar por el tamaño en que se veían las cosas, los edificios y el panorama de la ciudad, pero no sentí frío ni falta de oxígeno, por lo que supongo que la fuerza que nos elevaba nos protegía de algún modo.”
Una nave como de diez metros de diámetro los esperaba. 


Dentro del plato volador, Uriel le indicó a Mercado que mirara hacia abajo. “El espectáculo era maravilloso; rodeada de oscuridad, la Tierra despedía una luz azul-verde, estaba llena de nubes y hacia el norte se le veía forma de huevo. Francamente no sentí deseos de hablar, a pesar de las miles de preguntas que hubiera querido hacer. La emoción que me inundaba me hizo un nudo en la garganta como cuando se quiere llorar, como si algo muy querido se alejara de mí y al mismo tiempo me alegrara de ello; en fin, no se me ocurre otra manera de explicarlo.”
Se dirigieron a la nave nodriza.
Una vez dentro, Mercado observó varios platillos voladores. Uriel y Mercado fueron esterilizados.
“Caminamos por el salón hasta una escalerilla que conducía a una puerta que se abría normalmente, con un pestillo parecido a los de nuestras puertas comunes. Luego entramos a otro salón un poco más reducido que parecía una oficina con canceles de plástico y aluminio, aunque en realidad no era una oficina, sino un baño. Nos paramos sobre una banda sin fin que nos condujo por diversas partes, mojándonos constantemente con un líquido parecido al agua, mientras salían vapores por todos lados.
“El tripulante se llevó las manos a los ojos, y yo lo imité. Ni uno ni otro despedían olor alguno; sin embargo, tanto el líquido como el vapor tenían un sabor que no puedo definir con exactitud, pero que se parecía al yeso. Finalmente, la banda nos llevó a un apartamento, donde nos fumigaron con otro gas un poco más caliente y desagradable que los anteriores, sin sabor ni olor, pero que nos secó por completo. En realidad se trató de una esterilización completa y eficaz desde los zapatos hasta el cabello, sin olvidar las uñas y a pesar de la ropa.”
Uriel y Mercado se cambiaron la ropa. Ambos se pusieron un traje igual al que llevaba puesto Uriel cuando se presentó en la azotea de Mercado. Gracias al cambió de ropa, Mercado supo que “no hay diferencia entre los cuerpos desnudos de estos seres y el nuestro; sólo que su piel es más blanca y no tiene vello, excepto en la parte del sexo.”
El cabello de los extraterrestres que salen con frecuencia de la nave se vuelve plateado debido a los compuestos químicos de los baños esterilizantes (de ahí que Uriel se cubriera los ojos). Pero el cabello de los extraterrestres puede ser de diversos colores.
Uriel y Mercado se dirigieron a la sala de control. En el caminó, Mercado observó que varios extraterrestres hacían algunas reparaciones a la nave.
En la sala de control también había varios personajes:
“Había varios volantes y mucha gente vestida con modelos iguales, pero de distintos colores. El color es indicativo del rango jerárquico y de la especialidad en el trabajo; los distintivos en el pecho son todos iguales.
“Aquí todo el mundo estaba ocupado en algo; a un lado y en un pasillo un tanto elevado había un grupo de mujeres atendiendo otros controles, sensores y diversos paneles... Unas leían y otras anotaban. Todas eran muy bellas de cara y cuerpo; vestían iguales que los hombres, de diferentes colores, y llevaban el mismo distintivo en el pecho. A pesar de ser de buena estatura, la diferencia entre mujeres y hombres es más acentuada que entre nosotros. Todos los hombres son altos pero no en igual grado; hay algunos que rebasan los dos metros, y otros bastante más bajos. Pero en cambio no vi ninguna mujer que midiera más de 1.75.”
El comandante vestía todo de blanco y era de mayor edad. Este personaje trabajaba cerca del techo (una cúpula transparente que dejaba ver las estrellas).
A partir de este momento Yastek fue el encargado de guiar a Mercado. El contactado observó un mapa cósmico en el que Yastek le señaló el lugar de donde ellos vienen y el lugar en el que en ese momento se encontraban.
Yastek le mostró una pantalla (“un sensor visual y sónico”) y conversaron sobre nuestro sistema solar. Uriel fue el encargado de regresar a Mercado a su casa. El contactado aprovechó para hacer otras preguntas.


E M: -Uriel, ¿de qué metal son estas máquinas?
U: -Son de oxígeno metálico, y los trajes también.
Me quedé con la boca abierta ante esta respuesta, y me detuve en la rampa inclinada.
E M: -Espera, Uriel; dijiste oxígeno metálico. ¿Existe eso?
U: Existe En forma natural en algunos cuerpos con gran presión magnética y atmosférica. En nuestro caso lo elaboramos mediante un proceso que sirve para diversos usos técnicos. También utilizamos el hidrógeno metálico; ambos son casi indestructibles y anticorrosivos. En tu planeta hemos dejado muestras que no han podido analizar.
E M: -Tu planeta debe ser igual al mío; veo que no usan equipo especial para bajar y permanecer en él.
U: -Es muy parecido, pero no igual; en lugar de equipos usamos un estabilizador general que absorbemos mediante estos tubos.
Al decir esto me mostró un tubo metálico parecido a ésos en los que se empacan los cigarros puros o habanos, aunque un poco más grandes y más gruesos. En un extremo estaban rematados por un disco y unas correas de plástico.
E M: -¿Entonces tienen muchos tubos los que viven entre nosotros?
U: -No; su uso es transitorio, en tanto que el organismo se adapta.
E M: -¿Y cómo funcionan sus motores?
U: -No hay tiempo para darte una explicación amplia –me dijo mientras seguíamos caminando-. Son motores de transformación magnética; sirven para propulsar y producir antigravedad, y con ellos se alcanzan velocidades que no puedes imaginar, y maniobras que ustedes creen imposibles de realizar. La energía se obtiene del mismo espacio, ya que ahí abunda.

Aquí es donde los creyentes de los contactados preguntan “¿Cómo podría haber inventado esa conversación un hombre que nunca se había interesado en la ciencia?”. Seguro piensan que el “contactado” nunca vio ni por casualidad alguna serie de televisión en la que se abordara el tema del contacto con extraterrestres.


 Mercado concluye su experiencia con las siguientes palabras: “Del viaje de regreso no recuerdo nada... De repente me vi en la azotea de mi casa en la misma postura en que estaba cuando me llevaron, pero era más tarde; unos minutos después de las 24 horas. Mi experiencia había durado más de dos horas.”


Pláticas de un contactado


Los encuentros entre Mercado y los extraterrestres terminaron en 1978, a lo que comentaba: “pero tengo la esperanza de volverlos a ver, ya que al irse se despidieron como siempre, diciéndome ‘piensa bien, ye volveremos a ver’.” ¿Qué aprendió de los extraterrestres?
Según el contactado, los seres humanos no somos originarios de este planeta: “Nosotros no descendemos de los monos. Ellos y nosotros somos especies diferentes. Eso es para mí lo que precisamente quiere decir Adán y Eva, esta es tu especie. No descendemos de los monos. Lo demás son sólo teorías (...) A través del tiempo nos han visitado 15 civilizaciones. Doce desde la antigüedad y tres últimamente. Los Sarios, los de MU, Nok y Siones, son de estas cuatro civilizaciones que descendemos todos. Tres razas nos visitan últimamente, pero nuestro origen deriva de la cuatro. El hombre no se dio aquí por evolución, sino por colonización. Ellos vinieron aquí y se asentaron, cada quien en donde le era más propicio conforme a su propia naturaleza. Algunos en la cuestión desértica, otros en la cuestión de calor, otros por el frío. En donde más se acomodaron, ahí se fueron asentando. Hubo guerra entre los Sarios y los de MU. Una guerra que se dio por la intriga de los Siones. En Hiperborea estaban todos, pero básicamente los Sarios. Y la Atlántida, yo creo que es lo mismo. Porque primero los conocimos como Sarios, luego Hiperboreos y después como atlantes. De ahí derivan muchos nombres al igual que los de MU, se conocen sus asentamientos con otros nombres y de ahí las confusiones. Los dominantes eran los MU, los que más sabían, los más avanzados y fueron los que ganaron la guerra aquí y finalmente expulsaron a todos. Ahí fue que nos quedamos sin maestros. Ellos acondicionaron algunas cuevas o túneles. Son estos túneles que hay en algunas partes y que están acondicionados, que han cambiado por el movimiento de la tierra y ya no tienen el diseño original.”
Mercado decía haber contactado con los MU, y a las civilizaciones ya mencionadas, en otro momento agregó a los Cefiro y a los Dugodon. “Los Dugon manejan a un tipo de robots identificados en el mundo como los grises.”

                                           Foto de la revista Evidencia Extraterrestre

Mercado negaba la realidad de los hombres de negro, las abducciones y los implantes: “No existen los secuestros, los extraterrestres son cordiales, bien intencionados y moralmente impedidos para mentir. Por supuesto no nos someten a análisis, ni exámenes, ni implantes, ni mutilaciones, ni nada de esas cosas que han inventado para escribir novelas. Actualmente nuestra tecnología permite que con una sola gota de sangre se obtenga información genética ilimitada. Imagínense entonces con la tecnología con la que ellos cuentan, qué necesidad tienen los extraterrestres de raptar gente para embarazarlas y luego botarlas. Qué necesidad tienen de invadir dormitorios y paralizarnos para obtener muestras. Todo esto son mentiras, ni secuestran, ni analizan, ni nada.”
De igual forma, negaba que los encuentros con los “hermanos cósmicos” pudieran provocar algún efecto negativo: “Mucho se ha comentado que tales contactos o encuentros nos provocan conflictos psicológicos y fisiológicos, ESTO ES FALSO. Si esto le ha sucedido a alguien no fue debido a los extraterrestres, sino debido a que el miedo los dominó, no pudieron vencer el miedo que les provocó estar en un lugar desconocido con seres extraños. Sus pensamientos fueron bloqueados por ellos mismos, no por los extraterrestres.” 
De otros contactados afirmó: “La mayoría son unos mentirosos, basta con que alguien contacte con un extraterrestre para que uno se vuelva telépata, como si esto fuera de uso común. Además, muchos de ellos aseguran tener contacto desde hace más de 30 años con los extraterrestres, los tienen presos, a su disposición. Estos señores que conviven con estos maestros superiores como ellos les llaman, han de ser unos sabios.”


¿Un fenómeno parapsicológico?

Ortiz de la Huerta presentaba a un Mercado con más preguntas que respuestas: “Asimismo Mercado confiesa, con la sencillez y la honestidad que le caracterizan, ignorar el significado de sus experiencias, y siempre hace una invitación a los entendidos en estas materias para que lo estudien. A mí en lo particular continuamente me pide que le ofrezca explicaciones a sus vivencias...” 
Incluso Mercado dudó de su propia salud mental y consultó a tres psiquiatras. En varias ocasiones pensó que sus experiencias con los extraterrestres no eran sino sueños. Ortiz de la Huerta señalaba: “Mercado reconoce que es difícil creer que esto ocurrió físicamente, sobre todo si la única evidencia la constituye el propio sujeto. Por esto está dispuesto a escuchar otras explicaciones. ‘¿Acaso ocurrió algún fenómeno de los que se ocupa la parapsicología?’, nos pregunta. Realmente creo que los investigadores de esta rama debieran analizar con todo rigor el contenido psíquico, si es que lo hay, de la experiencia vivida por Mercado. ¿Telepatía? ¿Proyección astral? ¿Ubicuidad? ¿Podrá explicarse el viaje de este hombre común y corriente por medio de alguno de estos fenómenos?”
El mismo Mercado escribió: “No estoy muy seguro de que esto me haya ocurrido real y físicamente. Imposible que haya estado dormido: no podemos dormir de pie y me hubiera caído sobre el piso de la azotea. ¿Imaginación? Tal vez, pero fue demasiado real, y hasta donde yo sé, la imaginación opera en un nivel consciente y la persona sabe que está imaginando. ¿Ocurrió algún fenómeno mental de los que se ocupa la parapsicología? ¿Viaje astral? ¿Activación de un sexto sentido? ¿Ubicuidad? ¿Transmisión telepática de ideas, palabras e imágenes tridimensionales y en colores? De ser así, ¿quién me las transmitió?”
Sin embargo ya para 1980 Mercado no estaba abierto a una explicación “parapsicológica”, en el número 104 de Contactos Extraterrestres se publicó la siguiente carta del contactado.

¿TRATAMIENTO PSIQUIÁTRICO A HYNEK Y VALLE?

Después de tanto tiempo me resulta muy agradable saludarlos y felicitarlos por haber llegado con éxito al número 100 de la revista CONTACTOS EXTRATERRESTRES. Es magnífica su labor de difusión, y no pocas veces de investigación, sobre el apasionante tema de los OVNIS.
Aprovecho la oportunidad para que, de mi parte, recomienden a los doctores J. Allen Hynek y Jacques Vallée se sometan a tratamiento psiquiátrico; creo que esto será conveniente para su salud.
Ello, naturalmente, en el caso de que escriban y hablen por sí mismos, porque si lo hacen por órdenes o directrices de las agencias gubernamentales que acaso cubren sus sueldos, entonces debo recordarles que la ingenuidad pública tiene sus límites. Y que tanto afán por atemorizar a la gente en relación a los OVNIS y desacreditar a los contactados (eso de contactees suena mal, ¿no creen?), sólo conduce a la certeza del enorme miedo e impotencia militar de los Estados Unidos ante la capacidad, ciencia y técnica de las civilizaciones extraterrestres. 


Por cierto éstas existen y sus naves y tripulantes son reales y FÍSICAS. Eso de “paranormal”, “parapsicológico”, “ultradimensional”, “extratemporal” y etcétera, son calificativos tenebrosos, excluyentes, evasivos y justificantes de la ya constante costumbre del gobierno americano de tratar de ocultar o deformar la existencia de alguien infinitamente superior y poderoso. ¿Cuál será su temor? Conforme a la mentalidad estadunidense, pueden ser muchos. ¿Acaso lo único “parapsicológico” sea que la presencia de naves extraterrestres active los centros de memoria de la “raza blanca” y ésta intuya haber perdido una guerra hace ya casi 12,000 años con seres de apariencia asiática? Bueno, este es otro tema, pero viene al caso.
Por mi parte y como siempre, estoy a sus órdenes para cualquier aclaración o ampliación de lo aquí expuesto.
Enrique Mercado Orue

La respuesta fue:

Agradecemos mucho sus amables líneas. Respecto a su sugerencia de que recomendemos a los ufólogos mencionados un tratamiento, desgraciadamente no podemos hacerlo; primero, porque nuestro contacto con ellos es muy indirecto; y segundo porque pensamos que para que ellos tomaran en cuenta una crítica a su forma de pensar sobre los OVNIS, sería necesario que ésta fuera expuesta no con ironías sino a base de argumentos consistentes basados en hechos demostrables; por tanto, lo invitamos a usar nuestra revista como el medio idóneo para expresar una crítica de este tipo, si es que a usted le interesa hacerlo. Y lo importante, en última instancia, no es que los ufólogos en cuestión se enteren de su crítica, sino el gran público interesado en los temas de los OVNIS y los contactos extraterrestres. A sí pues, recuerde que nuestras páginas están abiertas a su posible crítica.


REFERENCIAS

Contreras Esparza, Roberto, “Hablando con los extraterrestres (la visión de un contactado)”, “Encuentros ET” (Edición especial de Contacto OVNI), México. 
Mercado, Enrique, “Mi aventura en una nave extraterrestre”, “Contactos Extraterrestres”, No. 3, México, enero de 1977.
Mercado, Enrique, “Pláticas de un contactado”, “Contacto OVNI”, No. 94,  México.
Ortiz De la Huerta, Carlos, “No existen otros mundos... todos somos uno”, “Contactos Extraterrestres”, No. 2, México, diciembre de 1976.
Sagan, Carl, “El mundo y sus demonios”, Planeta, México, 1997.

viernes, 1 de febrero de 2013

El robot escéptico enmascarado...

Que no le digan, que no le cuenten. No acepte imitaciones. Aquí está el sitio oficial en Facebook de este blog.


No deje de seguirlo, compartiré información adicional a la que aparece en el blog.

lunes, 28 de enero de 2013

Entre reptilianos te veas...

Hace unos días pasaron por televisión la película Crónicas chilangas. Una cinta del 2009, escrita y dirigida por Carlos Enderle. Participan, entre otros,  Regina Orozco, Patricio "el pato" Castillo, Isela Vega, Eduardo España y Polo Polo.

¿Qué llamó mi atención de esta cinta? Que el Jairo, interpretado por Rodrigo Ostap, cree que hay que combatir a los "extraterrestres reptilianos" que están apoderándose de nuestro planeta.

Al Jairo se le comunica, vía telepática, cuál será su misión.

-No trates de verme, estoy en tu mente.
-¿Quién eres?
-Soy el maestro Osiris y tengo una misión para ti.

Polo Polo -quien se interpreta a sí mismo- es parte de la resistencia.

-¿Usted también es de los hombres de negro? -Le pregunta el Jairo a Polo Polo.
-¡A huevo! -Responde el comediante.






miércoles, 23 de enero de 2013

Lo que la gente cree...

¿Qué es "Signos de los tiempos"? Una serie realizada por Once TV México. Se trata de "Un estudio antropológico-sociológico, en donde se retoman las fiestas, las mandas, el lugar de las creencias en la vida de ciertos grupos sociales. Un programa en donde nos hablan sobre las creencias religiosas más sobresalientes en México, que mueven masas." 


 En su página leemos: 


La cultura mexicana siempre ha sido profundamente religiosa. ¿Dónde quedó la fe de nuestros antepasados indígenas? Oculta y prohibida, se transformó, mutó y reencarnó en los nuevos santos barbados y blancos. Con el paso del tiempo, pareciera que la ciencia lo ha llegado a explicar todo, pero descubrimos que la fe no murió...

La serie Signos de los tiempos nos propone un viaje a las entrañas de la fe popular para acercarnos a algunas de las más poderosas creencias que hoy día tienen lugar. Se trata de un acercamiento a una fe apócrifa, más allá de instituciones, dogmas o preceptos.
 
En cada episodio, incursionaremos en importantes expresiones de la fe que nos abren una puerta, desde una mirada íntima, a la reflexión en torno a los múltiples significados que permean transversalmente en nuestra sociedad, y explican mucho de lo que en ella ocurre.
 
Y es que, entender la historia a través de lo sagrado, nos permite conocer la necesidad de vincularnos con deidades para explicar y resolver lo imposible, al tiempo que revela nuestra parte más humana y vulnerable...

Los temas de sus episodios son: la Santa Muerte, San Judas Tadeo, el Tiradito, el Niño Fidencio, Malverde y Oggún. 

miércoles, 16 de enero de 2013

EL MISTERIOSO CASO DE LOS ESQUELETOS EXTRATERRESTRES

Héctor Escobar Sotomayor

En medio de toda la enorme cantidad de información que tuvimos en la década de los setenta, con mucho la que mayor cantidad de informes ha proporcionado hasta la fecha, hubo algunos elementos bastante curiosos y que llamaron la atención de más de un ufólogo. Merecen mención aparte los incidentes de los pilotos Carlos Antonio de los Santos y Rafael Pacheco Pérez, los cuales analizamos y describimos ampliamente en el primer volumen de este texto. Igualmente interesantes -por la investigación y los detalles que reveló sobre la psicología del rumor- el famoso caso Puebla, que también ya comentamos y que resultó ser finalmente fragmentos de la tercera etapa del cohete que puso en órbita al satélite soviético Cósmos 749.

Un hecho que llamó grandemente la atención en México y el extranjero fue el famoso caso de pequeñas osamentas que semejaban un pequeño torso humanoide, que corresponderían a un ser de no más de 20 ó 30 centímetros de estatura. Fue tanta la atención que llamó el hecho, que posteriormente empezaron a aparecer numerosos esqueletos de este tipo en diversas partes del mundo como Panamá y Perú, pero empecemos por el principio.


El esqueleto de playa Eréndira 

La historia inicia en el año de 1977, cuando la revista Contactos Extraterrestres publica en su portada del número 8 la fotografía de frente de una extraña pieza ósea con el título "¿Es esto un esqueleto extraterrestre?". La foto hace referencia a un artículo interior firmado por Fernando Téllez y que lleva por título "El extraño esqueleto de playa Eréndira".


En dicho artículo, Fernando Téllez daba su versión de la historia del famoso esqueleto, el cual se decía había sido encontrado en Playa Eréndira, Bja California, por un trabajador, quien a su vez lo había dado a su patrón el Sr. Humberto Romero, mismo que lo tenía en exhibición en un restaurante de su propiedad.


Cuenta Romero que el esqueleto había sido encontrado en el interior de una hogaza de arena y que en el momento de encontrarlo vestía extrañas ropas y tenía un pequeño cráneo en forma de pelota de ping-pong. Supuestamente las ropas y la cabeza se habían perdido.


El artículo agregaba que, según el Sr. Romero, el esqueleto había sido examinado por personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia, pero que no había podido ser identificado. Estas declaraciones, además de la ropa y la cabeza, que recordemos, se habían perdido y jamás fueron vistas por Fernando Téllez, le permitían afirmar que se trataba de un esqueleto extraterrestre.


 Tal fue el éxito de la noticia del esqueleto extraterrestre que -como sañálabamos párrafos atrás- pronto empezaron a surgir noticias similares provenientes de otras partes del mundo, todas ellas acompañadas de esqueletos de características similares.

Así, desde Perú se informaba de un esqueleto similar encontrado por el señor Jaime Rosillo, en -casualidad- la playa de Zorritos, situada en las cercanías de la ciudad de Tumbes.

Poco tiempo después un esqueleto similar fue encontrado, también en una playa, se trataba en esta ocasión de una noticia proveniente del Ecuador, en la que se informaba de un esqueleto de las mismas características.


Un esqueleto más se encontró en 1979 en Panamá. La noticia panameña añade que el esqueleto también fue hallado en una playa cercana a la ciudad de San Carlos. El que lo encontró fue un niño, quien lo vendió al doctor Francisco Ramón de Aguilar, presidente del Centro de Investigaciones Panameñas Extraterrestres. Según De Aguilar, el niño encontró el esqueleto vestido con extrañas ropas, pero las tiró -¿?-. Añade de Aguilar que este esqueleto contaba a su vez con brazos, piernas y cabeza pero -adivine- también se perdieron. Una vez más se repiten en esta ocasión la historia de la playa y las ropas dejadas en la playa, a las que ahora debemos añadir cabezas y demás huesos también dejados en la playa.

Para De Aguilar, el esqueleto corresponde a un niño extraterrestre, cuya especie debe medir, cuando adultos, algo menos de 90 centímetros.


Más esqueletos en México

A todo esto, en México empezaron a aparecer más esqueletos, por ejemplo en Contactos Extraterrestres se publica la carta de un grupo de hermanos apellidados Salinas Cantú, de Tamaulipas, quienes informaban tener un esqueleto igual del cual enviaban fotografías. El esqueleto había isdo encontrado por el joven Arturo Salinas también en una playa, en esta ocasión en las cercanías de Soto la Marina, Tamaulipas.

Años después, la revista Reporte OVNI informa de otro esqueleto de características muy parecidas, encontrado en el norte de México.



La respuesta de los biólogos

Hay varias características que llaman la atención en estos casos de supuestos esqueletos extraterrestres.

En primer lugar llama la atención que las evidencias más importantes como podrían ser las ropas, cabezas, huesos y similares estén "desaparecidas", de modo que lo único que tenemos en todos estos casos no sean sino esqueletos de las mismas características.

Llama igualmente la atención que todos los esqueletos hayan sido encontrados en playas. Aquí cabría preguntarse, cosa que al parecer ningún ufólogo hizo, ¿por qué todos en playas?, ¿no se tratará acaso de huesos de animales marinos?

Esta es la respuesta que proporcionó finalmente el biólogo ecuatoriano, Carlos Ortíz Crespo, director del Instituto de Ciencias de la Universidad Católica de Quito y asesor del Museo de Ciencias Naturales del Ecuador, al ser interrogado por los periodistas de la revista brasileña OVNI Documento.

Crespo demostró que en realidad los supuestos esqueletos extraterrestres no eran sino el condocráneo (un cráneo cartilaginoso) de numerosas especies de tiburón. He aquí la explicación de por qué los esqueletos se encontraban en playas. La opinión de Ortíz era avalada a su vez por el padre jesuita nicaragüense Ignacio Astorqui, especialista en tiburones.

                                    Esquema aparecido en la revista Perspectivas Ufológicas

A fin de comprobar la veracidad de estas afirmaciones, el equipo de la revista mexicana especializada Perspectivas Ufológicas compró en una pescadería una cabeza de tiburón (cazón), encontrando que en su interior había un esqueleto con las mismas características que el esqueleto de playa Eréndira. La historia completa apareció en el número 2 de dicha revista en un artículo de Luis Ruiz Noguez titulado El tiburón que destrozó los esuqletos extraterrestres.


Todo esto nos señala que en el mundo de los OVNI es necesario estar alertas y no creer a ciegas sin antes analizar, cualquier cosa que se nos diga. Al igual que el caso Puebla que tiene una explicación perfectamente normal, el caso de los esqueletos extraterrestres obedece a confusiones y al deseo de ganar un poco de publicidad. Obviamente las cabezas, huesos y ropas jamás existieron y fueron inventadas para dar más extrañeza al caso.


Esto no significa en modo alguno que los casos OVNI sean todos falsos o errores de interpretación, esto nunca puede afirmarse a priori, pero sí nos debe alertar sobre posibles errores. Si eliminamos de la casuística OVNI los casos de este tipo, habrá mayor evidencia seria en favor de la existencia del fenómeno, y estaremos ofreciendo materiales verdaderamente valiosos y no meras especulaciones e ideas sin sentido que sólo alejan al fenómeno OVNI del terreno de la ciencia.


El texto anterior corresponde al capítulo cinco del volumen II del libro 500 años de ovnis en México (Editorial Mina) de Héctor Escobar Sotomayor. Luis Ruiz Noguez también escribió sobre estos casos en su libro 100 fotos de extraterrestres (también de editorial Mina). Aquí puede leerse el artículo.

viernes, 11 de enero de 2013

Los dioses me dan risa

La próxima semana comenzaré una breve serie dedicada a los cuentos (bobos a más no poder) de las personas que aseguran estar en contacto con los extraterrestres (se me ocurrió a partir de los comentarios que he recibido por la entrada en la que escribí sobre los soporíferos y pueriles mensajes del soporífero Alaniso).

Por ahora, riamos de los dioses...













viernes, 28 de diciembre de 2012

Y el premio "el reptiliano de plástico" es para...

Si usted no sabe quién es la señora Sara Otero y qué juraba que pasaría el pasado 21 de diciembre, pásese por aquí.

Hace unos días me encontraba en la oficina desde la que se hace este blog -ubicada en uno de los edificios más lujosos y exclusivos de la Ciudad de México- cuando mi secretaria anunció la llegada del investigador Dañel Muñiz, experto en todos los aspectos del misterio, lo insólito y lo paranormal. "Nadita de nada se me escapa", dice su tarjeta de presentación, y no exagera: Muñiz habla y escribe de milagros de todos colores y sabores, niños índigo, terapias alternativas de lo más imaginativas y exóticas, hombres-dioses, canalizadores, reencarnación, platillos voladores, contactados, etc. Por estos días -por si a usted le interesa- está dando cursos para aprender a ver con las nalgas, todo porque un conductor de TV le preguntó si eso era posible... Sobra decir que Muñiz contestó afirmativamente.

Yo tenía demasiadas cosas qué hacer (cortarme las uñas de los pies y sacarme pelusa del ombligo, para empezar), pero se trataba de una visita demasiado importante (estará de acuerdo el lector), así que lo recibí.

Comenzó hablando de los premios que se entregan en diferentes ámbitos. Que si el Óscar, el Ariel, el Goya, los Venus (que después se convirtieron en los Eroticline), los AVN, los Grabbys y la Frambuesa de oro en cuanto a cine. Que si los Nobel y los Ig Nobel. Que si los Emmy y los Tarántula 40 (que tienen mayor credibilidad que los premios TVyNovelas). Que si los Tony. Que si los Grammy y los Grammy Latinos

De pronto pensé en las uñas de mis pies. Levanté la mano para interrumpirlo porque ya se había extendido demasiado (omito todas las anécdotas que me contó de cada uno de estos premios).

-Espera, viene lo mejor. -Su sonrisa prometía una gran sorpresa.- La Academia de Ciencias y Artes del Neo Ocultismo (ACA-NO) otorga las MOPAs (Máxima Orden dela Parapsicología Alucinadita). Antes el ilusionista James Randi entregaba los premios Uri, que después se convirtiron en los Pigasus.

Muñiz (¿ya dije que es experto en todos los aspectos del misterio, lo insólito y lo paranormal?, ah, sí, ya lo dije, perdón pero es que al investigador le gusta repetirlo una y otra vez para que no quede la menor duda) se levantó de la silla y fue hasta mi librero, tomó el libro Fraudes Paranormales y me leyó completa la parte dedicada a los premios Uri.

"¿A qué viene todo esto?", pregunté en cuanto Dañel Muñiz hizo una breve pausa en medio de su verborrea.

"Otorguemos nuestros propios premios", dijo con su sonrisa característica y se acarició el bigote. Aunque usted no lo crea hubo unos segundos de silencio (¿Muñiz en silencio?, ni yo lo creería) . Pero en cuanto hice un gesto de disgusto, Muñiz comenzó con su blablabla. Demasiado bueno para ser verdad.

-Serían los premios El Detractor.

-No. Y es mi última palabra. No me agrada la idea.

-Hay mucha gente que merece un reconocimiento por las babosadas paranormales y ufológicas que promovió a lo largo del año.

-Dame un ejemplo.

-La contactada Sara Otero.

-¿Quién es esa señora?

Me asustó el gesto de disgusto de Muñiz.

-La señora a la que dejaron plantada los extraterrestres.

Después de contestar mi pregunta, Muñoz se levantó. "Sólo vine a perder mi tiempo", dijo y se dirigió a la salida.

-¡Espera! Tienes razón. Quiero decir, no habrá premios El Detractor, pero sí le daremos un premio a Sarita. Se lo merece.

                                                        Sarita en la revista Generación

Así es como los responsables de este blog (yo y mis múltiples personalidades, Muñiz sólo ha colaborado dos veces) decidimos otorgar un cariñoso reconocimiento a Sarita. Le dije a Muñiz que el premio podría llamarse "ave de mal agüero". Pero me dijo que estaría mejor otorgarle "el reptiliano de plástico".

-¿Por qué "el reptiliano de plástico"?

Muñiz tomó asiento nuevamente, pasó la vista por todo el cuarto, se acercó a mí al tiempo que hacía una seña con la mano para que yo también me acercara a su lugar y, finalmente, dijo en voz baja: "Alaniso y los guardianes del universo no son extraterrestres guapos y buena onda, son reptilianos y están hambrientos."

-¡¡¿Qué dices?!!

-Eso, que Alaniso y los guardianes del universo no son guapos y buena onda, son reptilianos y están hambrientos. ¿Por qué crees que hacen énfasis en la alimentación vegetariana de los supuestos elegidos (los guardianes son carnívoros)? De igual forma, los elegidos -su futuro alimento- tienen prohibidas las drogas, el alcohol y el cigarro. Sólo comen lo mejor de lo mejor.

Aspecto de Alaniso después de maquillarse (ya lo sospechaba yo, su envidiable belleza no podía ser real)

"Así que Muñiz desenmascaró a Alaniso", pensé y le dije que tenía que escribir al respecto y darme la exclusiva. Se mostró de acuerdo. Señores elegidos tengan cuidado con Alaniso y los guardianes (el pasado 21 de diciembre se salvaron, pero si los guardianes están hambrientos...) Muñiz nunca se equivoca, no por nada es experto en todos los aspectos del misterio, lo insólito y lo  paranormal. "Nadita de nada se me escapa", dice su tarjeta de presentación, y no exagera...

Espero que Muñiz pronto de respuesta a las preguntas que todos nos hacemos: ¿por qué Alaniso dejó como novias de pueblo a Sarita y a los elegidos?, ¿por qué faltó a la cita?, ¿por qué dejó vestidos y alborotados a los elegidos?, ¿por qué no se portó como caballero?

Ejem. Ahora sí, serios. Llegó el momento de la entrega oficial del premio. Ejem. Perdón, estoy algo nervioso, nunca antes había tenido el honor de entregar un reconocimiento tan importante.

Este blog otorga el "reptiliano de plástico" a la "contactada" Sara Alejandra Otero Platas García (quien está al nivel -dicen sus seguidores- de Leonardo da Vinci, Albert Einstein y Cristóbal Colón) por haberse subido a la carreta de las chifladuras 2012 al afirmar que el pasado 21 de diciembre los guardianes del universo vendrían por los elegidos para llevarlos a otra dimensión (todos los demás chuparíamos faros en el proceso).

Aspecto que Alaniso tiene al levantarse, al menos es lo que asegura el investigador Dañel Muñiz, experto en todos los aspectos del misterio, lo insólito y lo paranormal


Señora Sarita, si por casualidad se entera de este premio que le hemos otorgado y desea que se lo hagamos llegar, sólo indíquenos la dirección.