lunes, 13 de febrero de 2012

¿Qué pasará el 21 de diciembre del 2012?

¿Terminará el mundo tal y como lo conocemos?, ¿nos contactarán seres extraterrestres?, ¿se abrirán puertas dimensionales? ¿Qué sucederá realmente?

La respuesta nos la dan en el noticiario 31 Minutos:



Unos charlatanes, perdón, unos expertos en el mundo del misterio dicen que el mundo se acabará en la fecha señalada en el título de esta entrada, otros que también se dicen expertos en el mundo del misterio dicen que no, que el mundo no se acabrá, pero que sí pasará "algo" importante. Por ello es que Mauricio-José Schwarz nos invita a participar en "Chifladuras 2012", ¿de qué se trata? De reunir "los sonoros rebuznos de estos 'maestros del misticismo' con taxímetro, no sólo para nuestra sana diversión y esparcimiento, sino para dejar claro quién de estos cuentacuentos dijo alguna verdad, así fuera por accidente o de modo totalmente involuntario, y cuántos se estuvieron regodeando en la ignorancia, el miedo y la buena voluntad ajenas, desde lectores de manos de liga escolar hasta periodistas archimillonarios."

Toda la explicación la encuentra aquí. Así que si usted desea participar, mándele un mail a Schwarz con las pendejadas que encuentre sobre lo que supuestamente sucederá el próximo mes de diciembre...

Todas se publicarán en el siguiente enlace (ya hay algunas muestras de sabiduría): Chifladuras 2011

Grafitis sobre Av. Francisco del Paso y Troncoso (entre las estaciones Coyuya y Aculco de la línea 8 del metro)









jueves, 9 de febrero de 2012

EL CASO PUEBLA (segunda parte)

Luis Ruiz Noguez

LOS REPORTES DE TLAXCALA

El asunto pareció ser confirmado por los reportes de personas en la Sierra Norte de Tlaxcala que afirmaban haber visto luces en el cielo, en trayectoria descendente y cuya presencia había sido punteada por varias explosiones muy fuertes que sacudieron la región.


El periódico capitalino La Prensa entrevistó al señor Celedonio López, juez de la paz del poblado Plan de la Flor, quien aseguró que todos los habitantes presenciaron el suceso. En ese mismo pueblo se encontraba el señor Luis Flores Zabaleta, quien dijo a los periodistas:

Esos como cohetes brillaban y dejaban humo, cuando de momento se escuchó un estruendo y como que estalló el aparato grande, pero no llegó a Tierra sino que más bien parecía que se caían las luces que se veían, y hasta pensé que era un avión que nos estaba echando veneno para matarnos. Esto lo comenté con Lucio, que junto conmigo vio lo que estoy diciendo, pero luego que oímos el trueno y sentimos que se estremeció la tierra, desapareció el aparato.

En Texocuizapan, Tlaxcala, Manuel Tapia, observó el fenómeno de esta manera:

El 29 de julio, a las seis de la mañana, vi a esos objetos. Eran tres luces de color rojo; iban de Sur a Norte, a vertiginosa velocidad.

Los tres objetos –continúa Tapia-, los perdí de vista tras las montañas. Dos o tres minutos después se escuchó un estallido. Yo no vi que cayera ninguno de los objetos, sólo los vi desaparecer y luego escuché como que algo rodaba por el cerro, una vibración muy fuerte que hasta estremeció el suelo como un temblor.

Emilio Fernández, presidente municipal de Terrenate, en el Estado de Tlaxcala declaró:

Acá mucha gente lo vio: un objeto muy grande que iba sacando lumbre por todos lados. Pasó a gran velocidad, e inmediatamente después que se perdió de vista se oyó un golpe, como desgarre de piedras. Fue tan fuerte el impacto que se estremeció la tierra.

Plutarco Briones, vecino de La Caldera, Tlaxcala declaró:

Todos dicen... pero ninguno lo ha visto. Algunos dicen que está en el Cerro Grande, otros que en El Mirador, como cuentan. Unos señores de Tlixtalaco decían que estaba en el cerro y que no lo podían sacar... pero sólo dicen.

Al parecer el OVNI no había caído en el estado de Tlaxcala sino un poco más al Noreste, en la Sierra de Puebla. Había muchos reportes pero todos desperdigados en la geografía de aquel Estado. Se hablaba de lugares distantes por lo menos 20 kilómetros uno de otro.


LOS REPORTES DE PUEBLA

Uno de los mejores reportes fue el de un humilde vendedor de manzanas que bajó de la sierra al pueblo de San Francisco Ixctacamaxtitlán para notificar a los habitantes que el extraño objeto luminoso se había estrellado en las montañas. La mecha estaba encendida, a partir de ese momento los habitantes del lugar no hablarían de otra cosa más que del OVNI que se había estrellado en la sierra, la prensa de varias localidades publicaría constantemente fantásticos relatos sobre una nave interplanetaria averiada.

El lugar donde supuestamente había caído el objeto es una de las regiones más cerradas de la Sierra Madre Oriental, pero eso no amedrentó a los “ufólogos”. Un verdadero tropel de periodistas, investigadores amateurs, excursionistas, fanáticos y simples curiosos se lanzaban a Ixctacanaxtitlán o a Libres, Puebla, y de ahí a la sierra, para tratar de encontrar los restos del “artefacto”.

A la redacción de Contactos Extraterrestres se comunicaron diversas personas de Puebla y Tlaxcala asegurando que habían estado en el lugar de los hechos y tenían fotografías del “aparato” estrellado. Por supuesto, ninguna de estas personas mostró tales fotografías.

Los investigadores de Contactos Extraterrestres recogieron varios informes provenientes del poblado de Teteno, en Puebla. Entre los testigos tenemos al señor Nazareo Moreno, quien informó haber visto tres luces, dos primero y luego una tercera que dio alcance a las otras y luego salió volando muy rápido y “echando chispas” para perderse rumbo a Tres Cruces:

Al principio eran sólo dos de esas luces que se movían bastante rápido sobre el cielo, de pronto, llegó otra luz que se acercó mucho a una de las otras hasta que quedaron casi juntas. La que se había acercado salió de repente volando muy rápido y echando chispas que caían casi hasta el suelo. Iba tan rápido que sólo alcance a ver cómo se perdía detrás de los cerros allá por Tres Cruces.

En Libres declararon que habían observado el mismo fenómeno, acompañado de la caída del objeto y una explosión.

Una versión periodística que fue transmitida al extranjero, asegura que el supuesto lugar donde se produjo el impacto fue el Cerro de las Tres Cruces. En esa misma información se dice que el reportero recorrió el lugar sin encontrar el objeto, pero que algunos testigos “le mostraron en el área gran cantidad de pastos quemados y manchas de aceite en el terraplén”.


EL AMARILLISMO DE LOS PERIÓDICOS

Esta noticia originó que el ufólogo francés Guy Tarade escribiera que en los cielos de México se había desarrollado una batalla entre naves alienígenas. Estas fueron sus palabras:

Como escribíamos en OVNI, Terre planete sous controle, el combate entre OVNIs que se desarrolló a finales de julio de 1977 en el cielo de Puebla, en México, fue seguido por miles de testigos. Un objeto atacado en pleno cielo se estrelló en la sierra. Según informaciones recientes, un OVNI intacto se conserva hoy en esta región, ¡bajo control de la armada americana!

Pero esa no era la única historia sensacionalista. Los rumores eran tan fantásticos que hoy, varios años después de los sucesos, nos preguntamos ¿cómo pudieron creer toda esa basura?

Para ese entonces el periódico La Prensa había dado pauta al sensacionalismo. En sucesivas ediciones del mismo se informaba que el OVNI estaba siendo rodeado por el Ejercito y que vendría pronto personal de la NASA. También se decía que el lugar estaba restringido para los curiosos. Se hablaba del rescate de humanoides, computadoras, etc.

Días después, La Prensa había publicado una foto del Ovni estrellado en la sierra, curiosamente lo que se observa en la foto no es la sierra de Puebla sino ¡el Cañón del Colorado! Huelga decir que el OVNI tampoco era tal.

Las versiones que circularon eran muy variadas, pero el rumor más insistente decía que un platillo volador averiado se encontraba atrapado en la sierra y que el Ejercito Mexicano había acordonado el lugar donde supuestamente estaba el OVNI para no permitir el paso. La zona era muy amplia (Libres, El Mirador, Analco, San Francisco Ixtacamaxtitlán, Grajales, Oriental, Zaragoza...).

En Teteno algunas personas informaron que el objeto se había estrellado en la ladera del cerro de las Tres Cruces. Según la prensa amarillista:

El OVNI se estrelló en el Cerro de las Tres Cruces enterrándose hasta la mitad en la tierra; mide entre 40 y 60 metros de largo y tiene muchas luces rojas y amarillas que aún permanecen encendidas. Está herméticamente cerrado y en el interior se encuentran sus tres tripulantes, de los cuales ya han muerto dos. Su apariencia es de enanitos de un poco más de un metro de estatura, son de color verde, tienen enormes ojos saltones y orejas como de toro, visten trajes plateados pegados a la piel y tienen los pies en forma cuadrada.

Las leyendas abundaron. También se hablaba de pequeños seres de aspecto demoniaco, obviamente extraterrestres, de seres rubios, hermosos y muy altos, también extraterrestres. Estos últimos, de dos metros de alto, habían secuestrado a una arqueóloga americana –quién sabe con qué eróticos fines- y que el novio estaba desesperado. Incluso se llegó a comentar que los poblanos habían jugado un partido de futbol contra los extraterrestres. Afortunadamente quedó en empate (¿qué hubiera ocurrido con la Tierra de haber perdido los extraterrestres?). Pero dejemos que sea el mismo Héctor Chavarría, el principal investigador del caso, quien nos cuente esa historia en su estilo tan ameno y particular:

Encontramos múltiples leyendas alusivas al hecho, que iban desde la retroalimentación de hechos hasta la fantasía más desenfrenada... hubo de todo: alienígenas de colmillos largos, hombrecitos verdes, historias de secuestro de arqueólogas con un chocante parecido a Dale Arden (y novios de las mismas igualitos a Flash Gordon), hasta mutilaciones de ganado y de uno que otro humano descuidado, pasando por la historia de un partido de futbol entre humanos y alienígenas que había terminado en empate gracias, posiblemente, a la mano de Dios (¿escuchas Maradona?), vuelos de helicópteros de una extraña compañía llamada Nacional de Aceros, S.A. (NASA).


Lo extraordinario y fantástico de los rumores hizo que Héctor Chavarría y Pablo Latapí Ortega (el mismo que ahora lee las noticias para Televisión Azteca) decidieran ir cuanto antes al mentado cerro y averiguar qué era lo que realmente ocurría. Como era de esperar no había enanitos verdes, tampoco azules, ni de ningún otro color.

Continuará...

Todas las entradas sobre este caso:






lunes, 6 de febrero de 2012

LEWIS CARROLL Y LA PARAPSICOLOGÍA

Hace varios años adquirí una bonita edición que incluye las obras Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, A través del Espejo y lo que Alicia encontró allí, La Avispa con peluca y La Caza del Snark. El libro también incluye las ilustraciones de John Tenniell, Henry Holiday, Hermenegildo Sábat y las del mismo Carroll. Como sabemos, a Carroll le encantaban las niñas; fotografió y dibujo a algunas de sus pequeñas amigas. La edición que compré también muestra esas fotografías y dibujos, además de las cartas que enviaba a las niñas. El prólogo es de Jorge Luis Borges. Por si lo anterior fuera poco, todos los textos (historias y cartas) tienen anotaciones de Eduardo Stilman (miembro de la Lewis Carroll Society de los Estados Unidos y de la similar en Gran Bretaña).



A través del espejo me gusta mucho más que Alicia en el país de las maravillas. Tengo pendiente escribir una entrada sobre Los libros de Alicia y la filosofía del lenguaje (entre mis filósofos favoritos están Ludwig Wittgenstein, Bertrand Russell y Gottlob Frege; es posible relacionar el discurso de Humpty Dumty con la idea de Wittgenstein sobre “los juegos del lenguaje”).

Charles Lutwidge Dogson (1832-1898) inventó el seudónimo de Lewis Carroll en 1856. A Carroll le interesaban muchos temas, algunos de ellos eran la fotografía, la literatura, la lógica, el teatro, el ajedrez, la mnemotecnia, los juegos matemáticos, la criptografía, el origami y la construcción de juguetes macánicos. Sus biógrafos aseguran que era un experto en todas esas materias. Otra faceta de este personaje era la de inventor.

Stilman menciona que entre los múltiples intereses de Carroll estaba nada menos que la parapsicología.


LA ESCRITURA AUTOMÁTICA

Es sabido que las aventuras de Alicia nacieron cuando el 4 de julio de 1862 Lewis Carroll y el reverendo Robinson Duckworth llevaron a remar a las hijas del Dr, Lidell: Alice Pleasance, Lorina Charlotte y Edith. Muchos años después Alice Liddell expresó: “Creo que el comienzo de Alicia fue contado una tarde de verano en la que el sol quemaba tanto que tuvimos que desembarcar en un prado, abandonando el bote para buscar refugio en el único pedacito de sombra que fue posible encontrar, al pie de una parva recién hecha. Aquí surgió de nosotras tres el antiguo pedido ‘Cuéntenos un cuento’, y así empezó la encantadora historia. A veces, para fastidiarnos –y quizá porque estaba realmente cansado-, el Sr. Dogson se interrumpía diciendo: ‘Y esto es todo hasta la próxima vez’. ‘¡Ah, pero esta es la próxima vez!’, exclamábamos todas, y tras un poco de persuasión, la historia arrancaba nuevamente.”

Alice le pidió a Carroll que pusiera por escrito aquella historia, así, esa misma noche puso manos a la obra. El escritor le regaló a Alice una versión ilustrada por él mismo.

Según la misma Alice Lidell, A través del espejo surgió también de las historias contadas a las tres niñas en las excursiones al río. Pero en 1932, Alice Raikes –prima lejana de Carroll- dijo que el escritor le dio una naranja y le preguntó la razón por la que la fruta aparecía en el espejo en la mano izquierda cuando en realidad la tenía en la derecha. Contestó: “Si yo estuviera del otro lado del espejo ¿no seguiría estando la naranja en mi mano derecha?”. Carroll comentó: “Bien dicho, Alice. Es la mejor respuesta que me hayan dado.” Este testimonio está en duda porque, al parecer, Carroll y Alice Raikes se conocieron el 24 de junio de 1871, para ese momento el libro ya estaba en manos del editor.

Al inicio de A través del espejo encontramos que mientras la gata Dinah le lava la cara a su gatita blanca, Alicia se entretiene platicando con Kitty, la gatita negra. Alicia se molesta porque la gatita no parece colaborar en los juegos. Así, “Para castigarla, Alicia la sostuvo en brazos ante el Espejo, de modo que pudiera apreciar lo fea que se veía.”

-... y si no eres buena ya mismo –agregó-, te pondré del otro lado, en la Casa del Espejo. ¿Qué te parecería eso?

-Ahora, Kitty, si prestas atención y no hablas demasiado, te contaré todas mis ideas acerca de la Casa del Espejo. En primer lugar, está la habitación que se ve a través del cristal... Es exactamente igual a nuestra sala, sólo que las cosas van en sentido contrario. Puedo verlo todo cuando me subo a una silla... todo, menos el pedacito que está justo detrás de la chimenea. ¡Cuánto me gustaría poder ver ese pedazo! ¡Me gustaría tanto saber si tienen un fuego en invierno! Es imposible decirlo, sabes, a menos que nuestro fuego ahume; entonces aparece humo también en esa sala... pero eso puede ser sólo un simulacro, para hacer creer que tienen fuego. Sus libros se parecen a los nuestros, pero las palabras están al revés. Esto lo sé, porque puse uno de nuestros libros frente al espejo, y entonces ellos pusieron uno de los suyos en la otra sala.

-¿Qué te parecería vivir en la Casa del Espejo, Kitty? ¿Te darían leche allí? Quizá la leche del Espejo no es buena para beber... Pero ¡oh, Kitty! ¡Ahora llegamos al vestíbulo! Puedes ver un pedacito del vestíbulo de la Casa del Espejo, si dejas abierta del todo la puerta de nuestra sala: y por lo que se ve, es muy parecido al nuestro, aunque puede ser completamente distinto más allá, sabes. ¡Oh, Kitty, qué lindo sería que pudiéramos pasar a la Casa del Espejo! ¡Estoy segura de que hay cosas hermosas allí! Supongamos que existe una manera de atravesar el espejo, Kitty. Supongamos que el cristal se volvió tenue como la gasa, de manera que podamos pasar a través de él. ¡Si ahora mismo se está convirtiendo en una especie de niebla! Será bastante fácil atravesarlo...

Dijo esto ya encaramada en la repisa de la chimenea, aunque casi no sabía cómo había llegado allí. Y sin duda el cristal estaba empezando a disiparse, como una refulgente niebla plateada.

Un instante después, Alicia lo había atravesado y saltaba ágilmente en la sala del Espejo.



Entonces Alicia pudo resolver la duda que había expresado anteriormente: ¡la chimenea de la Casa del Espejo sí tenía fuego! A continuación se le ocurrió el siguiente pensamiento: “¡Oh, qué divertido va a ser cuando me vean aquí a través del espejo, y no puedan agarrarme!”.

Alicia se dio cuenta de que la parte que ya conocía (la parte visible desde su casa) carecía de interés, pero todas las demás cosas eran fantásticas. Un ejemplo: desde su casa sólo era posible observar la parte trasera del reloj de la chimenea, ahora podía ver que la parte del frente tenía la cara de un viejecito sonriente.

En la Casa del Espejo había piezas de ajedrez en el suelo, estaban vivas y se paseaban y platicaban entre ellas. Alicia se arrodilló para observarlas, reconoció a la Reina Roja, al Rey Rojo, a la Reina Blanca, al Rey Blanco y a dos torres. En una mesa uno de los Peones blancos comenzó a chillar, lo que hizo exclamar a la Reina Blanca: “¡Es la voz de mi hija! ¡Mi Lily preciosa! ¡Mi gatita imperial!”.

“Alicia estaba muy ansiosa por mostrarse útil, y como la pobrecita de Lily gritaba casi al borde de un ataque, rápidamente tomó a la Reina y la puso sobre la mesa, al lado de su ruidosa hijita.”

Acto seguido tomó al Rey Blanco y lo llevó también a la mesa.


Alicia, en esos momentos, es invisible para las piezas de ajedrez. Ella puede ver las piezas, pero éstas no pueden verla a ella. Pero una vez que entre al juego se convertirá en una pieza más y entonces resultará visible (y tendrá prácticamente el mismo tamaño que las otras piezas).

“Así que Alicia lo tomó con delicadeza y lo elevó más lentamente que a la Reina, para no quitarle el aliento; pero tan cubierto de ceniza estaba el Rey que, antes de ponerlo sobre la mesa, Alicia pensó que convenía limpiarlo un poco.

Contó después que nunca en su vida había visto una cara como la que puso el Rey cuando se vio sostenido y desempolvado en el aire por una mano invisible: estaba demasiado atónito para gritar, pero sus ojos y su boca se volvieron más y más grandes, y más y más redondos, hasta que la mano de Alicia se sacudió tanto a causa de la risa, que casi lo dejó caer al suelo.”

Las piezas tampoco podían escuchar a la niña, pero ella exclamó al tiempo que alisaba el pelo del Rey: “¡Oh, por favor, no hagas esas muecas, querido! ¡Me haces reír tanto, que apenas puedo sostenerte! ¡Y no abras tanto la boca! ¡Se te llenará de ceniza...! ¡Aunque creo que ya estás bastante limpio!”

Como al principio el Rey permaneció recostado, Alicia pensó en echarle agua para reanimarlo. Sólo encontró un frasco de tinta, así que lo tomó. Pero el Rey ya se había recuperado para cuando la niña llegó.

El Rey dijo:

-¡Te lo aseguro, querida, se me helaron hasta las mismas puntas de las patillas!
A lo que la Reina replicó:

-Nunca tuviste patillas.

-El horror de este momento –continuó el Rey-, nunca, nunca lo olvidaré!

-Lo olvidarás si no lo anotas –dijo la Reina.

Alicia observó con gran interés cómo el Rey sacaba del bolsillo una enorme libreta de apuntes y empezaba a escribir en ella. Una súbita idea la asaltó, y tomando el extremo del lápiz, que sobresalía por encima del hombro del Rey, se puso a escribir por él.

El pobre Rey, aturdido y desdichado, luchó un rato con el lápiz sin pronunciar palabra; pero Alicia era demasiado fuerte para él, que finalmente jadeó:

-¡Querida! Realmente debo conseguir un lápiz más delgado. A éste no lo puedo manejar: escribe toda clase de cosas que yo no tengo intención...

-¿Qué clase de cosas? –preguntó la Reina, mirando la libreta (en la que Alicia había escrito “El Caballero Blanco se desliza por el atizador. Se conserva muy mal en equilibrio”)-. ¡Esto no es un memorándum de tus sentimientos!


Stilman anota sobre esta última experiencia del Rey:

“El fenómeno de la escritura automática era bien conocido por Dogson. Entre 1850 y 1900 se registró gran interés popular en estos actos involuntarios, o casi involuntarios, cuya inspiración atribuían algunos –no él- a fuerzas externas o sobrenaturales. No mucho tiempo después de la muerte del escritor, llegaron Dada, el surrealismo, las teorías del inconsciente y James Joyce, y algunas muestras de esta especie de escritura pasaron a formar parte de la literatura.”


DE TELEPATÍA, MESAS PARLANTES Y TRANCES

A continuación revisaremos tres de las experiencias de Alicia. Dos de las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas y una de A través del espejo. Hasta el final veremos su relación con la parapsicología.


1. CAYENDO POR LA CONEJERA

Al inicio de las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, la protagonista ve pasar un Conejo Blanco que exclama “¡Ay, Dios mío! ¡Ay, Dios mío! ¡Llegaré demasiado tarde!”. Hasta ese momento Alicia, quien estaba sentada junto a su hermana a la orilla del río, se había sentido aburrida porque nada tenía que hacer.
¿Valdrá la pena levantarse para recoger flores y tejer una corona de margaritas?, se preguntaba la pequeña Alicia.

“Pero cuando el Conejo realmente sacó un reloj del bolsillo de su chaleco, miró la hora y apuró la carrera, Alicia se levantó de un salto, porque comprendió de pronto que nunca había visto un conejo con chaleco, ni con un reloj para sacar del bolsillo del chaleco; y ardiendo de curiosidad, corrió tras él a través del campo, justo a tiempo para verlo desaparecer en una gran conejera bajo el cerco.”


Alicia entra en la conejera y de pronto se encuentra cayendo en un pozo, pero “O el pozo era muy profundo o ella caía muy lentamente, porque mientras descendía le sobraba tiempo para mirar alrededor y preguntarse qué iría a pasar a continuación.”
Pero “de pronto ¡paf! ¡paf! Fue a dar sobre un montón de tallos y hojas secas, y la caída terminó.”
Alicia llegó a una sala con lámparas que colgaban del techo.

“En todas las paredes de la sala había puertas, pero todas estaban cerradas con llave. Después de haber ido de un lado a otro probándolas una por una, Alicia se encaminó tristemente hacia el centro de la sala, preguntándose cómo se las arreglaría para salir.

De pronto se encontró ante una mesita de tres patas, toda hecha de cristal macizo: sobre ésta no había otra cosa que una minúscula llave de oro. Lo primero que Alicia pensó fue que la llave correspondería a una de las puertas. Pero ¡ay!, o las cerraduras eran demasiado grandes o la llave demasiado chica: lo cierto es que no pudo abrir ninguna de las puertas. Sin embargo, en una segunda recorrida, Alicia descubrió una cortina baja que no había notado antes, y tras ella una puertecita de unos cuarenta centímetros de altura. Probó la llavecita de oro en la cerradura: ¡para su gran alegría encajó!”


Vayamos a la segunda experiencia, también de Aventuras de Alicia.


2. CONSEJO DE UNA ORUGA

Veamos el encuentro de Alicia con la Oruga Azul, éste aparece en el capítulo cinco de Aventuras de Alicia. Para entender el diálogo recordemos que Alicia, desde el inicio de sus aventuras, cambia de tamaño en varias ocasiones; para cuando se da el encuentro, la niña es muy pequeña y desea recuperar su tamaño normal.

Alicia llega a un jardín en el que hay un hongo casi de su mismo tamaño, después de examinarlo por debajo, por los lados y por detrás, decide mirar qué había encima de él. Se para de puntas y observa que hay una enorme oruga azul con los brazos cruzados que fuma plácidamente un narguile.


La Oruga y Alicia se miraron un rato en silencio. Por último, la Oruga se sacó la boquilla de la boca y se dirigió a Alicia con voz lánguida, somnolienta.

-¿Quién eres tú? –dijo la Oruga.

Este no era el comienzo alentador para una conversación. Alicia contestó, con cierto recelo:

-Yo... yo casi no lo sé, señor, en este momento... Por lo menos sé quién era cuando me levanté esta mañana, pero me parece que debo haber cambiado varias veces desde entonces.

-¿Qué quieres decir con eso? –dijo severamente la Oruga-. ¡Explícate!

-Temo, señor, que no puedo explicarme –dijo Alicia-, porque yo no soy yo misma, como usted ve.

-No veo –dijo la Oruga.

-Temo que no puedo expresarlo más claramente –replicó muy cortésmente Alicia, porque, para empezar, yo misma no lo entiendo. Y ser de tantos tamaños diferentes en un solo día es muy desconcertante.

-No lo es –dijo la Oruga.

-Bueno, quizá usted no se ha visto en esa situación todavía –dijo Alicia; pero cuando tenga que transformarse en crisálida (lo hará algún día, como sabe), y después de eso en mariposa, supongo que se sentirá un poco extraño, ¿no?

-Ni medio –dijo la Oruga.

-Bueno, quizá sus sentimientos son diferentes –dijo Alicia-, todo lo que yo sé es que me resultaría extraño a .

-¡Tú! –dijo desdeñosamente la Oruga-. ¿Quién eres tú?

Los cual los llevó otra vez al comienzo de la conversación. Alicia se sentía un poco irritada por las muy cortantes observaciones de la Oruga. Irguiéndose cuan alta era, le dijo muy gravemente:

-Me parece que debería decirme quién es usted, primero.

-¿Por qué? –dijo la Oruga.

Aquí había otra pregunta molesta; y como a ella no se le ocurrió ninguna buena razón, y la Oruga parecía estar de muy mal humor, Alicia le dio la espalada para irse.

-¡Vuelve! –llamó la Oruga tras ella-. ¡Tengo algo importante que decirte!

Esto sonaba verdaderamente prometedor. Alicia dio la vuelta y regresó.

-Conserva la calma –dijo la Oruga.

-¿Eso es todo? –preguntó Alicia, reprimiendo su cólera lo mejor que pudo.

-No –dijo la Oruga.

Alicia pensó que bien podía esperar, ya que no tenía otra cosa que hacer, y que quizá, después de todo, la Oruga le diría algo que valiera la pena escuchar. Durante unos minutos, la Oruga exhaló bocanadas de humo sin hablar, pero al fin descruzó los brazos, se quitó otra vez la boquilla de la boca, y dijo:

-¿De modo que crees haber cambiado?

-Temo que sí, señor –dijo Alicia-: no puedo recordar las cosas como antes... y no conservo el mismo tamaño diez minutos seguidos.


A continuación la Oruga pone a prueba la memoria de la niña. Posteriormente regresan a la cuestión del tamaño.

La Oruga fue la primera en hablar.

-¿Qué altura quieres tener? –preguntó.

-¡Oh, no soy muy exigente en materia de altura! –contestó rápidamente Alicia-. Sólo que a una no le gusta estar cambiando tan a menudo, sabe.

-No sé –dijo la Oruga.

Alicia no dijo nada; nunca en su vida la habían contrariado tanto, y estaba perdiendo la calma.
-¿Ahora estás satisfecha? –dijo la Oruga.

-Bueno, me gustaría ser un poco más alta, señor, si usted no tiene inconveniente –dijo Alicia-: ¡ocho centímetros es una altura miserable!

-¡Por cierto que es una muy buena altura! –dijo furiosa la Oruga, elevándose todo lo posible mientras hablaba (medía exactamente ocho centímetros).

-¡Pero yo no estoy acostumbrada! –alegó lastimeramente la pobre Alicia. Y pensó: “¡Me gustaría que los animales no se ofendieran con tanta facilidad!”.

-Te acostumbrarás con el tiempo –dijo la Oruga; se llevó la boquilla a la boca y de nuevo comenzó a fumar.

Esta vez Alicia esperó pacientemente que la Oruga decidiera volver a hablar. Al cabo de un par de minutos, la Oruga se quitó la boquilla de la boca, bostezó una o dos veces y se desperezó. Luego bajó del hongo y se deslizó sobre la hierba, diciendo tan solo, mientras se iba:
-Un lado te hará más alta, y el otro lado te hará más baja.

“¿Un lado de qué? ¿El otro lado de qué?”, pensó Alicia.

-Del hongo –dijo la oruga, como si se lo hubiera preguntado en voz alta; y en un instante se perdió de vista.

Alicia permaneció un ratito mirando pensativamente al hongo, e intentando discernir cuáles eran sus dos lados; como era perfectamente redondo, encontraba esta cuestión muy difícil. Sin embargo, al fin extendió los brazos alrededor del hongo tanto como pudo, y arrancó un pedacito de borde con cada mano.



Alicia, al comer del hongo, sufre varios cambios antes de recuperar su tamaño normal: primero su cabeza y sus pies quedan muy cerca, después su cuello se alarga y una paloma la confunde con una serpiente.



3. LOS INSECTOS DEL ESPEJO

Ahora veamos la última experiencia. Ésta se encuentra en el capítulo tres de A través del espejo. Una vez que ha pasado al mundo del otro lado del espejo, Alicia hace un viaje en tren.


-¡Boletos, por favor! –dijo el Guarda, asomando la cabeza por la ventanilla. En un instante todos los pasajeros estaban exhibiendo sus boletos, que eran casi tan grandes como una persona y parecían llenar el vagón.

-¡Vamos! ¡Muéstrame tu boleto, niña! –siguió el Guarda, mirando enojado a Alicia. Y una gran cantidad de voces dijo al unísono (“Como el coro de una canción”, pensó ella):

-¡No lo hagas esperar, niña! ¡Su tiempo vale mil libras el minuto!

-Temo que no tengo boleto –dijo Alicia, en tono alarmado. No había boletería en el lugar del que vengo.

El coro de voces volvió a intervenir:

-¡No había espacio para una boletería en el lugar del que viene! ¡La tierra vale allá mil libras el centímetro!

-No busques más excusas –dijo el Guarda-. Deberías haberle comprado uno al maquinista.

Y una vez más el coro de voces siguió con:

-El hombre que conduce la máquina. ¡Sólo el humo vale mil libras la bocanada!

Alicia pensó: “Entonces es inútil hablar”. Las voces no se unieron esta vez, puesto que ella no había hablado, pero para su gran sorpresa, todos pensaron a coro (espero que ustedes sepan qué significa pensar a coro... porque yo debo confesar que no lo sé): “Mejor no decir nada. ¡El lenguaje vale mil libras las palabra!”

“Estoy segura de que esta noche voy a soñar con mil libras!”, pensó Alicia.



PARAPSICOLOGÍA

Stilman, a partir de la mención de la mesita de tres patas en la que Alicia encuentra la pequeña llave de oro (después de entrar a la conejera y caer por el pozo; algo que vimos más arriba), trae a colación el asunto de las mesas parlantes. En la nota también se refiere al encuentro de Alicia con la oruga y su viaje en tren en el mundo del otro lado del espejo (por ello incluí esos episodios):


Acaso una mesa de tres patas, parlante o giratoria, como las utilizadas en las sesiones espiritistas en boga en aquellos tiempos. Dogson mostró gran interés en los fenómenos llamados “sobrenaturales” u “ocultos”, y fue miembro fundador y socio plenario de la Society for Psychical Research. En la subasta de pertenencias personales que siguió a su muerte, se vendieron dieciocho tomos de las Actas y Revistas de la SPR y muchos libros sobre la materia.
“Estoy más y más convencido de que los trucos no son explicación suficiente de todos los fenómenos de golpeteo de mesas, lectura de pensamientos, etc. Pero por el momento no encuentro necesidad de creer que espíritus desencarnados tengan algo que ver con esto... Todo parece señalar la existencia de una fuerza natural, relacionada con la electricidad y el sistema nervioso, por medio del cual un cerebro puede actuar sobre otro cerebro. Creo que está cercano el día en que esta fuerza será clasificada entre las otras fuerzas naturales conocidas, y sus leyes esquematizadas, y en la que los científicos escépticos, que siempre cierran los ojos hasta el último momento a cualquier evidencia que apunte más allá del materialismo, tendrán que aceptar esto como un hecho natural probado”, escribió a James Langton el 4 de diciembre de 1882.

Tuvo experiencias personales de transmisión o lectura de pensamientos. El 6 de septiembre de 1891 anotó en el Diario: “Durante el servicio vespertino ocurrió algo muy curioso, sugestivo de ‘telepatía’. Antes de anunciar el 2° himno, el párroco pronunció unas palabras. Mientras él hablaba, yo tomé mi libro de himnos, me dije (no tengo la menor idea de por qué) ‘Va a ser el himno 416’, y lo busqué. No era uno que yo recordara haber escuchado nunca, y leyéndolo me dije ‘es muy prosaico: es muy improbable que sea éste”. Y resultó realmente asombroso, al instante siguiente, escuchar que el párroco anunciaba: “¡Himno 416!’.”

Fenómenos sospechosos de “anormalidad” se repiten en los Libros de Alicia (sus característicos ataques de somnolencia, similares a estados de trance; la lectura de su pensamiento a cargo de la Oruga, el “pensar a coro” de los pasajeros de ferrocarril). Ateniéndose a lo contado por Lewis Carroll, es indudable que la última estrofa de La Caza del Snark (la primera que se le ocurrió) le “advino” en un momento de trance o inspiración, acaso inducido por el agotamiento. Sylvia y Bruno es declaradamente una concatenación de sueños, visiones inconexas y saltos entre dos mundos; el prólogo de su segunda parte, Sylvia y Bruno Concluido, registra (según pautas características de los investigadores de la SPR) los pasajes de la historia en que los protagonistas viven estados anormales, como “los que encontramos en el ‘Budismo Esotérico’”. Acerca de Sylvia y Bruno, con toda claridad le dijo Carroll a Ruskin: “Este libro no contiene sueños: lo que parecen sueños son trances”.

En sus inicios la parapsicología era conocida como metapsíquica o investigaciones psíquicas. El auge del espiritismo hacia 1852 –tanto en Europa como en América del Norte- fue lo que provocó que se crearan los primeros grupos de investigación. Michael Faraday, por ejemplo, diseñó dispositivos para desenmascarar las llamadas “mesas parlantes” (a las que –como vimos- se refirió Stilman). Así, en Londres se creó en 1867 la Dialectical Society (Sociedad Dialéctica de Londres). En 1882 se creó en Inglaterra la Society for Psychical Research (Sociedad de Investigaciones Psíquicas), fue fundada por William Barret y a ésta se unieron científicos como William Crookes y J. J. Thompson. Pocos meses después la sociedad comenzó a publicar los Proceedings of the S.P.R. y años después el Journal of the S.P.R. Varios supuestos mediums (hoy se les llama canalizadores) fueron investigados. En 1904 surgió la American Society for Psychical Research (Sociedad Americana de Investigaciones Psíquicas), antes de ese año ésta era una sucursal de la S.P.R.

jueves, 2 de febrero de 2012

Cuando los OVNIs chocan

En 1996 Editorial Mina publicó el libro Los OVNIs estrellados en México de Luis Ruiz Noguez. El prólogo lo escribió el ufólogo Óscar García. El capítulo siete lo dedicó a uno de los casos clásicos de la ufología mexicana.


EL CASO PUEBLA(Primera parte)

Luis Ruiz Noguez

Un suceso completamente fuera de lo normal se registró, en la madrugada del 29 de julio de 1977, en el cielo de la Ciudad de México, provocando una enorme expectación y desatando una ola de rumores que continúan hasta la fecha. Para miles de personas en la ciudad más grande del mundo, así como para cientos de los habitantes dispersos en la sierra de Tlaxcala, Puebla y Veracruz, aquella mañana sería inolvidable. A primeras horas de aquel día fueron vistas sobre el Distrito Federal, varias luces incandescentes. Numerosos testigos informaron del paso de objetos brillantes a gran altura y velocidad sobre el cielo de la ciudad. Las luces atravesaron por encima de la bóveda celeste en dirección a la Sierra Norte de Puebla y de inmediato los medios de difusión se vieron abrumados por las llamadas de testigos de su paso.

Estos últimos se hicieron cargo y agregaron lo que les vino en gana, en ocasiones lo más descabellado. El caso, como veremos, es una extraordinaria muestra de cómo una noticia interesante se convierte rápidamente, en manos de charlatanes, en un caos.



LOS PRIMEROS REPORTES

Numerosos trabajadores que habían madrugado para dirigirse a sus trabajos; trasnochadores que recién terminaban su juerga; aficionados a los ejercicios matutinos; y estudiantes que se dirigían a sus escuelas vieron cómo, aquella mañana, literalmente el cosmos pasaba sobre sus cabezas.


Efectivamente, un grupo de estudiantes (acompañados de amigos y familiares), aspirantes a la Escuela Nacional de Educación Física, esperaba pacientemente formados afuera del edificio del Palacio de los Deportes en espera de una ficha para realizar el examen de admisión. Eran alrededor de 400 personas. Entre ellas estaba Carlos Tejeda Galicia, pasante de Ingeniería Geológica, quien había llegado al lugar a las tres de la mañana en compañía de su hermano menor, quien iba a obtener una ficha.

Ambos hermanos observaron que un grupo de personas miraban hacia el cielo. Intrigados, dirigieron su vista hacia el mismo lugar y descubrieron los objetos con asombro. Carlos los describió como:

Dos objetos en forma de balón de futbol americano, que volaban uno junto a otro en forma perfecta.
Uno de ellos estaba conformado en dos partes; en la primera tenía una punta metálica como especie de cúpula y la segunda no podía percibirse claramente, ya que era una masa de luz que desprendía una capa humeante, similar a la de un reactor; iba dejando una estela blanca que se disipaba como el humo de un cigarro. Los dos objetos tenían las mismas dimensiones y su velocidad era como la doble de la que tiene un avión.


El avistamiento ocurrió entre las 5:55 y las 6:05 A.M.

Muy cerca de aquel sitio, veinte trabajadores de Mexicana de Aviación observaron el paso de seis OVNIs que corrían de Suroeste a Noreste a velocidad vertiginosa. Se trataba de objetos que emitían una luminosidad verdosa y dejaban una estela de luz, como si se tratara de cohetes “buscapiés”. Uno de ellos era más grande que los otros cinco y tenía una forma alargada.

El señor Arturo Villela, empleado del aeropuerto, que hacía aeróbicos como parte de sus ejercicios matutinos, contempló el paso de tres esferas plateadas que iban del Ajusco hacia el Noreste de la capital. Desde su punto de ubicación en Coyoacán, pudo situar a los tres objetos a 75 grados de elevación, muy cerca del cenit.

La señorita Patricia Robles, desde la esquina de Xola e Insurgentes observó un fenómeno similar.
En otro rumbo de la ciudad, el señor Alejandro Rocha pudo ver desde Tlanepantla, durante unos dos minutos, siete objetos en forma de media esfera, uno de mayor tamaño seguido por 6 más pequeños que formaban un círculo. Los objetos tenían un brillo metálico y contaban con luces azules. El objeto de mayor tamaño dejaba tras de sí una estela en forma de pequeñas explosiones azules.

Los medios de comunicación recibieron reportes similares. Por ejemplo, en el noticiario matutino Hoy Mismo, transmitido por canal 2 de televisión, y que en ese entonces conducían Guillermo Ochoa y Lourdes Guerrero, se informó que numerosas personas del sur de la Ciudad de México habían llamado para reportar acerca del paso de varios objetos luminosos que atravesaron los cielos del Distrito Federal a primeras horas de la mañana.

Guillermo Ochoa se comunicó ante las cámaras a la torre de control del aeropuerto para solicitar mayores datos sobre los reportes que había recibido, pero le informaron que el radar no había registrado absolutamente nada.


EL REPORTE DEL AEROPUERTO

El controlador del radar, señor Gabriel Pascoe, que se encontraba de turno en la madrugada de ese día dijo que cerca de las 6 de la mañana se recibieron múltiples telefonemas de personas que reportaban la presencia de OVNIs, pero en las pantallas de radar no se vio nada anormal.

No obstante los operadores de la torre de control del aeropuerto, dijeron posteriormente que varios comandantes de jets de Mexicana y Aeroméxico reportaron OVNIs desplazándose a gran velocidad sobre las costas de Veracruz y Campeche.

Sin embargo, ese mismo día, Radio Aeronáutica Mexicana, S.A. (RAMSA) iformó desde Acapulco, Guerrero, por medio de Daniel Álvarez, despachador de la torre de control, acerca del paso de tres objetos en dirección Norte Sur [1] (sic) a unos 16,000 pies de altura (unos 4,480 metros). Los objetos fueron descritos como una masa brillante y redonda de gran tamaño, seguida por dos masas pequeñas a sus lados que parecían “querer detenerla”. Este reporte, cuya clave es ZIHOAAM 291335 [2] fue enviado por cable (246B1506), por el Departamento de Operaciones de Aeroméxico en Zihuatanejo, al mismo departamento en el Distrito Federal. El informe se refería al registro de observaciones del tiempo denominado “Reporte horario”, que llevaban todas las estaciones de Radioaeronáutica Mexicana, S.A. (RAMSA) y textualmente decía:

Radio operador Hernández Moncada 1155Z (5 horas tiempo local) observó tres OVNIs dirección Norte a Sur aproximadamente a 16,000 pies de altura. Una masa brillante de tamaño grande en forma redonda volando en línea recta con dos masas más pequeñas a sus lados, “como tratando de detenerla”. Estas dos haciendo un giro de 180 grados [3] regresaron a una velocidad vertiginosa, punto.

La masa más grande produjo explosión [4] formándose cuatro partes sin perder su tamaño, continuando su curso dejando una vía luminosa muy ancha como cola de cometa durante cinco minutos, punto.

Estos hechos fueron confirmados por despachador TWR (torre de control) en ATOINTL (Aeropuerto internacional), señor Daniel Álvarez, punto.

LA PELÍCULA

Así estaban las cosas cuando posteriormente se supo de una película que estaba siendo producida por Estudios América, Picardía Mexicana (la primera porque luego hubo varias más), que se estaba filmando en una casa de un fraccionamiento para empleados del ISSSTE ubicada sobre Canal de Miramontes, cerca de Villa Coapa, se habían logrado captar algunas escenas del OVNI.

Efectivamente, aquella mañana Abel Salazar, director de la cinta, deseaba tomar un amanecer en la ciudad como parte de las escenas finales de la película. Esa fue la razón de que un grupo técnico de más de 14 personas se encontraran en la azotea de la casa.


Al tratar de localizar el origen de la explosión, contempló en el cielo tres objetos esféricos muy luminosos que parecían estar jugando carreras, ya que se rebasaban entre ellos. De inmediato dio la voz de alarma: ¡Los OVNIs! ¡Los OVNIs!

Sin pensarlo dos veces el director Salazar ordenó al camarógrafo que filmara los objetos.

Además de los técnicos mencionados, en el mismo lugar estaban la actriz Jacqueline Andere, el cantante ranchero Vicente Fernández, Armando Jiménez, autor del libro en el que estaba basada la película, y Alfredo Ripstein, productor ejecutivo de la misma.


Veamos cuál fue la impresión de algunos de estos testigos.

Armando Jiménez: “Yo no estaba en la azotea; me encontraba en la planta baja de la casa con los dueños de la misma. Había terminado de filmar unos minutos antes una escena con Jacqueline Andere cuando de pronto todos empezamos a escuchar gritos: ¡Los OVNIs! ¡Los OVNIs!... Salimos disparados a ver qué sucedía y sólo alcance a mirar la última fase de ese espectáculo en el cielo. Si no hubiesen dicho que eran OVNIs, yo hubiera confundido a los objetos con estrellas fugaces o el paso de unos aviones [5] ...Se desplazaban con gran rapidez”.

Abel Salazar: “Estábamos filmando en una unidad ubicada en la calle Canal de Miramontes; necesitábamos la claridad del día para terminar la película. Todos esperábamos a que empezara a surgir la luz, cuando de repente el fotógrafo me gritó que algo había explotado en el Sur. Yo le dije que lo tomara; no sabía bien qué era pero le dije que lo captara. Unos segundos más tarde vimos a tres objetos voladores que venían a una velocidad bárbara. Los observamos durante 22 ó 23 segundos. Cuando pasaron exactamente arriba de nosotros, una de las tres formas voladoras se desprendió y el fotógrafo pudo seguirla perfectamente, para recoger a las otras dos dentro del cuadro de la cámara.”

Pedro Ferriz –continúa hablando Abel Salazar- dice que nunca en la historia del mundo un fotógrafo profesional había logrado tomar esto, que fue realmente una coincidencia extraordinaria. Creo que todo se debió a un golpe de suerte. No sé si hayan sido OVNIs, pero sí estoy seguro de que era algo muy extraño que se desplazaba a una velocidad terrible. Cada esfera iba dejando atrás una estela de miles de estrellitas.”

Jacqueline Andere: “Era una cosa plateada, una especie de estrella fugaz o de cometa. A esa hora estaba sumamente cansada; habíamos filmado desde las siete de la noche del día anterior, y cuando empezaron a gritar que en el cielo había un OVNI, yo estaba desecha; a esa hora no me importaba si era un OVNI, un cometa o una estrella. Sin embrago, movida por la curiosidad, pude apreciar una forma de color plateado que iba dejando una estela como la que desprenden los aviones.”

Los OVNIs fueron tomados con un lente zoom de 250 mm, en una película profesional de 35 mm. La película muestra un largo trazo ígneo en las alturas dejado por dos objetos voladores no identificados. El resultado de la toma fueron casi 20 segundos de nítidas imágenes. La filmación fue comprada por la agencia Notimex, que en ese entonces era dirigida por Ferriz, y ampliamente difundida nacional e internacionalmente.


[1] En realidad la dirección correcta era Suroeste Noreste. No sabemos si el error es de origen o fue debido a una mala transcripción en la revista Contactos Extraterrestres.

[2] Esta clave significa lo siguiente: Zihuatanejo Operaciones Aeroméxico (ZIHOAAM), 29 -de julio-, 13:35 (291335). Las 13:35 horas Z corresponden a las 7:35 de la mañana en la Ciudad de México. Esta es la hora a la que fue enviado el cable de Zihuatanejo al D.F.

[3] Este mismo efecto óptico lo pueden hacer dos objetos viajando en el mismo sentido a velocidades diferentes. Si lo observado aquella madrugada fue un objeto cósmico que se desintegró a lo largo de su trayectoria, no sería difícil suponer que uno de esos fragmentos se desprendió a la altura de Zihuatanejo. Este objeto, al quedarse atrás, daría la impresión de haber hecho un giro de 180°.

[4] Esto confirma nuestra suposición de que el objeto, al explotar, se separó de un fragmento más pequeño que produjo la impresión de haber hecho un giro de 180°.

[5] Sorprende y al mismo tiempo es agradable esta actitud, que deberían tratar de imitar todos los fanáticos de los OVNIs. Antes de declarar que se trata de naves de otros planetas hay que agotar todas las hipótesis.



Todas las entradas sobre este caso:

http://elespaciodeldebunker.blogspot.mx/2012/02/el-caso-puebla-segunda-parte.html



jueves, 26 de enero de 2012

Nuevo número de Razonando

Decía Groucho Marx: "No deseo pertenecer a ningún club que acepte como socio a alguien como yo". Ahora me veo en una situación similar: ¿Podría yo recomendar una revista que entrevista a alguien como yo?, ¿qué clase de revista haría algo así?

De cualquier forma la recomendaré porque fuera de esa entrevista, lo demás está muy bueno. Así es, apareció el número 12 de la revista Razonando.


El texto principal de este número trata sobre el ateísmo militante del biólogo Richard Dawkins y las diferentes lecturas de éste dentro del escepticismo. En "Voces escépticas" aparecen textos de Martín Bonfil, Sergio de Régules y Luis González de Alba. Además, como cada número: las frases escépticas, noticias y recomendaciones.

...Y si quiere leer las barbaridades que respondí, pásese por "Charlando con un escéptico. Martín Fragoso y Las patillas de Asimov".

Puede leer este número aquí o descargarlo en PDF aquí.

miércoles, 25 de enero de 2012

¿Y tú ya tienes tu "bucareli"?


Un hilito de sangre es una novela escrita por Eusebio Ruvalcaba (Eusebrio, le dicen algunos).

El protagonista de Un hilito es un chaval -bastante divertido- de 13 años:

Los calzones que prefería de mi novia Osbelia eran de color verde, y el parque me los recordó. Ella usaba de todos los colores, sobre todo rojos y blancos. Los verdes eran como el pasto, verde oscuro. Un día que ella misma se levantó la falda y me los enseñó me dijo que a veces su mamá los usaba de ese mismo color, y que la ventaja que tenían era que se podían usar muchos días porque no se notaba cuando se ensuciaban. Mejor dicho, eso no me lo dijo, yo estoy exagerando; pero lo pensé, que viene siendo casi lo mismo ¿0 no?

***

En realidad yo era penoso y no era penoso, como cualquiera de ustedes ya se habrá dado cuenta. Y de uno y otro extremos tenía ejemplos. Por ejemplo, hace poco hicimos un concurso en el salón, a ver quién arrojaba su venida más lejos. Pintamos una raya en el suelo, para que nadie se pasara de ahí al momento de tirar, pues con tal de ocupar el primer lugar en tan honorable concurso, cualquiera hacía trampa. Bueno, la mera verdad yo tengo muy pocos amigos, o creo que ni amigos tengo. Ni siquiera me habían invitado al concurso, pero cuando me di cuenta de lo que se trataba fui el primero en alinearme. Y gané (...) Así que cerré los ojos, me jugué el pellejo apenas una docena de veces, y órale, cuando sentí que la venida era inevitable y maravillosa, me levanté como un resorte, arqueé el cuerpo, y gané. Delante de todos. Además superé el récord: cinco pasos y medio.

***

...y eché a caminar hacia mi izquierda, hacia Bucareli, una calle que me caía en gracia nomás por el nombre. Se me hacía como nombre de juguete: Bucareli, ¿o no? Por un momento has la prueba de fuego: cierra los ojos y piensa en Bucareli, ¿qué ves? ¿Un juguete, no es cierto? ¿Verdad que sí? Algún día se pondrían de moda los bucarelis y todos los niños tendrían el suyo, o se lo pedirían a los Reyes Magos.


Corto basado en esta novela:



Existe una adaptación cinematográfica de 1994, fue dirigida por Erwin Neumaier, el guión fue escrito por Alejandro Lubezki. La protagonizó Diego Luna.

La intelectual de la familia

Otra dedicatoria para mi colección.

En el 2005 el Instituto Electoral del Distrito Federal organizó concursos de tesis, ensayos y cuentos. ¿El tema? La democracia.

Mi hermana Lorena obtuvo el tercer lugar en la categoría de ensayo.

Su texto se titula “El papel de la educación cívica en el proceso de transición política".

Esto muestra que no todo está perdido en la familia...

Otro autor, otra dedicatoria

El filósofo Óscar de la Borbolla (quien aparece frecuentemente en los programas de tv que realiza Andrés Roemer), publicó en 1996 su libro La ciencia imaginaria, relatos de un mundo paralelo.



Se lee en la contraportada:

Los inventos y teorías que las distintas ciencias están por ofrecer al mundo, aparecen como una realidad en este libro. La imaginación de Óscar de la Borbolla permite que nos asomemos no sólo a los prodigiosos descubrimientos que, seguramente, el futuro nos reserva, sino a las crisis humanas y sociales que esos avances tecnológicos traerán.

Historias insólitas, amenas, extraordinariamente escritas y trabajadas con inigualable humorismo componen La ciencia imaginaria. Un libro de cuentos donde la genética, la física cuántica, la astronomía, la cibernética, la criminología, la química, la medicina, etcétera, sirven para divertirse y soñar. No es ciencia ficción; es más bien un espejo irónico de nuestro tiempo o, como su autor le llama, una "ucronía".

Fragmento de uno de los textos:

Banco de Recuerdos

Este banco, como funcionaban antes del sida los de sangre, se dedica a comprar a los pobres sus mejores recuerdos, para almacenarlos y venderlos a quienes desean tener un pasado más pleno: a l donador, por ejemplo, le quitan el recuerdo feliz de un día de campo y se lo implantan en la memoria al comprador, quien una vez terminada la transfusión es incapaz de distinguir el recuerdo postizo de lo que realmente ha vivido.

Con el argumento: “Usted ya lo vivió, deje que otro simplemente lo recuerde”, muchos pobres infelices están malbaratando su luna de miel, sus fiestas de cumpleaños, su juventud entera, los momentos de concordia familiar que han disfrutado y, mientras que para algunos la vida se enriquece, pues su pasado se ensancha con nuevos y maravillosos recuerdos, en el caso de los otros se angosta y, cuando salen del banco, no conservan más que la delgada memoria de los días ingratos de penuria, el recuerdo de los velorios, de los tiempos de enfermedad y de dolor.

El vampirismo de la memoria, como podría denominársele, no es un delito, pues no aparece tipificado en el Código Penal; pero, sin duda, deberían dictarse leyes para proteger el único patrimonio con que cuentan los pobres: los pocos ratos buenos vividos. El Banco de Recuerdos es un gravísimo atentado contra la identidad y un crimen más contra los desposeídos.