jueves, 2 de agosto de 2012

Lo que la gente cuenta... en el IEDF

Mi primer contacto con el Instituto Electoral del Distrito Federal fue en el año 2000. Mi hermana trabajó como Instructora Electoral aquel año. Posteriormente regresó a las andadas: creo que ha trabajado en dicho instituto en cuatro ocasiones. Por mi parte, he trabajado en el IEDF en tres procesos electrorales: 2003, 2006 y 2012. Primero fui Instructor Electoral, después Asistente electoral y por último Asistente Instructor Electoral.

Poniendo algo de orden en mi librero, encontré el libro Memorias de la capacitación electoral en el Distrito Federal. Proceso electoral local 2000. Se pidió a los instructores que escribieran sus experiencias durante dicho proceso electoral. Los instructores tenemos la tarea, primero, de visitar en su domicilio a los ciudadanos que resultaron seleccionados para participar en las Mesas Directivas de Casilla (como presidentes, secretarios o escrutadores). Despés los capacitamos tanto en su domicilio como en centros fijos. El trabajo suele ser bastante ordinario, pero de vez en cuando suceden cosas dignas de contarse.  Así, la obra está dividida en los siguientes apartados: lo divertido, lo estimulante, lo dramático, lo insólito, lo desagradable, el método y relatos completos.

En relatos completos, el instructor José Mercado Jiménez nos cuenta algo insólito:


LA ANCIANA EN LA LLUVIA

Era una noche de viernes lluviosa. Tan lluviosa que apenas podía ver donde iba en las oscuras y desiertas calles de la colonia Doctores, pero aún no podía volver a casa. Como Instructor del Instituto Electoral del Distrito Federal, tenía que cumplir con las metas que nos habían fijado, a pesar de la hora y la lluvia. Confié en mis conocimientos de la zona y repasé mentalmente la dirección que buscaba, cerciorándome de que caminaba por la calle indicada. Hice un esfuerzo por mirar la numeración de las viejas casas que se mezclaban con unidades construidas a raíz del sismo del 85.


Veintisiete... veinticinco. Es del otro lado, pensé. Veinte... dieciséis... catorce... doce... ¡diez! Aquí es. Toqué la puerta en espera de respuesta, pero al darme cuenta de que se encontraba abierta y daba paso a un patio, penetré esperando ver a alguien en la oscuridad mientras saludaba.

-¡Buenas noches! -grité sin que nadie me contestara.

-¡Buenas noches! -insistí, tratando de aguzar el oído para captar cualquier ruido del interior de los cuartos. Estaba a punto de darme por vencido y salir, cuando a mis espaldas escuché la voz de una anicana que contestó mi saludo desde uno de los cuartos.

-Buenas noches, ¿qué se le ofrece?

-Busco a Josefina García. Vengo del Instituto Electorla del Distrito Federal -dije con voz amable.

-Soy yo -dijo la mujer- pero pase por favor, que se está mojando.

Entré al cuarto que estaba escasamente alumbrado, notando de inmediato un ligero pero penetrante olor a quemado. Los muebles eran antigüos y en una cama yacía el cuerpo de una niña del que, por un momento, me pareció que salía humo.

-Es mi nieta que duerme -aclaró la anciana, que representaba algunos años menos de los setenta que según su clave de elector pronto cumpliría. Su aspecto era dulce, aunque su mirada un poco extraña.

Le expliqué que el motivo de mi visita era porque había sido seleccionada para participar como funcionario de casilla y me enviaban a capacitarla, para ejercer el cargo que más adelante le darían. Ella aceptó e invitó a sentarme. Cerca de la puerta me quité el impermeable, dejándolo en el respaldo de una vieja silla de madera y luego me senté en un sillón. La señora me ofreció café y acepté con la esperanza de que la bebida me proporcionara un poco de calor. Mientras lo preparaba, busqué el material dentro de mi mochila,  aprovechando también para echarle una ojeada al lugar. El cuarto se apreciaba limpio y ordenado, agradable, a pesar de lo viejo de los muebles. En las paredes colgaban varios retratos, sobresaliendo uno retocado que seguramente presentaba a la anciana cuando era joven. En la pared, justo en la cabecera de la cama donde descansaba la niña, había un altar con muchas imágenes de diferentes santos frente a los que ardían dos veladoras a punto de extinguirse, una de ellas peligrosamente cerca de la orilla. La habitación olía a "guardado", aunque seguía percibiéndose en el ambiente un ligero pero penetrante olor a quemado.


Al regresar la mujer con el café, le pregunté si no se estaba quemando algo, y ella contestó que al salir de la cocina había apagado todos los quemadores y que no me preocupara. Después del primer sorbo de café, olvidé el asunto y continué con mi trabajo, llenando la cédula a conciencia. Doña Josefina me informó que en su juventud había estudiado una carrera comercial y que ahora se dedicaba a coser ropa ajena para sobrevivir en compañía de su nieta. Al enterarme de que no había recibido por correo su convocatoria para particiar, le entregué una forma personal pidiéndole que firmara el talón al calce, lo cual hizo estampando un garabato ilegible con mano firme, mirando a través de la parte baja de sus anteojos bifocales. Recorté el talón y lo guardé en una de las bolsas de la mochila; enseguida, le impartí la capacitación, notando en ciertas ocasiones que de ella también emanaba ese penetrante olor a quemado. Sin embargo, su mirada dulce me producía una inexplicable sensación de que comprendía todo cuanto le decía y perdonaba mi intromisión en su privacidad. Al terminar, mientras conversábamos de otros temas, busqué en mi mochila una guía para darla a la viejecita, cayendo en la cuenta de que se me habían terminado, por lo que quedé de llevarla al día siguiente. Después me despedí, agradeciendo el café y la atención que doña Josefina había puesto a mi exposición.

-Vuelva pronto -dijo con un tono casi de súplica-; casi nadie me visita y para mí es agradable conversar con alguien.

-Mañana vengo -prometí-, si tiene dudas se las aclaro y me invita otro café.

Me coloqué el impermeable y salí rápidamente a la lluvia con intención de ir a casa, pensando que después de todo era inútil seguir visitando personas sin llevarles la necesaria guía; por lo demás, la hora hacía impropia cualquier visita. Al llegar a mi habitación y desvestirme pude percibir que el olor a quemado había quedado impregnado en mi ropa.


Un intenso y cálido sol convirtió el sábado en un hermoso día que invitaba a la actividad y atraía a las calles. En el Distrito XVI, platicando con los compañeros olvidé el incidente de la noche anterior hasta que me dispuse a pedir el material para salir a reanudar mis visitas a los ciudadanos. Al hacer un recuento, dentro de mi mochila encontré el talón con la firma de Doña Josefina, notando que al reverso presentaba unas extrañas huellas de unos dedos infantiles llenos de tizne. Sin tratar de explicarme esto, recordé que le debía su Guía a la dulce anciania, por lo que solicité una de más. En vista del compromiso con la anciana, decidí visitar primero esa zona. Al llegar a la calle que visité la noche anterior, todo parecía diferente. Reconocía algunas vecindades que había visto la víspera, pero al buscar el número 10 no pude encontrar la casa de la viejecita. En el lugar que correspondía se encontraba un terreno baldío resguardado por una barda metálica. Nuevamente recorrí la numeración de ambos lados de la calle, regresando siempre neciamente al mismo lugar. Desconcertado pregunté por la anciana a dos vecinas que platicaban animadamente acompañadas de algunos niños.

-¿Doña Jose? No. La única Josefina García que ha vivido por aquí falleció hace cinco años. Su casa estaba ahí donde está el baldío. -dijo la mujer mientras señalaba con la mano la barda metálica.

-¡Ay! Es la señora que murió junto con su nieta cuando se incendió su casa, ¿verdad? -preguntó la otra mujer dirigiéndose a la primera.

-Sí. Era la señora que cosía ropa, ¿se acuerda? Dicen que una veladora cayó a la cama de su nieta y ella no quiso salir para salvarse cuando vio a la niña muerta -contestó la primera.


Me alejé pensativo dejándolas con su plática mientras miraba fijamente el talón con la firma que la ancianita había estampado, del que emanaba un ligero olor a quemado, y al pasar junto a la barda, por una rendija alcancé a observar restos de muebles quemados. Correspondían a los muebles que el día de ayer había visto en casa de Doña Josefina. No pude menos que pensar que el padrón necesitaba urgentemente ser actualizado. Después me encogí de hombros y me dispuse a dar mi mejor cara en la siguiente visita.

viernes, 20 de julio de 2012

El escepticismo militante en la literatura de ficción

Hace unos días se me ocurrió una buena idea para una novela corta. Bueno, al menos eso pensé.

El protagonista masculino sería Jorge Armando Romo, director de la revista Razonando. Y aunque ni en la dirección ni en el consejo editorial de dicha revista hay mujeres, la protagonista femenina sería una escéptica colaboradora de ésta. De hecho, la protagonista sería la mano derecha de Jorge Armando.
La bella escéptica sería todo un estuche de monerías: inteligente, entusiasta y con una gran cultura escéptica. Jorge Armando, además, sería el amor secreto de la protagonista. Claro que como no sería una novela de amor (o pornográfica), no me detendría demasiado en ese aspecto (nada de escenas eróticas o de sexo explícito).  
Mi novela comenzaría con Jorge Armando recibiendo una llamada telefónica de su mano derecha. Ella le invitaría a asistir a la presentación de una canalizadora. Lo anterior intrigaría al director de Razonando, pues Lorena (su compañera escéptica) no se dejaría sorprender por una vulgar canalizadora, ¿habría algún truco nuevo que desenmascarar?
Llegado el día, Lorena y Jorge Armando asisten a la presentación. Varios minutos después Jorge Armando está bastante decepcionado, no ha visto algo medianamente interesante. Comienza a pensar que Lorena se ha convertido en una creyente de los canalizadores. Segundos más tarde descubre –para su tranquilidad- que afortunadamente no es el caso.
La canalizadora, en medio de su mediocre actuación, comienza a insultar al público asistente, les llama “primates boquiabiertos, dispuestos a tragarse cualquier cosa”. De igual forma, llama “charloteo infernal” al discurso pronunciado por ella misma al inicio de la supuesta canalización.
Jorge Armando y Lorena descubren que en las últimas sesiones ha hecho lo mismo, la canalizadora insulta y desprecia a su público. “¿Por qué hace tal cosa?”, se preguntan los protagonistas.
Jorge Armando, al analizar las palabras de la canalizadora y después de tener un enfrentamiento con ésta (la charlatana acusa a Jorge Armando de hipnotizarla durante las sesiones de canalización, es decir, no es algo que ella esté fingiendo, realmente algo extraño le sucede), concluye que el supuesto espíritu canalizado no es otro que H. L. Mencken.
Todos los escépticos que hacen la revista se muestran asombrados y de inmediato planean la forma de desenmascarar a la canalizadora. “Basta con hacerle preguntas sobre la vida y obra de Mencken y que ella no pueda contestar para que el fraude quede al descubierto”, piensa el protagonista.
Lorena y Jorge Armando se encuentran con la canalizadora (más bien ella –¿o Mencken?- los busca) y la bombardean de preguntas.  Nada. La charlatana supera la prueba. De hecho, empieza no a convencer a los escépticos de la veracidad de sus poderes de canalización sino a hacerles desear que en realidad se trate de Mencken, el azote de los charlatanes.
Jorge Armando llega incluso a sospechar que Lorena es cómplice de la canalizadora.
No me alargaré más. El nudo –del que me enorgullecía- sería el siguiente: el supuesto espíritu de Mencken estaba más que dispuesto a demostrar (con pruebas extraordinarias, obviamente) que era real, pero al mismo tiempo mantenía que la canalización era un embuste. Entonces si Mencken lograba probar que realmente se estaba manifestando a través de la canalizadora, demostraría la realidad de los poderes de canalización. “Entonces la mejor forma de demostrar que es Mencken es guardando silencio de ahora en adelante”, pensó Jorge Armando.
Emocionado por mi idea y sin importarme que ya era de madrugada, le llamé a un amigo, escéptico no militante, y se la conté.
-¿Para esta estupidez me despertaste?
-Es que, a mí se me hace una buena idea.
-Sí, lo es. ¿Ya leíste el libro?
-¿Qué libro?
-¡Ah, como eres baboso! El de Connie Willis: Infiltrado.
-No. ¿Por qué?
-Porque esa es la trama de esa novela corta.
-¿En serio?
-Sí, es la novela de la que te platiqué el otro día. ¡Idiota!
-¿?
Me alegré de que mi amigo no pudiera ver la cara de bobo que puse y afortunadamente colgó de inmediato porque tampoco supe qué argumentar a mi favor.
Horas más tarde me fui a la librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo, mi amigo –recordé al fin- me dijo que ahí podía encontrar el libro. Hasta eso, está bastante económico (cincuenta pesos).
Se puede leer en una sentada (sin albur).

El protagonista es Rob, director de la revista El ojo cínico. Kildy es su brazo derecho. Juntos tratarán de resolver el misterio de la estafadora que aparentemente logra que Mencken se comunique a través de ella.   
El final es excelente. Connie Willis resuelve creativamente el problema al que se estaba enfrentando Mencken y que mencioné más arriba: ¿Cómo probar que realmente se trata de él sin demostrar que la canalización de espíritus es algo real? El final es muy divertido.

También comentan la novela:

Cuchitril literario

El mundo de Yarhel

Capitán Quasar

jueves, 21 de junio de 2012

Ufología crítica

Hace algunas semanas intercambié algunos materiales con Diego Zúñiga. Él me envió algunos números de La Nave de los locos, revista (hoy desaparecida) dedicada al análisis crítico de la ufología, y que editaba junto con Sergio Sánchez.


En cuanto a ovnis y supuestos fenómenos paranormales lo que suele encontrarse en los puestos de revistas es material crédulo y sensacionalista. El pensamiento crítico y la inteligencia brillan por su ausencia en la mayor parte de las publicaciones dedicadas al "fenómeno ovni". La nave de los locos era una de las excepciones.


Otra excepción era la revista Perspectivas ufológicas, editada por Luis Ruiz Noguez, Héctor Chavarría, Óscar García y Héctor Escobar.

El trabajo ufológico de Óscar García es sumamente recomendable (se puede encontrar en el blog Marcianitos Verdes, aquí publiqué uno de sus textos). Óscar comenzó siendo un jovencito crédulo, pero su inteligencia y curiosidad le llevaron a explorar otras ideas, y así se convirtió en un investigador crítico.

García durante un tiempo fue director de la revita Contacto Ovni. Fue la mejor época de la revista. Durante la dirección de García se publicaron textos críticos. Los artículos crédulos y sensacionalistas no dejaron de publicarse pero, junto a éstos aparecían las refutaciones correspondientes, de forma que el lector, ahora sí, podía sacar sus propias conclusiones. Y es que los ufólogos sensacionalistas terminan sus exposiciones diciendo Estimado lector (televidente, radioescucha) saque usted sus propias conclusiones, la última palabra la tiene usted. Lo cual es engañoso porque sólo presentan una cara de la moneda. García permitía que el lector examinara ambas caras.

De igual forma, García logró que Editorial Mina -la editorial que publicaba Contacto Ovni- también publicara libros de ufología crítica, como "100 fotos de extraterrestres" de Luis Ruiz Noguez y "500 años de ovnis en México" de Héctor Escobar.


Cuando ya no se publicaron textos críticos dejé de comprar la revista.

En La nave de los locos le dedicaron un espacio a la otra ufología mexicana, la ufología que la gente no encuentra en los puestos de revistas ni en los programas de radio o televisión: la ufología crítica. Afortunadamente, con internet es posible encontrar esa ufología que no busca verdades sino respuestas.

Al preguntarle a Luis Ruiz Noguez la razón por la que dejaron de publicarse artículos escépticos en Contacto Ovni, me respondió:

Óscar García, quien llegó a dirigir la revista, recibía los artículos de los ufólogos y me preguntaba si tenía algo al respecto. Eso estaba excelente, muy divertido, pero hubo golpe de Estado. Se reunieron los ufólogos y hablaron con el dueño, le dijeron “¿de qué se trata? esta es una revista de ovnis y está dirigida por escépticos, si no los corres nosotros nos vamos y la revista se va a caer”. Y no es mentira, pregúntale a cualquiera de ellos, a Mario Torres, a Luis Ramírez, a cualquiera de los que escribían. De cualquier forma tenían razón, no creo que la revista se hubiera caído, pero tenían razón en el sentido de que era una revista de ovnis y estaba dirigida a personas que creían en ovnis, y nosotros desmentíamos a los ufólogos.


En el segundo número de La nave (mayo del 2000), Sergio Sánchez entrevistó a Óscar García y a Luis Ruiz Noguez sobre este tema. Óscar mencionó:

Sucede que, por ese tiempo yo me "infiltré" en la redacción de Contacto OVNI... Me apoderé de la revista y la dirigí por un breve lapso, buscando decir ¡ya basta de tantas tonterías! Naturalmente esta movida tuvo mucha resistencia en los ufólogos sensacionalistas mexicanos, pero duró lo suficiente como para hacer historia en nuestro medio. Imagínate la novedad que era: de pronto, el consumidor más ingenuo de la ufología sensacionalista, podía encontrarse con una entrevista de Agostinelli a Michel Monnerie.

Luis Ruiz Nogez agregó:

El gran mérito de Contacto OVNI en esa época era que presentaba realmente las dos caras de la moneda, la delirante y la seria. Sólo ahí se puede decir "que elija el lector la posición que más le satisface", pues se le han mostrado las demás posibilidades. No así como ocurre, frecuentemente, con la literatura paranormal. Como en El retorno de los brujos de Louis Pauwels y Jacques Bergier, se te muestran todos los argumentos que te llevan a la solución paranormal sin darte elementos críticos genuinos para confrontar las cosas. Es sólo una apariencia de pluralismo.

Óscar añadió:

Eso fue lo que intenté hacer, es decir, poner realmente las dos alternativas ante el lector. Los ufólogos sensacionalistas, en su paranoia, creían que yo mutilaba o alteraba sus textos... Lo cierto es que yo editaba sus cosas tal cual... por lo que las tonterías que decían iban cayendo por su propio peso, tan escandalósamente absurdas eran algunas de ellas. Como te puedes imaginar, esta siuación no podía prolongarse demasiado tiempo. Sin ser paranoico, debo contarte que sufrí una verdadera conspiración en mi contra. En serio: se reunieron los ufólogos más crédulos e intentaron desbancarme ante los jefes de la editorial, planteando que cómo era posible que una revista comercial de ovnis estuviera dirigida por un escéptico. El que compra en los quioscos una revista de platillos voladores, quiere precisamente eso: platillos voladores, alienígenas, abducciones. Y en el fondo tienen razón, la verdad que la tienen, ¿no? Como es obvio, pasado un tiempo dejé la dirección de Contacto OVNI.

Luis remató:

Aquí es necesario volver al tema de las distintas generaciones de ufólogos mexicanos. La primera, ya dijimos, está retitada. Los investigadores de la segunda, hoy son escépticos; pero nosotros éramos los que teníamos hechos los contactos con la ufología internacional. Por ejemplo, cuando Contacto Ovni quiso dedicarle un número a la famosa "autopsia extraterrestre", el editor buscó desesperadamente información entre los ufólogos mexicanos (partiendo por Maussán)... pero ellos no tenían nada sobre el tema. Los que teníamos la información éramos nosotros. Los ufólogos mexicanos de la tercera generación -con las salvedades ya hechas- no conocen de ufología. Me estoy refiriendo a la historia de la ufología, a los casos principales, a las grandes controversias. Antes la ufología tenía sus intelectuales (Vallé, Michel, Hynek), los que eran leídos por los ufólogos mexicanos de las generaciones pasadas. Hoy, aquí en México, se carece incluso del sustento intelectual de la uología clásica.


El tal Noguez también ha escrito aerca de cuando el "físico" Mario Torres Luján, último director de Contacto Ovni, lo invitó a participar en la revista. A fin de cuentas Torres Luján se echó para atrás. La historia puede leerse aquí.

Lo que me motivó a escribir esta entrada es el audio que conservo de la presentación del libro "100 fotos de extraterrestres" de Luis Ruiz Noguez. Dicha presentación se llevó a cabo a principios de enero de 1997 en el Club de periodistas de México, participaron Mario Méndez Acosta y Óscar García. Por ahora sólo subo la participación de García.

lunes, 18 de junio de 2012

miércoles, 13 de junio de 2012

Más "morfopsicología" en mi camino

El siguiente cartel lo encontré en la UAM Iztapalapa


¡Vaya que saben hacer negocio estos señores! ¿Pagaría usted $6,300.00 (unos $ 450 Dlls.) por escuchar que la forma o el tamaño de los labios puede revelar "rigidez en caracter" o por escuchar que el tamaño o forma de las orejas (o lo que sea que estén señalando en la imagen) puede revelar "poco desarrollo emocional"?

miércoles, 30 de mayo de 2012

Heidi grafitera

Sobre Ángel Urraza, cerca del Eje Central Lázaro Cárdenas, puede verse esta Heidi grafitera


Conferencias de astronomía


Si a usted le interesa la astronomía y vive en el Distrito Federal, puede acudir el tercer miércoles de cada mes al auditorio "Gabilondo Soler" de la Sociedad Astronómica de México. El auditorio se encuentra en el parque Francisco Villa, más conocido como "parque de los venados" (Av. División del Norte, esquina con Miguel Laurent S/N, Delegación Benito Juárez). La estación del metro más cercana es División del Norte (línea 3). Las conferencias son a las ocho de la noche.   


El programa para los próximos meses es el siguiente:

15 de Junio - "Hipernova, destellos de rayos gama y agujeros negros"
    Dr. Enrique Moreno Mendez, IA-UNAM
20 de Julio - "Colisiones de Agujeros Negros Super masivos y la historia del universo"
    Dr. Octavio Valenzuela, IA-UNAM
17 de Agosto - "Teta1 Orionis"
    M. en C. Rafael Costero Gracia, IA-UNAM
21 de Septiembre - "Universo a Gran escala"
    M. en C. Aldo Armando Rodríguez Puebla, IA-UNAM
19 de Octubre - "Extraterrestres"
    Dr. Mario Andres De Leo Winkler, IA-UNAM
16 de Noviembre - "Super burbujas en galaxias irregulares"
    Mónica Sánchez Cruces, IA-UNAM

martes, 22 de mayo de 2012

De cometas y mitos

El sábado pasado, revisando algunos casetes, encontré un fragmento del programa de radio Muy Interesante en el que hablan de las afirmaciones del "divulgador de la ciencia" Jaime Maussán (él dice que hace divulgación científica) con respecto a la supuesta nave extraterrestre que acompañaba al cometa Hale-Bopp. Supongo que este programa fue antes del asunto del suicidio de los miembros de la secta Puerta del cielo.

domingo, 6 de mayo de 2012

Un orgasmo intelectual

Ludwig Wittgenstein es mi filósofo de cabecera. Un filósofo-místico que aspiraba a la santidad, es de las muchas cosas que se pueden decir del genio; sobre él he escrito algunos textos (ver aquí y aquí).
Pero para picar la curiosidad del lector, mencionaré que Isidoro Reguera dice que en el arte ha influido más la personalidad del autor del Tractatus Logico-Philosophicus que su pensamiento sobre estética: “Porque es más bien, en efecto, su figura extraña y carismática, culpabilizada y arrogante, ensimismada hasta el solipsismo, íntegra hasta la neurosis, fronteriza a la locura y al suicidio, es más bien el tinte general de genialidad que preside su talante personal en cualquier aspecto de su vida, su aura de santón o de gurú, es más bien todo eso que su filosofía el halo de misterio que ha despertado la musa de los artistas.”
Por su parte Alonso Puelles se pregunta sobre las razones por las que la figura de Wittgenstein ha resultado fascinante para muchos artistas. Hay elementos que se conjugan para hacer atrayente al filósofo: su genialidad, que le permitió revolucionar la filosofía no una sino dos veces, la primera con el Tractatus, la segunda con las Investigaciones Filosóficas; el atractivo romántico que despierta la aniquilación de la filosofía; y su biografía, sobre ésta, el autor escribe: “genio precoz, soldado en busca de la muerte, arquitecto, artista, asceta que renuncia a su fortuna, exiliado por voluntad propia... Sin duda alguna, su vida entendida como un ejemplo ético es uno de los aspectos más atractivos. La renuncia a su fortuna, su afán de soledad y ascetismo, sus tormentos personales, su vida al borde del suicidio o de la locura y su inflexible código moral, han permitido crear una figura idealizada. Aunque también en el examen de su biografía algunos comentaristas proyectan supuestas sombras como la homosexualidad; esto originó agrios debates entre legatarios y estudiosos.”
Derek Jarman fue uno de esos artistas que se fascinaron con Wittgenstein. Jarman filmó en 1993 una película sobre el filósofo.


¿Y quién es el director de la película sobre el filósofo-místico que aspiraba a la santidad?
Información de la Wikipedia:
Michael Derek Elworthy Jarman (31 de enero 1942 - 19 de febrero 1994) fue un director de cine, escenógrafo, artista plástico y escritor británico.
Escritor, poeta, actor (actuó en Julio César de Shakespeare, uno de sus autores preferidos intensamente a lo largo de su vida), escenógrafo, diseñador, cineasta, pintor y activista por los derechos de los homosexuales, es reconocido mundialmente por la calidad de sus obras.
El 22 de diciembre de 1986 fue diagnosticado VIH positivo y se hizo más notorio al dar a conocer su condición de seropositivo públicamente. Su enfermedad le llevó a mudarse a Prospect Cottage, Dungeness, cerca de la planta nuclear. Murió en 1994 por una enfermedad relacionada con el síndrome del SIDA. A su muerte, Chumbawamba, banda de rock inglesa, sacó su Song for Derek Jarman en su honor.
Algunos datos de El planeta amarillo:
Durante la década de los 70, Jarman realizó una serie de films en super 8. En 1972, este artista integral publicó su primer libro de poemas, ‘A finger in the fishes mouth’ y en 1976 estrenó su primer largometraje en 35 mm, ‘Sebastiane’. El 22 de diciembre de 1986 le fue diagnosticado el virus VIH, y fue notorio por dar a conocer este hecho más tarde.
El cine de Derek Jarman es tan alucinante como desconocido para el gran público, al menos en nuestro país, y es que su cine independiente nunca anduvo cerca de los circuitos comerciales. De hecho, siempre encontraba muchas dificultades para encontrar productores para realizar sus películas, y es que algunas llegaron a tener menos presupuesto que las películas llamadas de serie b o bajo presupuesto. Los productores buscan dinero, y sus películas no se lo iban a dar.
Además, los productores tenían que trabajar muy duro, por eso él tenía que estar constantemente encima de todo, pendiente de todos los detalles.
Era una persona decepcionada con la situación política de Inglaterra durante la legislatura de Margaret Thatcher, y de esa Inglaterra deprimida sacó inspiración para escribir algunas de sus películas. Fue bastante criticado y atacado por los periódicos, el gobierno y el parlamento, incluso lo declararon personaje no deseado en Inglaterra. Otras de las inspiraciones fue su homosexualidad declarada, que también era palpable en sus películas.
Jarman mostró su fascinación por la violencia, el homoerotismo, la representación gay y las imágenes mito-poéticas. Llegó a compartir con el espectador las noticias sobre su estado de salud, luego de que le diagnosticaran el SIDA, en filmes como ‘The Garden’ (1990) y ‘Blue’ (1993). También investigaba historias de origen homosexual en sus múltiples biopics nada convencionales: ‘Sebastiane’ (1976); la anacrónica ‘Caravaggio’ (1986); la recontextualizada obra de Marlowe ‘Eduardo II’ (1991) y la minimalista y teatralizada ‘Wittgestein’ (1993).
La obra de Jarman comienza con el niño Ludwig Wittgenstein expresando (tomado de aquí):
Nací en 1889, hijo de una familia asquerosamente rica de Viena. Os los presentaré. Ésta es mi madre, Leopoldine. Le chiflaba la música. De hecho, estaba tan ocupada invitando a Brahms y a Mahler que nos dejó a merced de 26 tutores y siete pianos. Hermine, mi hermana mayor, era una pintora aficionada. Gretyl se casó con un americano y fue psicoanalizada por Freud. De Helene no diremos nada. Tres de mis hermanos murieron jóvenes. Hans se fue a América huyendo de mi padre y desapareció en la Bahía de Chesapeake. A Kurt se le rebeló la tropa en la Gran Guerra y, avergonzado, se suicidó. Rudolf, que era marica, pasaba mucho tiempo en Berlín. Cuando no estaba histriónico, se pasaba por el Comité Científico Humanitario. Se mató tomándose un vaso de cianuro en su bar favorito. Nos queda Paul. Era pianista, pero perdió un brazo en la guerra. Ravel compuso Concierto para la mano izquierda para él.


sábado, 28 de abril de 2012

El lunes pasado visité las chingonsísimas instalaciones del plantel San Lorenzo Tezonco de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.


Los jueves hay un ciclo de ciencia y tecnología. El 12 de abril el Físico Marco Noguez habló de los fraudulentos "detectores moleculares GT-200". Qué bueno que se ventile en diversos espacios este fraude científico y tecnológico.

viernes, 27 de abril de 2012

LA HOMOSEXUALIDAD DURANTE EL PORFIRIATO (Segunda parte)

Baños públicos de ambiente en la ciudad de México

En la primera parte mencioné que algunos de los que participaron en el llamado "Baile de los 41" fueron encarcelados y enviados a Yucatán a realizar trabajos forzados. ¿Qué sucedió con quienes permanecieron en la ciudad de México? Mílada Bazant (autora del texto comentado) dice: “siguieron ‘luciendo sus bellas figuritas por todas partes’ como si nada hubiera pasado. Mantuvieron la costumbre de frecuentar los baños públicos, sobre todo los afamados, recién remodelados baños turcos de la Gran Alberca Pane, ubicados en Paseo de la Reforma, conocidos, aún por las autoridades, como centros de ligue para homosexuales.”

¿Cómo se daba el "ligue"?, ¿quiénes frecuentaban esos baños?, ¿qué hacían las autoridades al respecto?

En la biblioteca de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Iztapalapa puede consultarse Miradas recurrentes, la ciudad de México en los siglos XIX y XX. Se trata de una obra, en dos volúmenes, coordinada por María del Carmen Collado y publicada en el 2004 por el Instituto Mora y la UAM Azcapotzalco.

En el prólogo se explica que los trabajos que integran la obra originalmente fueron expuestos en el Coloquio Internacional de la Ciudad de México, Pasado y Prospectiva, mismo que se llevó a cabo en el Instituto Mora en noviembre de 2001. Historiadores, geógrafos, sociólogos, hombres de letras y humanistas escribieron sobre el pasado, presente y porvenir de la ciudad de México; se ocuparon tanto del territorio citadino, es decir, de la ciudad como personaje, como de la sociedad y los aconteceres urbanos, esto es, de la ciudad como escenario.

María del Carmen Collado explica: “He preferido ser inclusiva, incorporando tanto los trabajos que estudian la ciudad como sujeto, como aquellos que la asumen como escenario, aun a costa de que esta selección pudiese ser juzgada poco rigurosa.”

La obra trata cuestiones como la llegada de la fotografía a la ciudad, la historia del Paseo de la Reforma, la publicidad en las calles, el proyecto urbano de Lázaro Cárdenas, el pasaje Savoy, los oficios que se ejercían en el siglo XIX, etc.

Miradas Recurrentes resultará sumamente interesante para aquellos que deseen conocer más acerca de la Ciudad de México.

En el segundo volumen hay un apartado titulado Identidad y espacios homosexuales. Este apartado consta de tres textos, el primero se ocupa de los baños públicos durante el porfiriato, el segundo trata de los bares gay, y el último del teatro gay.

En esta entrada sólo me referiré al primer texto: Entre lilos limpios y sucias sarasas: la homosexualidad en los baños de la ciudad de México, 1880-1910. Víctor M. Macías González es el autor.

Sobre la situación durante el virreinato el autor dice que las autoridades hacían lo posible para evitar las prácticas homosexuales en lugares de esparcimiento acuático: “el clero y la corona vigilaban sigilosamente las turbias aguas y oscuros recovecos de albercas conventuales, temascales populares y estanques colegiales donde los bañistas se entregaban a desatadas lujurias y concupiscencias. Puesto que los espías del Santo Oficio habían descubierto la existencia de una numerosa comunidad ‘somética’ cuyas redes afectivas tenían como punto de encuentro los baños de México y Puebla, las autoridades virreinales hicieron numerosas redadas de bañistas.”

Pasemos al porfiriato.

El autor explica la importancia que tenía el baño para los pedagogos, higienistas y sociólogos de este régimen: podía transformar al país. Un ciudadano limpio equivalía a “un mexicano emprendedor, trabajador, moderno, obediente y útil a la patria.”

El régimen porfirista comienza a reglamentar los baños en 1892, el principal objetivo era luchar contra las epidemias. Empresarios y empleados permanecían alertas ante posibles apariciones de síntomas de diferentes enfermedades; cualquier sospechoso era reportado ante el Consejo Superior de Salubridad.

El baño diario era también un signo de modernidad: “los baños facilitaban un México limpio, pulcro, y restregado frente a una Europa sucia y mugrosa.”; durante esta época se trató de mejorar las instalaciones de los baños, ya lo veremos más adelante.

Pero el baño diario no estaba al alcance de cualquiera, sólo las capas medias y altas podían tener acceso a éste. Los más pobres veían con desconfianza el hábito diario del agua y el jabón, lo cual queda de manifiesto en frases como “de los baños, menos provechos que daños” o “más vale oler a puerco que a muerto”. Los porfiristas trataban inútilmente de convencer al vulgo de las bondades del baño diario, pero no se trataba sólo de una cuestión de actitud: el baño diario era un lujo, no estaba a su alcance, los precios de los baños públicos eran demasiado altos para los salarios que recibían los obreros. Por ello es que los dueños de los baños públicos se enfocaron en las clases medias y altas.

Explica el autor: “Ya sea por su cultura, valores o riqueza, estas capas –y sus gustos y prácticas de ocio- influyeron fuertemente en el desarrollo y diseño de los baños hacia mediados del porfiriato. Así, los empresarios bañeros dedicaron grandes capitales a ajuarear sus locales para atraer, cultivar y competir entre sí por una clientela relativamente pudiente y, en su mayoría, masculina.”

Los burgueses no tenían la necesidad de asistir a los baños públicos, contaban con baño en sus casas, en realidad lo hacían para socializar. En los baños convivían y charlaban intelectuales, artistas, militares, profesionistas, etc.

Baños, gimnasios y clubes atléticos comenzaron a ser frecuentados por la burguesía. Nuevamente cito al autor: “La industrialización, la urbanización, el auge comercial y la ampliación de la burocracia incrementaban la población masculina clasemediera de la capital, al mismo tiempo que entre la juventud burguesa se iban difundiendo pautas de consumo conspicuo.”

¿Por qué comenzaron a hacerse populares los clubes atléticos, los gimnasios, las asociaciones deportivas y los baños? En el texto se explica que con los cambios culturales, económicos y sociales, vinieron ajustes en los modelos de masculinidad: se debía mostrar fuerza, vigor, reafirmar la hombría; y una forma de hacerlo era mediante el deporte y el fisicoculturismo.

Pero, en palabras de Víctor M. Macías, “la desnudez presente en estos lugares de afirmación masculina se convirtió en su talón de Aquiles. La presencia de tantos ‘adanes’ en vestidores, salones de masaje, albercas, baños y demás estancias transformó estos sitios en los primeros reductos de la homosexualidad en el país. Cuál sería el horror de los mandarines porfirianos cuando los lujosos baños de la capital del país, en vez de lucir como escaparates para los adelantos del régimen, ¡se convertían en el espacio homosexual urbano por excelencia!”

A partir de un estudio realizado en 1885 (y que duró cinco años) y que ponía en evidencia las pésimas condiciones de las instalaciones de los baños, éstos comenzaron a ser remodelados.

Se explica la situación de los baños de la Alberca Pane: se convirtieron en los más lujosos y modernos del país: “Instalada sobre la más elegante arteria de la ciudad, el Paseo de la Reforma (frente a la glorieta del Monumento a Colón) y con su propio ramal de tranvía, la Alberca Pane lucía los últimos adelantos hidroterapéuticos, baños sauna y vapores. Contaba además con una sala de masaje, gimnasio, peluquería, cantina, salones de lectura, jardines y albercas al aire libre. Sus interiores brillaban con gran profusión de mármoles nacionales e importados, finos acabados, muebles espléndidos, cuadros exóticos, e interesantes aparatos eléctricos y mecánicos.”

El resultado de esta remodelación fue que otros empresarios se vieron obligados a mejorar las instalaciones de sus baños.

De esta forma, hacia 1890 los baños de la ciudad de México se convirtieron en “el espacio homosexual urbano por excelencia durante el porfiriato. Así, resurgieron los lugares de esparcimiento acuático, que ya desde el virreinato habían facilitado el desarrollo de redes sociales y afectivas para hombres que se sentían atraídos por otros hombres, como lugares idóneos tanto para la elaboración de una estética homosexual, como para la construcción de una identidad homosexual basada en el consumo, el lujo y la geografía del baño. Los vestidores de los baños, las duchas, los vapores, los gimnasios, los salones de masaje y demás estancias eran los únicos lugares en el paisaje urbano donde se podían congregar hombres desnudos sin levantar sospecha alguna y, mediante observación furtiva, miradas soslayadas y comentarios discretos, conocer y reconocer a los que compartían su atracción por sus semejantes.”

A continuación el autor describe la forma en que se daba el “ligue”, y cómo lo favorecía la configuración del lugar. Comenzaba en la gran alberca (cabían hasta 150 personas), y podía continuar en el vapor o sauna. El ligue también podía darse en el gimnasio o en las salas de lectura: “la geografía del baño permitió al homosexual porfiriano encontrarse con sus semejantes.”

¿Cómo terminó todo esto? Las críticas al régimen de Porfirio Díaz no se hicieron esperar. Se cuestionó la capacidad de las clases acomodadas para dirigir el país, se les veía como hedonistas entregados al placer y al materialismo; se decía que los ricos se habían convertido en “decadentes, blandos, enclenques y frívolos seres afeminados.”

¿Cómo reaccionaron las autoridades ante estas críticas? Su respuesta fue aumentar la vigilancia en gimnasios, albercas, baños, dormitorios, escuelas y cuarteles.

Los empresarios afirmaban que en sus instalaciones no se daban ese tipo de conductas; reglamentaron de forma estricta sobre el tiempo que podían permanecer los clientes en ciertas estancias, de igual forma, se prohibió que los clientes pudieran tocarse. Así trataban de evitar los ligues homosexuales.

Al final del texto el autor anota sus amplias referencias bibliográficas.

Enlaces interesantes:

Habitats en peligro: los baños de vapor.

Contexto social de la época y el caso de los 41.

martes, 24 de abril de 2012

Seudociencia y suicidio

A principios de diciembre de 1976 salió a la venta el primer número de la revista Contactos Extraterrestres, misma que desapareció hasta 1982, alcanzando los 145 números. Algunos de los temas del primer número fueron los supuestos contactados, las enseñanzas de Marla ("la mujer elegida por los extraterrestres"), el triángulo de las Bermudas, Cyrano de Bergerac, y la relación entre los mayas y los extraterrestres.


Pero también apareció un artículo llamado "El y Ella": profetas de una nueva religión. "Cientos de personas lo han dejado todo para seguir a Bo y Peep, extraños personajes que aseguran proceder de otro planeta, y que ofrecen salvar a la humanidad... en un platillo volador."


Los mencionados personajes eran Marshall Herff Applewhite y Bonnie Lu Trousdale Nettles (quien moriría en 1985). Según el texto de Guillermina Meaney, El y Ella se conocieron en 1972. "Ambos compartían un gran interés por la astrología y la reencarnación, y la afinidad que había entre ellos los llevó a la conclusión de que eran viejos conocidos, que se habían encontrado en varias vidas anteriores. Algún tiempo después recordaron el lugar del que procedían, así como la misión que se les había encomendado y por la cual se encontraban en la Tierra. Entonces decidieron volver a formar pareja, y fundaron el Centro de Artes Cristianas, donde se ocupaban de la teosofía y la metafísica, elaboraban horóscopos y hacían curaciones, etc. Dicho centro no tuvo éxito, y entonces Bo y Peep decidieron empezar a difundir su mensaje por todo el territorio de Estados Unidos."

Mediante anuncios en los periódicos y volantes publicitaban sus conferencias, ¿qué aseguraban en éstas? Que en realidad tenían "una edad de más de un millón de años, e invitan a los asistentes a dejar a sus seres queridos así como sus posesiones terrenales, para someterse a un proceso que llaman Metamorfósis Individual Humana (MIH). El mismo no es un proceso espiritual, ni un sistema para alcanzar un estado de mayor conciencia, sino una metamorfosis física. Al desprenderse de todas sus ataduras, los seguidores de los 'Los Dos' podrán escapar de la contaminada atmósfera terrestre, y romper la serie interminable de muertes y reencarnaciones sucesivas a las que según se cree, estemos sujetos todos los seres humanos."


Applewhite y Trousdale aseguraban proceder de un "nivel superior del espacio exterior", así mismo, decían que morirían violentamente y que días después resucitarían y se irían en un platillo volador. Naves espaciales vendrían posteriormente por sus seguidores.

En este artículo también se daba cuenta de aquellas personas que habían dejado a sus familias después de asistir a las conferencias mencionadas. Algunos abandonaron el grupo de Applewhite porque nunca aparecía la nave para llevarlos al "siguiente nivel". "Cuando se les pregunta a 'Los Dos' por qué no han cumplido con su promesa, aseguran que nunca señalaron la fecha exacta en que abandonarían la Tierra, ya que para ello tienen que ser asesinados primeramente."


"Periodstas, sicólogos y sociólogos han formulado toda clase de hipótesis para explicar la conducta de Bo y Peep." ¿Estafadores?, ¿investigación sobre la credulidad del ser humano?, ¿trastornos mentales? "Sin embargo, es muy posible que el estudio de la personalidad y las motivaciones de 'Los Dos' sea todavía más interesante que el de sus 'pastores'. ¿Qué pudo inducirlos a dejarlo todo y a someterse a una vida de privaciones, alentados únicamente por la poco verosímil promesa de que serían conducidos a otro planeta?"

El texto termina con las siguientes palabras:

"Viviendo como vivimos en un mundo en crisis, es hasta cierto punto comprensible que el ser humano, buscando desesperadamente algo a qué aferrarse, escuche los mensajes de individuos como Bo y Peep, que ofrecen una esperanza, por frágil e infundada que sea.
"Por lo que respecta a 'Los Dos', si bien todo parece indicar que se trata de un par de farsantes que han explotado la necesidad de creer de las personas que los siguieron, varias de ellas continúan pensando que algún día bajará de los cielos un resplandeciente OVNI que los llevará a un mundo infinito mejor que el nuestro.
"¿Y acaso alguien podría afirmar con absoluta certeza que esto no sucederá?"

Applewhite y su grupo (llamado Puerta del Cielo) se quitaron la vida entre el 23 y el 25 de marzo de 1997. Por aquellos días podía observarse el cometa Hale-Bopp. Algunos desinformadores -entre ellos Jaime Maussán, aquí en México- aseguraban que una nave tres o cuatro veces más grande que la Tierra venía detrás del cometa; supuestamente la nave enviaba música para comunicarse con nosotros. Applewhite concluyó que la fallecida Bonnie Lu Trousdale venía por ellos en una nave. No necesitaban sus cuerpos, la nave venía únicamente por sus almas. De ahí que decidieran suicidarse. Los 39 cadáveres fueron encontrados el 26 de marzo.


Y lo anterior viene a cuento no porque recientemente se haya cumplido un aniversario más de estos acontecimientos, sino porque ese fue el tema del programa Muy Interesante del lunes 31 de marzo de 1997 (conservo cerca de cincuenta minutos).

También hablaron de la orinoterapia y los cuentos de Shaya Michán, la homeopatía, el feminismo radical y anticientífico... Como decía Mario Méndez: ¡Hágase parte del futuro hoy, aquí, en Muy Interesante!




Por cierto, aquí puede usted encontrar el programa transmitido el nueve de enero de 1997.